Número 5.614 – Año XXIII 30 de septiembre de 2026

Cartas al director

Prioridad nacional: un viejo disfraz

lectura flash
Añádenos en Google
CARTA AL DIRECTOR enviada por: Jesús Sánchez-Ajofrín Reverte, de Albacete
La prioridad nacional de moda es un “postureo” importado de la derecha cínica y oportunista de la Francia de los Le Pen; un recurso para maquillar la impotencia ante los retos de integración y los problemas laborales.

Ahora en España, PP y Vox lo proponen en los gobiernos autonómicos como una alternativa carente de inteligencia y modernidad. Es una estrategia para acallar a unos ciudadanos hastiados de engaños electorales, que no soluciona problemas estructurales como el empleo o la vivienda, sino que simplemente desplaza el foco de la culpa.

​Es un populismo que busca señalar a otros por los errores derivados de una gestión gubernamental deficiente, sin importar el color político. Bajo esta lógica, personas que en su día fueron útiles y explotables perderán sus derechos en una sociedad que se dice plural y avanzada.

En el baremo para medir la dignidad humana, el racismo vuelve a colarse como una constante matemática. Tengan por seguro y el tiempo lo confirmará- que esta supuesta solución no es más que un retroceso cobarde. DIARIO Bahía de Cádiz

CARTA AL DIRECTOR enviada por: Jesús Sánchez-Ajofrín Reverte, de Albacete
La prioridad nacional de moda es un “postureo” importado de la derecha cínica y oportunista de la Francia de los Le Pen; un recurso para maquillar la impotencia ante los retos de integración y los problemas laborales.

Ahora en España, PP y Vox lo proponen en los gobiernos autonómicos como una alternativa carente de inteligencia y modernidad. Es una estrategia para acallar a unos ciudadanos hastiados de engaños electorales, que no soluciona problemas estructurales como el empleo o la vivienda, sino que simplemente desplaza el foco de la culpa.

​Es un populismo que busca señalar a otros por los errores derivados de una gestión gubernamental deficiente, sin importar el color político. Bajo esta lógica, personas que en su día fueron útiles y explotables perderán sus derechos en una sociedad que se dice plural y avanzada.

En el baremo para medir la dignidad humana, el racismo vuelve a colarse como una constante matemática. Tengan por seguro y el tiempo lo confirmará- que esta supuesta solución no es más que un retroceso cobarde. DIARIO Bahía de Cádiz

COMENTARIOS 0