Del desastre al alivio: Borja Jiménez debuta en el Cádiz con remontada
El estreno del nuevo entrenador amarillo se salda con una victoria vital (3-1) ante el Ceuta, también en zona de descenso, tras una primera mitad desalentadora e impropia de profesionales, reacción tras el descanso y sufrimiento final que no se disipó hasta el descuento. Tres puntos con tirón de orejas.
CRÓNICA JORNADA 11. “No se pueden dar más primeras partes como la de hoy, hemos sabido sobrevivir a una mala primera parte”. Son dos sentencias de Borja Jiménez valorando su primer partido como entrenador del Cádiz y su primera victoria (segunda del curso). Tres puntos de oxígeno cosechados en la sobremesa del domingo en casa ante un Ceuta también en puestos de descenso tras remontar en una segunda mitad que enmendó las malísimas sensaciones de antes del descanso.
Recién llegado de Catar, casi sin poder entrenar presencialmente a su nueva plantilla y “confiado” en darle la vuelta a la mala situación del equipo, el relevo de Albert Celades en el banquillo amarillo debutó tirando de Ezkieta, Kovacevic, Damián y Izeta para el titular como novedades con respecto al último choque con el catalán como míster.
Un partido marcado en sus prolegómenos por el recuerdo y los homenajes a Carlete, uno de los referentes de Brigadas Amarillas, fallecido recientemente, y por la nutrida representación de la afición ceutí en el JP Financial Estadio.
Empezó mejor el conjunto norteafricano (o mucho peor el equipo gaditano) un encuentro regular, pero que los de José Juan Romero supieron ir madurándolo y sumando ocasiones, hasta que al borde del descanso lograron adelantarse en el marcador de penalti (claro por manos), con Bodiger acertando desde los once metros. Un 0-1, merecido, y pitada de la grada camino de los vestuarios a unos jugadores locales sin ganas ni actitud. Incomprensible. Decepcionante.
Escapada de Ibon
-
Eulogio García
REACCIÓN Y SUFRIMIENTO
Ya en la segunda mitad, el Cádiz parecía espabilar y mostraba algo de orgullo y otra cara más intensa, acorde con su crítica situación en la clasificación. Así, con García Pascual ya en el verde sustituyendo a Vladys, se incrementó la presión sobre la salida de balón rival y comenzaron a generarse ocasiones de peligro.
En el minuto 50, Antoñito Cordero la estrellaba en el palo, anticipando lo que estaba por llegar en la siguiente acción, la igualada de Ibon Sánchez. Ese 1-1 insufló moral y energía en los amarillos, convencidos de que esta vez sí, era posible la remontada.
Así, se sucedían dos jugadas con García Pascual de protagonista: un mano a mano que despejaba el guardameta a córner, aunque se invalidó por fuera de juego; y en el 54, marcaba pero se le anulaba igualmente por posición ilegal.
Finalmente, el 2-1 llegaría de pena máxima provocada por Urko Izeta en el minuto 67, con gol de Antoñito. El Nuevo Mirandilla se venía arriba.
Tocaba aguantar el arreón ceutí, y sufrir reculando quizás demasiado, hasta que la grada pudo liberar tanta tensión ya en el descuento con el 3-1 firmado en una contra por el recién incorporado Borja Vázquez.
Se confirmaba así la segunda victoria de este inicio liguero descorazonador, y la primera con el nuevo inquilino del banquillo, Borja Jiménez, quien incidió en el postpartido en que “hemos sobrevivido a una mala primera parte para darle la vuelta en la segunda”.
“Tenemos que tener claro que no se pueden dar situaciones como las de la primera parte y ojalá se den muchas más segundas partes. No nos podemos quedar solo con lo malo. Tenemos diez puntos y hay que ir paso a paso, mirar a largo plazo no sirve para nada. Tenemos que analizar la primera parte para que no vuelva a ocurrir”, apostilló el ex del Sporting y Leganés, entre otros. Y ya a pensar en el Mallorca, con la propina morbosa del choque copero ante el Xerez del miércoles. DIARIO Bahía de Cádiz
CRÓNICA JORNADA 11. “No se pueden dar más primeras partes como la de hoy, hemos sabido sobrevivir a una mala primera parte”. Son dos sentencias de Borja Jiménez valorando su primer partido como entrenador del Cádiz y su primera victoria (segunda del curso). Tres puntos de oxígeno cosechados en la sobremesa del domingo en casa ante un Ceuta también en puestos de descenso tras remontar en una segunda mitad que enmendó las malísimas sensaciones de antes del descanso.
Recién llegado de Catar, casi sin poder entrenar presencialmente a su nueva plantilla y “confiado” en darle la vuelta a la mala situación del equipo, el relevo de Albert Celades en el banquillo amarillo debutó tirando de Ezkieta, Kovacevic, Damián y Izeta para el titular como novedades con respecto al último choque con el catalán como míster.
Un partido marcado en sus prolegómenos por el recuerdo y los homenajes a Carlete, uno de los referentes de Brigadas Amarillas, fallecido recientemente, y por la nutrida representación de la afición ceutí en el JP Financial Estadio.
Empezó mejor el conjunto norteafricano (o mucho peor el equipo gaditano) un encuentro regular, pero que los de José Juan Romero supieron ir madurándolo y sumando ocasiones, hasta que al borde del descanso lograron adelantarse en el marcador de penalti (claro por manos), con Bodiger acertando desde los once metros. Un 0-1, merecido, y pitada de la grada camino de los vestuarios a unos jugadores locales sin ganas ni actitud. Incomprensible. Decepcionante.
Escapada de Ibon
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Eulogio García
REACCIÓN Y SUFRIMIENTO
Ya en la segunda mitad, el Cádiz parecía espabilar y mostraba algo de orgullo y otra cara más intensa, acorde con su crítica situación en la clasificación. Así, con García Pascual ya en el verde sustituyendo a Vladys, se incrementó la presión sobre la salida de balón rival y comenzaron a generarse ocasiones de peligro.
En el minuto 50, Antoñito Cordero la estrellaba en el palo, anticipando lo que estaba por llegar en la siguiente acción, la igualada de Ibon Sánchez. Ese 1-1 insufló moral y energía en los amarillos, convencidos de que esta vez sí, era posible la remontada.
Así, se sucedían dos jugadas con García Pascual de protagonista: un mano a mano que despejaba el guardameta a córner, aunque se invalidó por fuera de juego; y en el 54, marcaba pero se le anulaba igualmente por posición ilegal.
Finalmente, el 2-1 llegaría de pena máxima provocada por Urko Izeta en el minuto 67, con gol de Antoñito. El Nuevo Mirandilla se venía arriba.
Tocaba aguantar el arreón ceutí, y sufrir reculando quizás demasiado, hasta que la grada pudo liberar tanta tensión ya en el descuento con el 3-1 firmado en una contra por el recién incorporado Borja Vázquez.
Se confirmaba así la segunda victoria de este inicio liguero descorazonador, y la primera con el nuevo inquilino del banquillo, Borja Jiménez, quien incidió en el postpartido en que “hemos sobrevivido a una mala primera parte para darle la vuelta en la segunda”.
“Tenemos que tener claro que no se pueden dar situaciones como las de la primera parte y ojalá se den muchas más segundas partes. No nos podemos quedar solo con lo malo. Tenemos diez puntos y hay que ir paso a paso, mirar a largo plazo no sirve para nada. Tenemos que analizar la primera parte para que no vuelva a ocurrir”, apostilló el ex del Sporting y Leganés, entre otros. Y ya a pensar en el Mallorca, con la propina morbosa del choque copero ante el Xerez del miércoles. DIARIO Bahía de Cádiz
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