El PP en el Ayuntamiento de San Fernando ha pedido al Gobierno local del PSOE hacer una “reflexión” sobre sus prioridades en materia cultural, con ocasión de la venidera Feria del Libro.
Desde hace unos días está en marcha el montaje del evento que aspira a convertir la plaza del Rey, del 15 al 20 de junio, en el “gran punto de encuentro cultural de la provincia”; una Feria del Libro que este 2026 se dedica al universo de Sherlock Holmes y la literatura victoriana.
Sin embargo, desde el principal partido de la oposición se pone el foco en que solo en la decoración, montaje y servicios asociados a esta cita de apenas seis días el Ayuntamiento se va a gastar casi 87.000 euros (según el contrato adjudicado a la firma chiclanera Tematic Eventos Tematizados, y sin contar con la publicidad y el caché de algunos de los invitados a charlas y firmas); una cifra que contrasta con el dinero que dedica en el presupuesto anual al conjunto de las bibliotecas municipales, incluyendo personal, gastos corrientes, amortizaciones y costes indirectos: ni 105.000 euros.
“Nadie discute la importancia de la Feria del Libro ni la necesidad de promover la cultura, pero resulta inevitable preguntarse si las prioridades están equilibradas cuando prácticamente se destina la misma cantidad a un evento de unos días que al funcionamiento de las bibliotecas durante todo un año”, se pregunta la concejala Inmaculada Marín en un comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
“LAS FERIAS PASAN, LAS BIBLIOTECAS PERMANECEN”
A colación, la derecha local repasa que el propio estudio de costes municipal de 2025 refleja “una realidad preocupante”: existe una sola empleada adscrita para atender dos bibliotecas y dos salas de estudio, una situación que “evidencia la falta de atención que el Gobierno socialista presta a estos servicios permanentes”.
De hecho, debido a esa falta de personal, la biblioteca Luis Berenguer, desde hace meses y meses, funciona sin servicio de préstamo de libros, y la biblioteca de la Casa de la Cultura cuenta únicamente con un técnico para atenderla.
Así, esta concejala popular (que acaba de tomar posesión de su escaño en el Congreso de los Diputados, en sustitución de Ignacio Romaní) insiste en que la política cultural municipal no puede centrarse únicamente en los grandes eventos: “las actividades puntuales son positivas y enriquecen la vida cultural, pero las bibliotecas constituyen la base del acceso cotidiano a la lectura, la formación y el estudio para miles de isleños. Son un servicio público esencial que merece una apuesta mucho más decidida”.
Por ello, Marín reitera que antes de incrementar el gasto en elementos ornamentales o montajes temporales, “Cavada debería garantizar que las bibliotecas dispongan de los recursos humanos necesarios para prestar todos sus servicios con normalidad”. “Las ferias pasan. Las bibliotecas permanecen. Y precisamente por eso deberían ser una prioridad permanente para cualquier gobierno que quiera apostar de verdad por la cultura”, sentencia.
“ESCAPARATE FRENTE AL FOMENTO REAL DE LA LECTURA”
Igualmente, AxSí también ha cuestionado este modelo cultural de los socialistas, incidiendo en ese gasto de casi 90.000 euros en la decoración de la Feria del Libro “mientras que en las actividades y la programación cultural del propio evento apenas se invertirá 18.000 euros”.
Según el coportavoz municipal andalucista, Lolo Picardo, estos datos reflejan una política cultural “basada en la apariencia y el impacto visual antes que en el contenido, el conocimiento y la promoción de la lectura”. “Es incomprensible que el Ayuntamiento destine cinco veces más recursos a la decoración que a las actividades culturales, que deberían constituir la verdadera esencia de una Feria del Libro”, sobresale.
Pero esta “desproporción” resulta aún más llamativa cuando se compara con otras partidas incluidas en los presupuestos municipales de 2026. Así, la compra de libros y publicaciones para las bibliotecas municipales durante todo un año “apenas cuenta con una dotación de 6.000 euros”; o para premios de actividades culturales “apenas se reservan 3.000 euros”.
De esta manera, este partido de la oposición critica que Cavada vuelve a apostar por grandes desembolsos asociados a la imagen y a la puesta en escena “mientras las inversiones estructurales vinculadas a la lectura, el patrimonio bibliográfico y la programación cultural permanente siguen ocupando un papel claramente secundario”. “Hay que apostar por una política cultural que deje legado en la ciudad más allá de unos pocos días de exhibición y escaparate”, apostilla Picardo.

















