CARTA AL DIRECTOR enviada por: Martín Martínez Martínez, de Barcelona
Recientemente, en una reunión de amigos, un “pensador” decidido, hacía la siguiente afirmación: “El uso de la fuerza está muy regulado y limitado. El proceder de Rusia y el proceder de Israel, se consideran legal y moralmente inaceptables. En general, solo se acepta el uso proporcional de la fuerza en defensa propia. En cambio, en el pasado, era otra cosa. Por ejemplo, la conquista y la expansión territorial a menudo se consideraban una forma legítima de política exterior”.
En este encuentro o reunión se dijeron más cosas. Se habló de los “duros”, y del poder, ¡y de la mujer empoderada! De la cultura woke, ¡y del movimiento anti-woke! Es decir, el movimiento contra el exceso de corrección política y el exceso de justicia social.
Bien, sobre todo se abordó el tema del uso de la fuerza con los hijos, los discapacitados y en general con todas las personas vulnerables. Incluso se habló de los separatismos: “En casa, no te pases corrigiendo. En la escuela, prohibidos los castigos físicos. En el hospital, y en las residencias, ojo, los enfermos y los ancianos tienen derechos, no los coacciones, ellos deciden. Con el separatismo, mejor negociar, el Derecho Internacional no respalda claramente los viejos métodos”.
¡Somos más blandos! DIARIO Bahía de Cádiz
CARTA AL DIRECTOR enviada por: Martín Martínez Martínez, de Barcelona
Recientemente, en una reunión de amigos, un “pensador” decidido, hacía la siguiente afirmación: “El uso de la fuerza está muy regulado y limitado. El proceder de Rusia y el proceder de Israel, se consideran legal y moralmente inaceptables. En general, solo se acepta el uso proporcional de la fuerza en defensa propia. En cambio, en el pasado, era otra cosa. Por ejemplo, la conquista y la expansión territorial a menudo se consideraban una forma legítima de política exterior”.
En este encuentro o reunión se dijeron más cosas. Se habló de los “duros”, y del poder, ¡y de la mujer empoderada! De la cultura woke, ¡y del movimiento anti-woke! Es decir, el movimiento contra el exceso de corrección política y el exceso de justicia social.
Bien, sobre todo se abordó el tema del uso de la fuerza con los hijos, los discapacitados y en general con todas las personas vulnerables. Incluso se habló de los separatismos: “En casa, no te pases corrigiendo. En la escuela, prohibidos los castigos físicos. En el hospital, y en las residencias, ojo, los enfermos y los ancianos tienen derechos, no los coacciones, ellos deciden. Con el separatismo, mejor negociar, el Derecho Internacional no respalda claramente los viejos métodos”.
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