Ante la ausencia, por baja médica, del responsable del equipo de Eléctricos del Gran Teatro Falla de Cádiz, y la continuidad de una programación que incluye próximamente actos como la entrega adelantada de los Antifaces de Oro, UGT ha salido públicamente a cuestionar la organización en el principal equipamiento cultural de la ciudad por parte del Ayuntamiento.
Esta sección sindical matiza que no debate la ausencia del trabajador, justificada por motivos de salud, sino que critica que el Gobierno local de Bruno García no haya articulado una sustitución efectiva.
Además, recuerda que está en marcha un proceso específico para cubrir la Jefatura de Eléctricos del Falla que sigue pendiente de resolución y en el que los dos aspirantes han acreditado sus méritos y capacidad. Ante esta circunstancia, plantea que sea el otro candidato quien asuma provisionalmente las funciones mientras permanezca de baja el actual responsable. “Permitiría dar una solución a la ausencia sin acudir a designaciones improvisadas”, se apostilla.
La situación, sostiene UGT en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz, adquiere mayor relevancia porque, mientras no se resuelve la ausencia, se están denegando permisos y descansos a trabajadores del teatro alegando necesidades del servicio relacionadas con actividades programadas con antelación.
“Cuestionamos seriamente la capacidad de la dirección del teatro para gestionar esta situación. Si faltan efectivos, hay que solicitar sustituciones; si falta una jefatura, hay que cubrirla conforme a los mecanismos objetivos existentes; y si existen actos programados, hay que prever los recursos humanos necesarios. Lo que no puede hacerse es trasladar la desorganización a los trabajadores”, se sostiene.
UNA “CUSTODIA COMPARTIDA” QUE NO FUNCIONA
UGT enmarca este episodio en una problemática organizativa más amplia. Así, recuerda que durante el pasado Concurso del Falla ya se produjeron episodios “de tensión y desautorizaciones” hacia personal municipal que considera que no deberían repetirse.
Igualmente, apunta a las diferencias que existen entre las áreas municipales de Cultura y Fiestas y a la “falta de claridad” sobre el reparto de responsabilidades en la gestión del teatro y del carnaval.
En este sentido, esta sección sindical en el Ayuntamiento se pregunta quién asume realmente la responsabilidad cuando surgen problemas de organización: Cultura, Fiestas o la propia dirección del teatro. Es más, utiliza la expresión “custodia compartida” para describir una situación en la que existen distintos ámbitos con responsabilidades sobre el equipamiento, pero no siempre queda claro quién debe tomar las decisiones.
“Y, como ocurre con cualquier custodia compartida, el problema empieza cuando quienes deben ejercerla dejan de mirar por el interés de aquello que tienen la obligación de proteger. En este caso -se afirma-, el interés superior debería ser el buen funcionamiento del teatro, del carnaval y de sus trabajadores, y no las parcelas de poder, los protagonismos personales o egos y cálculos electoralistas de unos y otros”.
Por otro lado, también pone el foco en el perfil de la dirección del Falla, cuya cualificación profesional “no está específicamente vinculada a la gestión cultural, las artes escénicas o la dirección técnica teatral”. UGT precisa que no cuestiona titulaciones concretas, sí “resultados y capacidad de gestión”.
El sindicato vincula esta crítica a la falta de una solución para cubrir temporalmente una jefatura técnica y a los problemas organizativos que, según denuncia, “terminan afectando a los trabajadores”. “Resulta legítimo preguntarse si el modelo de dirección está funcionando”, recalca.
En definitiva, con el próximo COAC 2027 ya en el horizonte (levantará el telón apenas acaben las navidades), UGT reclama que se despeje “esta indefinición” entre Cultura, Fiestas y la dirección del Gran Teatro Falla, y advierte de que este equipamiento no debería convertirse “en escenario de disputas competenciales, protagonismos o estrategias políticas”.
Para el sindicato, “el Falla no necesita más padres y madres: necesita que alguien asuma la responsabilidad de gestionarlo”; o lo que es lo mismo, requiere que se clarifique quién debe asumir las decisiones y garantizar su funcionamiento.













