El desalojo y vaciado del antiguo cementerio de San José, en Cádiz, avanza. Los trabajos se iniciaron en mayo (aunque el alcalde Bruno García visitó el camposanto en febrero y entonces se apuntó que ya estaban en marcha), y a estas alturas se encuentran al 25% del total.
Estas labores presupuestadas en unos 700.000 euros, encargadas a la empresa pública mancomunada Cemabasa, se extienden durante alrededor de seis meses; plazo en el que se va a actuar sobre 3.200 fosas de suelo, 700 osarios y dos fosas comunes. En total, se prevé el traslado “con dignidad” de unos 90.000 restos desde San José al Mancomunado de Chiclana.
A este punto se llegó una vez concluidos los trabajos de campo para la localización de restos de víctimas de la represión franquista (labores llevadas a cabo principalmente durante los anteriores mandatos con gobierno local izquierdista), junto a la búsqueda de bebés robados en tiempos de la dictadura y años posteriores. Ya el pasado verano se encargó igualmente a Cemabasa las pruebas de exhumación previas al desalojo total del cementerio, que estuvo activo hasta 1992 y fue clausurado en 2001.
Los trabajos de vaciado “con el máximo respeto y dignidad, una labor muy minuciosa” preceden a la futura reordenación de este espacio (el día de mañana ya sin muros), donde se levantará un parque junto al paseo marítimo y la playa Victoria.
“SEGUIMOS RECUPERANDO ESPACIOS PARA LOS GADITANOS”
“El proyecto del futuro parque del cementerio es uno de los más simbólicos de los que estamos desarrollando en la ciudad y se encuentra dentro de nuestro objetivo de recuperar espacios públicos para los gaditanos”, ha repetido el primer edil del PP en una nueva visita a la zona, acompañado del concejal de Urbanismo y vicepresidente de Cemabasa, José Manuel Cossi.
En paralelo, se remarca en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, desde la Oficina Técnica de Urbanismo ya se trabaja en el proyecto de recuperación de este espacio en el que habrá zonas verdes y de uso dotacional y un espacio para la memoria.
El objetivo de este futuro nuevo pulmón verde es crear un espacio abierto a la ciudad que integre la playa con el barrio de San José, y que derribe el muro que históricamente ha aislado el entorno. Contará con una pista de barrio que servirá de equipamiento deportivo al IES Drago, un espacio dedicado a la memoria histórica y se conservará la capilla protegida existente hoy en el camposanto.
Además, se ha hecho un contrato de asistencia técnica que se adherirá al proyecto con la concejalía de Medio Ambiente, con el reto de elegir las especies más adecuadas para esta nueva zona verde junto al mar y donde combaten muchos vientos.
















