Desde hace ya varias temporadas este Cádiz CF camina abocado al abismo, a un harakiri insondable con la afición desganada y desesperanzada de testigo (y pese a ello, más de 17.000 abonados): sobre el verde no juega a nada, mientras en los despachos no hay proyecto ni transparencia, parecen únicamente pendientes de cuestiones extradeportivas y de negocios y chanchullos imposibles.
A unos días de iniciarse la pretemporada Manuel Vizcaíno anunciaba que se apartaba de la presidencia doce años después para que un empresario mexicano, Christian Septien, ocupara su silla y diera inicio a un nuevo ciclo… ¿posible con el lastre de Rafael Contreras y de Juan Cala? Y ahora, a cuatro días del debut liguero el sábado 15 ante el filial del Celta de Vigo, se conoce la marcha del entrenador.
Un Imanol Idiakez que tras la reciente derrota clara en el Trofeo Carranza ante la UD Las Palmas dejaba como recado a la directiva que “tenemos que mejorar la plantilla. Somos el Cádiz y si queremos estar a la altura del escudo y hacer una temporada como todos queremos, tiene que venir gente”.
Es más, ya al finalizar la pasada campaña, en el postpartido en el que se logró una permanencia inmerecida (por demérito de los rivales más que por méritos propios), aquella goleada 3-0 al Leganés en la penúltima jornada, el vasco avisaba de que “lo que le ha pasado este año al Cádiz debe servir para aprender. El club necesita hacer autocrítica y un análisis de todo lo que ha pasado. Esté yo o no, hay que analizar todo. Si me quieren, encantado de seguir ayudando”.
Y tras cinco semanas de pretemporada gris de cara a las 2026/2027, en la que se han sumado más resultados negativos que positivos y las mismas sensaciones de equipo plano e insulso con carencias y limitaciones pese a las muchas salidas y la llegada de momento de más de una decena de caras nuevas, se confirma que la entidad ni quería ni creía en Idiakez, al que renovó automáticamente y ahora despide de mutuo acuerdo. Queda por saber, también, si en algún momento ha hecho esa autocrítica, pero es que en el club gaditano continúa reinando la opacidad.
“CLIMA DE ABSOLUTA CORDIALIDAD Y RESPETO”
Aunque diferentes medios daban por hecha esta destitución desde primera hora del martes, el Cádiz CF no la oficializado hasta las 17 horas. Es más, Radio Cádiz ya avanzó hasta su relevo: Albert Celades, que en los últimos tiempos ha estado trabajando en el fútbol chipiotra.
La nota del club expone que ambas partes han acordado poner fin, “de mutuo acuerdo”, al contrato en vigor. La decisión se ha adoptado “tras varias conversaciones mantenidas en los últimos días, en un clima de absoluta cordialidad y respeto”. Y “responde a la voluntad compartida de tomarla en este momento, antes del inicio de la competición, y no durante el transcurso de la temporada, cuando pudiera afectar al equipo”, se precisa, sin aclarar los motivos de fondo.
De este modo, el Cádiz y el entrenador dicen dan por cerrada esta corta etapa “en los mejores términos” y ya dejan claro que no realizarán “valoraciones adicionales”.
Por un lado, la entidad amarilla le agradece al vasco y a todo su cuerpo técnico “su profesionalidad, compromiso y dedicación”. Y como corresponde, Imanol Idiakez agradece al Cádiz CF “el trato recibido desde el primer día, así como la disposición del club para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes”. Además, el entrenador saliente traslada su agradecimiento a los jugadores, a los empleados y, de manera especial, al cadismo, y desea al club “los mayores éxitos en la temporada”.

“AL FÚTBOL SE PUEDE JUGAR DE DOS MANERAS, BIEN O MAL”
Idiakez, junto a su hermano de segundo entrenador, llegó al banquillo cadista a finales de abril como “última bala para que vuelva la alegría al cadismo”, según dijo Vizcaíno en su presentación. Se le contrató con un único reto: la salvación (y si lo lograba, se le renovaría). En un momento en el que el equipo continuaba en caída libre en una segunda vuelta vergonzosa que ya obligó a la destitución de Gaizka Garitano y de Sergio González.
“Al fútbol se puede jugar de dos maneras, bien o mal, y aquí en estos seis partidos vamos a intentar que el Cádiz juegue de la mejor manera para estar más cerca del objetivo”, recalcó el donostiarra en aquella puesta de largo.
Su carrera en los banquillos comenzó en la Real Sociedad B en 2008, y entre otros equipos españoles antes de llegar a la Tacita ya pasó por la Real Zaragoza, el Villarreal (como segundo de Unai Emery), el Leganés y el Deportivo de A Coruña, con el que logró el ascenso a Segunda y donde tuvo a sus órdenes a Lucas Pérez, con quien volvió a reencontrarse en el Cádiz. De donde se va con unos números muy discretos: una victoria, un empate y cuatro derrotas. DIARIO Bahía de Cádiz













