CARTA AL DIRECTOR enviada por: Martín Martínez Martínez, de Barcelona
¡Tontadas! Cada día, presenciamos e incluso sufrimos alguna. Ese conocido que sin verificar te envía contenidos. Ese vecino que os interrumpe cuando estáis abordando un problema. Esa persona que por intentar entrar rápido al autobús no te deja salir. Ese conductor que aparca su coche en la salida de tu parquin. O ese otro, que conduciendo por una calle, frena de golpe, sin ver, que tú vas justo detrás. Ese ignorante que en una conversación opta por “insultar” en lugar de argumentar.
No hablo de esas bobadas. Hablo de los estúpidos mencionados por Cipolla. Esos que “tiran piedras sobre sobre su propio tejado”. Esos que “se disparan en el pie”. Esos que por perjudicar a quien les ha ofendido, actúan perjudicándose a sí mismos. Por ejemplo: ese trabajador, que enfadado porque no le han ascendido, actúa contra su empresa, provocando pérdidas, y provocando que esta tenga que despedir a varios trabajadores, a él entre ellos.
No hablo de esas bobadas. Hablo de los estúpidos mencionados por Bonhoeffer. Esos estúpidos que practican el seguidismo incondicional. Esos que siguen a su líder sin pensar. Esos que siguen a su líder aunque esté procediendo cruelmente contra una raza o colectivo vulnerable. Esos que siguen a su líder aunque esté desestabilizando el mundo con sus “guerras”. DIARIO Bahía de Cádiz













