Número 5.614 – Año XXIII 30 de septiembre de 2026

Cádiz

“No se trata solo de tenerlos bajo techo y alimentarlos”: reclaman más control sobre el servicio de recogida de animales abandonados

Una vez superado el horror de la perrera de la Mancomunidad y rescatada la competencia por parte del Ayuntamiento de Cádiz, AIG le pide que supervise “de forma efectiva” la externalización de este servicio obligatorio y del centro de acogida ubicado en Jerez.

Bahía Flash |
  • Acceso al centro jerezano donde son trasladados los animales de Cádiz -
lectura flash
Añádenos en Google

Adelante Izquierda Gaditana ha instado al Ayuntamiento de Cádiz a ejercer “de manera efectiva” sus funciones de supervisión, seguimiento y control sobre el contrato de recogida de animales abandonados (el servicio de recogida, transporte, albergue y adopción de animales abandonados, perdidos, extraviados o cedidos por sus propietarios), adjudicado a la empresa Total Animal Services por unos 128.000 euros anuales.

“Que el Ayuntamiento externalice un servicio no significa que pueda externalizar su responsabilidad. Tiene que saber qué ocurre con sus animales, cómo se encuentran, qué atención reciben y si se está cumpliendo tanto el contrato como la normativa de bienestar animal”, afirma la portavoz municipal izquierdista, Lorena Garrón, tras visitar junto a la también concejala Vannessa Sibón el Centro La Luna, ubicado en Jerez, donde se desarrolla este servicio,

Este partido de la oposición considera fundamental que exista un sistema de trazabilidad individual de todos los animales que permita conocer en todo momento cuándo entraron, de dónde proceden, cuál es su estado sanitario, qué actuaciones veterinarias se han realizado, dónde se encuentran y cuál ha sido su destino final.

Y también demanda una política municipal “mucho más activa” para dar a conocer los animales que se encuentran bajo su responsabilidad y facilitar su adopción, pero “evitando que la gratuidad indiscriminada pueda terminar perjudicando al propio animal”. “Si hay animales de Cádiz esperando una familia, la ciudadanía tiene que saber que existen, dónde están y cómo puede adoptarlos. El Ayuntamiento tiene que hacer campañas de difusión, sensibilización y concienciación, tal y como recoge la propia Ley 7/2023”, se apostilla.

“SE DEBEN ATENDER NECESIDADES FÍSICAS, SANITARIAS Y EMOCIONALES”

Otro de los aspectos que la formación considera prioritario es que el centro disponga de espacios adecuados y diferenciados para perros y gatos, teniendo en cuenta las necesidades fisiológicas y etológicas de cada especie. En el caso de los gatos, AIG considera especialmente importante que dispongan de gateras y espacios adecuados, separados de los perros y diseñados para reducir el estrés y favorecer su bienestar. 

Además, entiende importante diferenciar entre los animales domésticos recogidos y los gatos comunitarios o de colonia, “ya que no todos los animales encontrados en la vía pública responden a la misma situación ni requieren las mismas actuaciones”.

“No se trata solamente de tener un animal bajo techo y alimentarlo. Un centro de protección tiene que atender sus necesidades físicas, sanitarias y también emocionales”, anota Sibón.

Así, como una de las cuestiones fundamentales, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se insiste en que exista un seguimiento periódico de los informes elaborados sobre los animales y sobre la prestación del servicio: “queremos que el Ayuntamiento no sea únicamente quien paga una factura, sino quien controla que aquello que está pagando se está haciendo correctamente”.

Finalmente, Garrón y Sibón plantean que la ciudad de Cádiz incorpore como requisito en los futuros pliegos la certificación conforme a la norma UNE 313001:2016 o el estándar que en su caso la sustituya o actualice. “Tenemos que aspirar a los máximos estándares de calidad y bienestar. La UNE no es una obligación legal general, pero sí puede ser una referencia de calidad que el Ayuntamiento exija”, se recalca.

Adelante Izquierda Gaditana ha instado al Ayuntamiento de Cádiz a ejercer “de manera efectiva” sus funciones de supervisión, seguimiento y control sobre el contrato de recogida de animales abandonados (el servicio de recogida, transporte, albergue y adopción de animales abandonados, perdidos, extraviados o cedidos por sus propietarios), adjudicado a la empresa Total Animal Services por unos 128.000 euros anuales.

“Que el Ayuntamiento externalice un servicio no significa que pueda externalizar su responsabilidad. Tiene que saber qué ocurre con sus animales, cómo se encuentran, qué atención reciben y si se está cumpliendo tanto el contrato como la normativa de bienestar animal”, afirma la portavoz municipal izquierdista, Lorena Garrón, tras visitar junto a la también concejala Vannessa Sibón el Centro La Luna, ubicado en Jerez, donde se desarrolla este servicio,

Este partido de la oposición considera fundamental que exista un sistema de trazabilidad individual de todos los animales que permita conocer en todo momento cuándo entraron, de dónde proceden, cuál es su estado sanitario, qué actuaciones veterinarias se han realizado, dónde se encuentran y cuál ha sido su destino final.

Y también demanda una política municipal “mucho más activa” para dar a conocer los animales que se encuentran bajo su responsabilidad y facilitar su adopción, pero “evitando que la gratuidad indiscriminada pueda terminar perjudicando al propio animal”. “Si hay animales de Cádiz esperando una familia, la ciudadanía tiene que saber que existen, dónde están y cómo puede adoptarlos. El Ayuntamiento tiene que hacer campañas de difusión, sensibilización y concienciación, tal y como recoge la propia Ley 7/2023”, se apostilla.

“SE DEBEN ATENDER NECESIDADES FÍSICAS, SANITARIAS Y EMOCIONALES”

Otro de los aspectos que la formación considera prioritario es que el centro disponga de espacios adecuados y diferenciados para perros y gatos, teniendo en cuenta las necesidades fisiológicas y etológicas de cada especie. En el caso de los gatos, AIG considera especialmente importante que dispongan de gateras y espacios adecuados, separados de los perros y diseñados para reducir el estrés y favorecer su bienestar. 

Además, entiende importante diferenciar entre los animales domésticos recogidos y los gatos comunitarios o de colonia, “ya que no todos los animales encontrados en la vía pública responden a la misma situación ni requieren las mismas actuaciones”.

“No se trata solamente de tener un animal bajo techo y alimentarlo. Un centro de protección tiene que atender sus necesidades físicas, sanitarias y también emocionales”, anota Sibón.

Así, como una de las cuestiones fundamentales, en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se insiste en que exista un seguimiento periódico de los informes elaborados sobre los animales y sobre la prestación del servicio: “queremos que el Ayuntamiento no sea únicamente quien paga una factura, sino quien controla que aquello que está pagando se está haciendo correctamente”.

Finalmente, Garrón y Sibón plantean que la ciudad de Cádiz incorpore como requisito en los futuros pliegos la certificación conforme a la norma UNE 313001:2016 o el estándar que en su caso la sustituya o actualice. “Tenemos que aspirar a los máximos estándares de calidad y bienestar. La UNE no es una obligación legal general, pero sí puede ser una referencia de calidad que el Ayuntamiento exija”, se recalca.

COMENTARIOS 0