Representantes de la recién constituida sección sindical de CGT en la empresa Tranvía de Cádiz a San Fernando y Carraca, que todavía explota el autobús urbano en la capital gaditana, han mantenido sendas reuniones con los dos partidos de la oposición, PSOE y Adelante Izquierda Gaditana, para analizar un servicio cada día más precario a la espera de su prometida licitación (que el alcalde Bruno García ha avanzado que por fin llegará a finales de este mes de julio) y futura renovación.
En las dos reuniones, este sindicato ha puesto en valor a la plantilla y su profesionalidad, recalcando que “si el servicio se sigue prestando día a día es única y exclusivamente gracias al sobreesfuerzo de sus trabajadores y trabajadoras, que multiplican sus esfuerzos para compensar la falta de recursos”.
CGT concurrirá a las elecciones sindicales en Tranvía previstas para octubre de 2027 “con el objetivo de dignificar tanto las condiciones laborales como la calidad del servicio público”. Aunque su principal reivindicación, han subrayado, “no es salarial, sino conseguir un transporte urbano digno para trabajadores y personas usuarias”, y es que la mala calidad del servicio “la padece la ciudadanía, pero también la sufrimos la plantilla, que pasamos ocho horas diarias al volante”.
NI PIEZAS PARA AUTOBUSES TAN ANTIGUOS
Los representantes de CGT han trasladado una detallada radiografía de las deficiencias del servicio. Entre los puntos más críticos destaca una flota envejecida e insuficiente, lo que dificulta la programación diaria, y reduce la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia. El 90% de los vehículos ha cumplido un mínimo de veinte años de antigüedad, e incluso cuentan con piezas que ya ni siquiera se fabrican.
A ello se añaden: jornadas de ocho horas conduciendo de forma prácticamente ininterrumpida, con sistemas de climatización deficientes y temperaturas que pueden superar los 35 grados en el interior de algunos buses; incumplimientos de los descansos establecidos en el convenio y en el Estatuto de los Trabajadores; una plantilla insuficiente que incrementa el estrés y dificulta cumplir los tiempos previstos, especialmente en verano; ausencia de seguridad durante las madrugadas de los fines de semana en las paradas de la plaza España; o la falta de aseos dignos para los conductores.
Asimismo, han puesto el acento en la desigual frecuencia de paso entre unas líneas y otras, lo que se traduce en tiempos de espera excesivos y en “barrios de primera y de segunda”. O en la ausencia de mantenimiento de las paradas y los graves problemas de accesibilidad que presenta el 95% de las mismas.
“Nuestra lucha está en el día a día. No podemos esperar años mientras cada vez trabajamos en peores condiciones, con autobuses más viejos y ofreciendo un servicio malo e insuficiente a la ciudadanía”, defiende esta sección sindical, a través de la nota remitida por AIG a DIARIO Bahía de Cádiz.
“EL PP SOLO SE PREOCUPA DEL AUTOBÚS PARA EL AUTOBOMBO”
“No es de recibo que los gaditanos sufran esperas interminables según la zona en la que vivan, ni que sigamos con un sistema obsoleto que impide el pago con tarjeta bancaria y que ofrece una escasez alarmante de puntos de recarga para el bonobús”, han incidido los socialistas, representados en este encuentro por su portavoz Óscar Torres, y los concejales José Ramón Ortega y Manuel Márquez.
“Hay que escucharles, acompañarles y, sobre todo, cumplir sus reivindicaciones”, apuntan por su lado desde AIG, apostillando que “después de tres años del PP de Bruno García al frente del Ayuntamiento solo se preocupan del transporte público para los anuncios y el autobombo, pero no para solucionar los problemas reales de la ciudadanía ni de una plantilla que está al límite”.
David de la Cruz, que acudió a este encuentro con su compañero de filas Carlos Paradas, y que le reprocha a la derecha que tras la larga huelga del pasado verano, sigan sin atenderse las reivindicaciones de la plantilla ni mejorarse la calidad del servicio, sentencia que el transporte público “necesita inversiones reales, mejoras inmediatas y el cumplimiento de los derechos laborales de quienes hacen posible que el servicio siga funcionando cada día”.

















