Moreno Bonilla desvela su Gobierno “moderado” junto a Vox con dos gaditanos: Antonio Sanz, su mano derecha, y Gavira, el socio ultraderechista
“La vía andaluza no es una frase hecha, es una manera de gobernar. No vamos a dar pasos atrás. Apostamos por la moderación”. Así ha defendido el reelegido presidente su flamante Gobierno pese a tener a Vox dentro, asumiendo sus postulados. Un Ejecutivo con apenas novedades y una consejería de Inteligencia Artificial.
Juan Manuel Moreno Bonilla, reelegido por tercera vez presidente de la Junta de Andalucía, tras las elecciones autonómicas del pasado mayo y gracias a los votos de Vox (como en 2019, cuando alcanzó el sillón de San Telmo cediendo ante la ultraderecha y pactando con la derecha naranja de Ciudadanos, hoy absorbida por el propio PP), ha dado a conocer su nuevo Gobierno autonómico, aunque de nuevo tiene poco.
El PP andaluz (como en Extremadura, Castilla y León y Aragón) ha abierto la puerta a la extrema derecha y a sus imposiciones (“prioridad nacional”, rechazo a los menores extranjeros no acompañados, negacionismo climático, recortes de subvenciones a patronal y sindicatos, el cambio de la ley de memoria histórica por una ley de concordia…). Eso sí, amargándole públicamente la sonrisa a Moreno Bonilla.
Los populares sólo necesitaban dos votos para alcanzar la mayoría suficiente. Su pacto con Vox, más allá de medidas retrógradas, racistas y excluyentes, incluye una consejería con rango de vicepresidencia, la vicepresidencia primera de la mesa del Parlamento y también, un senador por designación autonómica.
Y su flamante Ejecutivo, condicionado a lo que digan Abascal y Feijóo desde Madrid, pasará a estar formado por trece consejerías, una menos que en la legislatura anterior, de las cuales tres de ellas tendrán rango de vicepresidencia. En cuanto a los consejeros, son siete mujeres y seis hombres. Apenas hay novedades en los nombres.
TRES VICEPRESIDENCIAS
De esas tres vicepresidencias, dos estarán ocupadas por gaditanos. El veterano jerezano Antonio Sanz, hombre fuerte de Moreno Bonilla (es uno de sus consejeros fijos desde 2019), se queda con las competencias que ya asumía desde hace meses (a raíz de la crisis de los cribados y el cese de la responsable de Salud): Presidencia, Sanidad y Emergencias, con la diferencia de que Sanidad pasa del primer al segundo lugar. Además, ocupa la vicepresidencia primera, por lo que reemplazaría al propio presidente en caso de ausencia, evitándose que sea alguien de Vox.
Ni se sabe los años que lleva Sanz (abogado de profesión) en política. Antes de esta etapa en el Parlamento andaluz, ya estuvo sentando en la oposición entre 1999 y 2006. Y entretanto, ha pasado por el Senado y entre febrero de 2015 y junio de 2018 estuvo al frente de la Delegación del Gobierno de España en Andalucía, coincidiendo con la última etapa de Mariano Rajoy; hasta que una moción de censura le echó de La Moncloa, acosado por los casos de corrupción de su partido.
Mientras, la vicepresidencia segunda la asume otro gaditano, Manuel Gavira. Este abogado, que presume de ser uno de los primeros afiliados que se unió al proyecto de Vox en Cádiz, en 2014, se coloca al frente de la consejería de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local (manejando unos 1.200 millones del presupuesto andaluz).
En 2018 ya se coló como diputado en el Parlamento de Andalucía y en las últimas elecciones ha sido el presidenciable de la ultraderecha. Tendrá entre sus responsabilidades la eternizada Ciudad de la Justicia de Cádiz, que sigue sin ver un ladrillo pese a la primera piedra electoralista de finales de 2025.
Y como vicepresidenta tercera, consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, y portavoz del Gobierno, estará la malagueña Carolina España, según la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz.
EL RESTO DE CONSEJEROS
Como curiosidades, la consejería de Educación pierde esa extraña denominación que arrastraba de Desarrollo Educativo y FP; Vivienda gana peso con una consejería en la que se desvincula de Fomento; y se crea una consejería que pone en el foco la importancia/inquietud de la IA.
Como consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural se mantiene a Ramón Fernández-Pacheco (nacido en Barcelona); igualmente Carmen Castillo (almeriense) sigue como consejera de Educación; Jorge Paradela (sevillano) asume Universidad, Industria, Energía e Innovación; Rocío Blanco (cordobesa) mantiene Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo; Loles López (onubense), Servicios Sociales, Familias e Igualdad; y Rocío Díaz (granadina) se queda como consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio.
Mientras, Mario Muñoz-Atanet (malagueño) se estrena como consejero de Fomento y Movilidad; también debuta como consejera Adolfina Martínez (jiennense), en Sostenibilidad y Medio Ambiente; Patricia del Pozo (sevillana) conserva Cultura y Patrimonio Histórico y añade Deporte; y José Antonio Nieto (cordobés) sigue en el Gobierno autonómico colocado al frente a esa nueva consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública.
El presidente presentando su nuevo gobierno / FOTO: Junta
“NO VAMOS A DAR PASOS ATRÁS, SEGUIREMOS APOSTANDO POR LA MODERACIÓN”
En su comparecencia para anunciar su Gobierno, Juan Manuel Moreno ha insistido en que, de cara a la XIII Legislatura que ahora arranca, la “estabilidad” en Andalucía “está más que garantizada” a partir de ese pacto con Vox más que previsible una vez que en la noche electoral el PP ganó frustrado, sin la ansiada mayoría absoluta.
A decir del presidente, su Ejecutivo mantendrá su vocación de preservar “la seguridad, la moderación y el diálogo como valores esenciales”, pese a tener a la ultraderecha dentro. “Iniciamos una nueva etapa basada en un acuerdo sólido de coalición. Un acuerdo legítimo, transparente y plenamente democrático, nacido de la voluntad popular y diseñado con un único objetivo: el bienestar de Andalucía”, ha recalcado.
Además, ha sostenido que su bipartito PP-Vox “no es el gobierno de unos contra otros; este es el gobierno de la estabilidad, de la gestión y del progreso económico y social de nuestra tierra. Un gobierno por y para Andalucía”.
Y pese a que todos en la oposición (PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía) evidencian que a Moreno Bonilla se le ha caído su “careta” vendida durante años al pactar con los de Abascal, este político ha tratado de defender que lo que llama la vía andaluza.
“No es una frase hecha, es nuestra forma de gobernar. No vamos a dar pasos atrás, vamos a dar pasos adelante. Seré claro y rotundo: este nuevo gobierno viene a sumar, definido por la moderación, el diálogo social, el respeto absoluto a nuestras instituciones y a quienes no piensan como nosotros”. “Y frente a quienes alientan con el miedo de forma interesada, nosotros vamos a responder apelando a la convivencia”, ha dicho.
Juan Manuel Moreno Bonilla, reelegido por tercera vez presidente de la Junta de Andalucía, tras las elecciones autonómicas del pasado mayo y gracias a los votos de Vox (como en 2019, cuando alcanzó el sillón de San Telmo cediendo ante la ultraderecha y pactando con la derecha naranja de Ciudadanos, hoy absorbida por el propio PP), ha dado a conocer su nuevo Gobierno autonómico, aunque de nuevo tiene poco.
El PP andaluz (como en Extremadura, Castilla y León y Aragón) ha abierto la puerta a la extrema derecha y a sus imposiciones (“prioridad nacional”, rechazo a los menores extranjeros no acompañados, negacionismo climático, recortes de subvenciones a patronal y sindicatos, el cambio de la ley de memoria histórica por una ley de concordia…). Eso sí, amargándole públicamente la sonrisa a Moreno Bonilla.
Los populares sólo necesitaban dos votos para alcanzar la mayoría suficiente. Su pacto con Vox, más allá de medidas retrógradas, racistas y excluyentes, incluye una consejería con rango de vicepresidencia, la vicepresidencia primera de la mesa del Parlamento y también, un senador por designación autonómica.
Y su flamante Ejecutivo, condicionado a lo que digan Abascal y Feijóo desde Madrid, pasará a estar formado por trece consejerías, una menos que en la legislatura anterior, de las cuales tres de ellas tendrán rango de vicepresidencia. En cuanto a los consejeros, son siete mujeres y seis hombres. Apenas hay novedades en los nombres.
TRES VICEPRESIDENCIAS
De esas tres vicepresidencias, dos estarán ocupadas por gaditanos. El veterano jerezano Antonio Sanz, hombre fuerte de Moreno Bonilla (es uno de sus consejeros fijos desde 2019), se queda con las competencias que ya asumía desde hace meses (a raíz de la crisis de los cribados y el cese de la responsable de Salud): Presidencia, Sanidad y Emergencias, con la diferencia de que Sanidad pasa del primer al segundo lugar. Además, ocupa la vicepresidencia primera, por lo que reemplazaría al propio presidente en caso de ausencia, evitándose que sea alguien de Vox.
Ni se sabe los años que lleva Sanz (abogado de profesión) en política. Antes de esta etapa en el Parlamento andaluz, ya estuvo sentando en la oposición entre 1999 y 2006. Y entretanto, ha pasado por el Senado y entre febrero de 2015 y junio de 2018 estuvo al frente de la Delegación del Gobierno de España en Andalucía, coincidiendo con la última etapa de Mariano Rajoy; hasta que una moción de censura le echó de La Moncloa, acosado por los casos de corrupción de su partido.
Mientras, la vicepresidencia segunda la asume otro gaditano, Manuel Gavira. Este abogado, que presume de ser uno de los primeros afiliados que se unió al proyecto de Vox en Cádiz, en 2014, se coloca al frente de la consejería de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local (manejando unos 1.200 millones del presupuesto andaluz).
En 2018 ya se coló como diputado en el Parlamento de Andalucía y en las últimas elecciones ha sido el presidenciable de la ultraderecha. Tendrá entre sus responsabilidades la eternizada Ciudad de la Justicia de Cádiz, que sigue sin ver un ladrillo pese a la primera piedra electoralista de finales de 2025.
Y como vicepresidenta tercera, consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, y portavoz del Gobierno, estará la malagueña Carolina España, según la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz.
EL RESTO DE CONSEJEROS
Como curiosidades, la consejería de Educación pierde esa extraña denominación que arrastraba de Desarrollo Educativo y FP; Vivienda gana peso con una consejería en la que se desvincula de Fomento; y se crea una consejería que pone en el foco la importancia/inquietud de la IA.
Como consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural se mantiene a Ramón Fernández-Pacheco (nacido en Barcelona); igualmente Carmen Castillo (almeriense) sigue como consejera de Educación; Jorge Paradela (sevillano) asume Universidad, Industria, Energía e Innovación; Rocío Blanco (cordobesa) mantiene Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo; Loles López (onubense), Servicios Sociales, Familias e Igualdad; y Rocío Díaz (granadina) se queda como consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio.
Mientras, Mario Muñoz-Atanet (malagueño) se estrena como consejero de Fomento y Movilidad; también debuta como consejera Adolfina Martínez (jiennense), en Sostenibilidad y Medio Ambiente; Patricia del Pozo (sevillana) conserva Cultura y Patrimonio Histórico y añade Deporte; y José Antonio Nieto (cordobés) sigue en el Gobierno autonómico colocado al frente a esa nueva consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública.
El presidente presentando su nuevo gobierno / FOTO: Junta
“NO VAMOS A DAR PASOS ATRÁS, SEGUIREMOS APOSTANDO POR LA MODERACIÓN”
En su comparecencia para anunciar su Gobierno, Juan Manuel Moreno ha insistido en que, de cara a la XIII Legislatura que ahora arranca, la “estabilidad” en Andalucía “está más que garantizada” a partir de ese pacto con Vox más que previsible una vez que en la noche electoral el PP ganó frustrado, sin la ansiada mayoría absoluta.
A decir del presidente, su Ejecutivo mantendrá su vocación de preservar “la seguridad, la moderación y el diálogo como valores esenciales”, pese a tener a la ultraderecha dentro. “Iniciamos una nueva etapa basada en un acuerdo sólido de coalición. Un acuerdo legítimo, transparente y plenamente democrático, nacido de la voluntad popular y diseñado con un único objetivo: el bienestar de Andalucía”, ha recalcado.
Además, ha sostenido que su bipartito PP-Vox “no es el gobierno de unos contra otros; este es el gobierno de la estabilidad, de la gestión y del progreso económico y social de nuestra tierra. Un gobierno por y para Andalucía”.
Y pese a que todos en la oposición (PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía) evidencian que a Moreno Bonilla se le ha caído su “careta” vendida durante años al pactar con los de Abascal, este político ha tratado de defender que lo que llama la vía andaluza.
“No es una frase hecha, es nuestra forma de gobernar. No vamos a dar pasos atrás, vamos a dar pasos adelante. Seré claro y rotundo: este nuevo gobierno viene a sumar, definido por la moderación, el diálogo social, el respeto absoluto a nuestras instituciones y a quienes no piensan como nosotros”. “Y frente a quienes alientan con el miedo de forma interesada, nosotros vamos a responder apelando a la convivencia”, ha dicho.
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