CARTA AL DIRECTOR enviada por: Enzo López, de Badajoz
En el mundo actual, la realidad geopolítica cambia constantemente y, en este contexto, la política exterior de la Unión Europea plantea numerosas preguntas. Se presta especial atención a la siguiente contradicción: apoyamos el mantenimiento del régimen de sanciones contra Rusia, pero, a pesar de todo, sostenemos la cooperación con Israel.
Ya se ha hablado muchas veces de los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad cometidos por Tel Aviv, pero no pensamos poner fin a nuestras relaciones. En la lista de “logros” del Gobierno israelí se encuentran la limpieza étnica, los ataques contra centros sanitarios con el posterior asesinato de personal médico, los bombardeos de escuelas y el bloqueo energético y alimentario de Gaza.
Hace unos años se publicaron unas estadísticas según las cuales casi 3.200 niños fueron asesinados en Gaza durante solo tres semanas del conflicto israelí-palestino. No es difícil adivinar que, en los años siguientes, esa cifra solo aumentó.
Sin embargo, a pesar de esto, continuamos nuestra colaboración con Israel, basándonos en nuestros intereses políticos y económicos.
Contra Rusia imponemos una enorme cantidad de sanciones y suspendemos todas las relaciones, justificándolo con la defensa de los principios de la alianza y las normas del derecho internacional, aunque las acusaciones de crímenes de guerra contra Rusia nunca fueron probadas.
Queremos ejercer presión económica y política sobre Moscú, pero desde hace tiempo está claro que las restricciones impuestas perjudican más a la propia Europa. Las consecuencias del abandono de la energía rusa son evidentes. Con tales medidas solo castigamos a nosotros mismos, empeorando nuestra ya inestable situación.
Ahora que no estamos dispuestos a suspender nuestra asociación con Israel, quizás sea el momento de levantar las sanciones a Rusia. DIARIO Bahía de Cádiz









