Número 5.628 – Año XXIII 20 de octubre de 2026

Cartas al director

Otro ataque de perros peligrosos

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CARTA AL DIRECTOR enviada por: Juan Manuel Soto Díaz, de Rota
 

Hoy me he desayunado con la noticia de que un niño de Paterna ha sido atacado por tres American Stanford, propiedad de su abuela, y que conocía desde cachorros. Esto me ha hecho reflexionar sobre la peligrosidad de estos animales y lo poco que parecen estar controlados.

Vivo en Rota, donde todas las tardes doy, si puedo, un paseo por su fantástico camino de tablas junto a la línea costera. No hay una sola tarde que no tenga que pasar un mal rato porque me cruce con perros peligrosos sin control de sus dueños. El bozal parece ser algo que sólo existe en los cuentos, y a veces, hasta van sueltos. Y si se les dice algo a los dueños sobre el miedo que provocan, la respuesta es siempre la misma: “no te preocupes, si no hacen nada”. Sí, nada, como los de Paterna, que por atacar, atacan hasta la mano que les da de comer, y por supuesto que no respetan a los niños.

El Real Decreto 287/2002, que desarrolla la Ley 50/1999, regula los requisitos de seguridad exigibles para la tenencia de perros peligrosos y detalla qué perros son peligrosos: Pitbull, Bull terrier, American Stanford, Rottweiler… Todos estos perros deben ir siempre que estén en espacio público con bozal y una correa no extensible de menos de dos metros de longitud. Nunca he visto en Rota a ninguno de estos perros con bozal, y eso que una ley estatal faculta a la policía a exigir todo lo que la Ley establece.

Dios quiera que no pase nada, pero si pasara, obviamente el dueño del perro es responsable directo, pero la policía local es responsable por dejación de su obligación, así como el Ayuntamiento, por no exigir de sus cuerpos de seguridad que hagan cumplir la Ley. Espero que esta actitud cambie por completo y se haga respetar la Ley en Rota y todos podamos convivir tranquilamente, más ahora que se acercarán miles de veraneantes. DIARIO Bahía de Cádiz

CARTA AL DIRECTOR enviada por: Juan Manuel Soto Díaz, de Rota
 

Hoy me he desayunado con la noticia de que un niño de Paterna ha sido atacado por tres American Stanford, propiedad de su abuela, y que conocía desde cachorros. Esto me ha hecho reflexionar sobre la peligrosidad de estos animales y lo poco que parecen estar controlados.

Vivo en Rota, donde todas las tardes doy, si puedo, un paseo por su fantástico camino de tablas junto a la línea costera. No hay una sola tarde que no tenga que pasar un mal rato porque me cruce con perros peligrosos sin control de sus dueños. El bozal parece ser algo que sólo existe en los cuentos, y a veces, hasta van sueltos. Y si se les dice algo a los dueños sobre el miedo que provocan, la respuesta es siempre la misma: “no te preocupes, si no hacen nada”. Sí, nada, como los de Paterna, que por atacar, atacan hasta la mano que les da de comer, y por supuesto que no respetan a los niños.

El Real Decreto 287/2002, que desarrolla la Ley 50/1999, regula los requisitos de seguridad exigibles para la tenencia de perros peligrosos y detalla qué perros son peligrosos: Pitbull, Bull terrier, American Stanford, Rottweiler… Todos estos perros deben ir siempre que estén en espacio público con bozal y una correa no extensible de menos de dos metros de longitud. Nunca he visto en Rota a ninguno de estos perros con bozal, y eso que una ley estatal faculta a la policía a exigir todo lo que la Ley establece.

Dios quiera que no pase nada, pero si pasara, obviamente el dueño del perro es responsable directo, pero la policía local es responsable por dejación de su obligación, así como el Ayuntamiento, por no exigir de sus cuerpos de seguridad que hagan cumplir la Ley. Espero que esta actitud cambie por completo y se haga respetar la Ley en Rota y todos podamos convivir tranquilamente, más ahora que se acercarán miles de veraneantes. DIARIO Bahía de Cádiz

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