La feliz salida a licitación del nuevo pliego del servicio de autobuses urbanos de Cádiz, tras años de promesas y esperas al respecto, se ha visto perturbada por las quejas de residentes de extramuros y parte de la comunidad universitaria al entender que el replanteamiento del mapa de líneas les perjudica, y por ello exigen “mantener las conexiones que funcionan”.
Frente a ello, sin concretar demasiado el alcalde Bruno García ya ha replicado insistiendo en que con el nuevo contrato se incrementarán las frecuencias de paso (con más autobuses y todos nuevos), lo que evidentemente mejorará este servicio hoy lastrado por una flota obsoleta; y a la vez ha aseverado que durante la elaboración del pliego “hemos hablado con los vecinos”. Aunque ya hay asociaciones vecinales que lo dudan.
El foco de este debate de los últimos días se pone en las modificaciones contempladas en el pliego (valorado en hasta 212 millones de euros para 12 años) que fusionan las actuales líneas 2 y 3 en una nueva línea 2 con un recorrido diferente: finalizaría en la plaza de España y no continuaría circunvalando el casco antiguo como hoy día, obligándoles a hacer transbordo.
Se entiende que afecta a residentes del entorno de la avenida de la Sanidad Pública, Segunda Aguada, la trasera del Hospital, La Laguna, San Severiano, Tolosa Latour y otras zonas de Puertatierra.
“LOS BARRIOS PERIFÉRICOS NOS SENTIMOS AGRAVIADOS”
Por un lado, la Asociación de Vecinos de Segunda Aguada ya ha denunciado que el Ayuntamiento no ha contado con las entidades vecinales (al menos con ella) para la elaboración de este esperado pliego.
A la vez, ha remarcado que si uno de los aspectos fundamentales debe ser facilitar la movilidad conectando los barrios periféricos, “nos sentimos agraviados por la modificación propuesta en la línea 2. Tanto esta como la 5, que son las que nos afectan, tienen su parada final en la plaza de España. No es ahí donde finaliza la trama urbana del casco antiguo. Centros de interés como la Universidad, la Alameda o el Parque Genovés quedan fuera de la futura línea 2”.
Así, en un comunicado público, estos representantes vecinales ya han reclamado al Gobierno local del PP un cambio de postura y que corrija el pliego publicado, “manteniendo la línea 2 como está hasta ahora, aumentando la flota de autobuses y mejorando significativamente una frecuencia de paso que dejaba mucho que desear”.
“PEDIMOS UNA CONEXIÓN ADECUADA ENTRE LA CIUDAD Y SUS CENTROS UNIVERSITARIOS”
Y de la misma manera, miembros de la comunidad de la Universidad de Cádiz, con Manuel Pérez Fabra a la cabeza, han lanzado una recogida de firmas en Change.org (AQUÍ), que ya se acerca a los 1.600 apoyos, exigiendo al Consistorio gaditano que revise esa fusión de las actuales líneas 2 y 3 en una nueva 2 con un recorrido diferente.
“Estamos a favor de que Cádiz tenga más autobuses, mejores frecuencias, vehículos más sostenibles y un servicio de mayor calidad. Lo que no podemos aceptar es que, en nombre de una mejora del servicio, se pierdan conexiones que actualmente utilizan miles de ciudadanos”, señala esta campaña, insistiendo en que “una mayor frecuencia no compensa necesariamente la pérdida de una conexión directa. La movilidad también consiste en poder llegar de un punto a otro sin tener que realizar más transbordos o aumentar el tiempo de desplazamiento”.
La iniciativa señala especialmente las consecuencias que los cambios pueden tener para la comunidad universitaria que vive en la propia ciudad, ya que, se defiende, “miles de estudiantes, personal docente e investigador y personal de servicios utilizan diariamente el transporte público para acudir a sus centros de estudio y trabajo”, la mayoría en intramuros.
Además, los promotores de la campaña han respondido a Bruno García, cuando asegura que el Ayuntamiento ha hablado con la UCA mientras trabajaba en el pliego. Así, precisan que “si esas conversaciones se han referido a la creación de una línea circular que facilite la conexión entre la estación de tren y autobuses y el cinturón universitario, nos parece una iniciativa positiva. Pero esa cuestión responde a una necesidad concreta: la de las personas que llegan a Cádiz desde otras localidades. Nuestra reivindicación se refiere a las personas que ya viven en Cádiz y que utilizan actualmente la línea 2”.
Por otro lado, aclaran que su petición no consiste en paralizar necesariamente el nuevo pliego ni en comenzar todo el procedimiento de contratación. Lo que se solicita es que, antes de la adjudicación definitiva, “se estudie si existe una solución que permita mantener las conexiones actualmente existentes que se consideran esenciales”.
“Y si para conseguir un diseño mejor de la línea 2 fuera necesario retrasar unas semanas la entrada en funcionamiento del nuevo modelo, consideramos que sería un coste perfectamente asumible” en comparación con los doce años que durará el nuevo contrato.
Por ello, en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz estos representantes no oficiales de la UCA hacen un llamamiento al Ejecutivo municipal derechista para que abra un espacio de diálogo con los usuarios y analice técnicamente las alternativas posibles.

AIG: “EL PLIEGO ESTÁ HECHO POR UN ALCALDE QUE NO COGE EL AUTOBÚS”
En el plano político, para Adelante Izquierda Gaditana la reciente licitación del nuevo pliego de autobuses confirma las razones por las que fue el único partido que se abstuvo en el último pleno: “entendíamos que este modelo nacía sin escuchar las necesidades reales de quienes utilizan el transporte público cada día y de los propios conductores. Hoy queda claro que nuestras dudas estaban más que justificadas”.
“Estamos hablando de personas mayores que tendrán más dificultades para llegar a sus destinos, de estudiantes que perderán conexiones directas con el entorno universitario o de vecinos de barrios como Puntales, Loreto o la Barriada de la Paz que verán cómo sus recorridos se complican. No tiene sentido que una ciudad como Cádiz, con una configuración tan compacta, termine ofreciendo un servicio menos práctico para quienes más lo necesitan”, lamenta el concejal izquierdista David de la Cruz.
De hecho, esta formación de la oposición interpreta que este pliego refleja una forma de gobernar alejada de la realidad de la calle, “hecho por un alcalde que no coge el transporte público. Solo lo utilizó durante la campaña electoral para dejarse ver. Quien usa el autobús todos los días sabe que el problema es garantizar que los barrios sigan conectados de forma sencilla y útil”. Al respecto, se recuerda que la derecha todavía no ha convocado en el presente mandato la Mesa de Movilidad.
A todo ello se añade que el futuro nuevo contrato abre la puerta al incremento del coste del billete: “este pliego trae consigo un nuevo tarifazo. El PP ya hizo un tarifazo del agua, un tarifazo de la basura y ahora quiere imponer el tarifazo del autobús. No entendemos cómo puede gastarse millones en las luces de Navidad mientras dice que no hay dinero para garantizar un transporte público accesible, bien conectado y asequible”.
PSOE: “CONDENAN A CÁDIZ A TENER BARRIOS DE PRIMERA Y DE SEGUNDA”
Por su parte, el PSOE que sí votó a favor del pliego denuncia ahora también esa reestructuración de las líneas, lamentando que el Gobierno de Bruno García “está consolidando un modelo de ciudad profundamente desigual. Con esta reorganización del transporte público, al igual que ocurre con la limpieza, se está condenando a Cádiz a tener barrios de primera y barrios de segunda categoría”.
Es más, el portavoz municipal socialista, Óscar Torres, afirma que su partido advirtió formalmente en el pasado pleno del impacto negativo que tendrían estos cambios sobre la conectividad diaria de estos barrios con el centro”.
“Resulta sorprendente que en 2024, el concejal responsable se reuniera con la Universidad de Cádiz para mejorar la movilidad de la comunidad universitaria y, en lugar de mejorarla, lo que ha hecho es cargarse la línea 2”, ironizan desde el PSOE.
En definitiva, desde el principal partido de la oposición se exige al alcalde “que deje de mirar hacia otro lado” y atienda las peticiones de los gaditanos, “que le están alzando la voz pidiendo un servicio de transporte urbano que venga a mejorar la ciudad después de años de espera, condenados a un transporte con autobuses obsoletos y graves problemas en el horario y la frecuencia”.













