Continúa la cuenta atrás para los chiringuitos de Puerto Sherry, en El Puerto de Santa María, que deberán cesar su actividad a partir del 6 de julio, salvo cambios de última hora.
La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) ha rechazado la prórroga de su concesión para seguir operando en terrenos portuarios, y el Ayuntamiento, en consecuencia, reconoce que no les puede renovar la licencia; unas autorizaciones además polémicas, según viene denunciando Ecologistas en Acción desde hace tiempo, ya que se conceden para instalaciones temporales, cuando es más que evidente que hablamos de discotecas.
Y soslayando el turismo elitista y de borrachera que rodea a estos cuatro establecimientos (Margarita, Blu, Playa Canalla y PhiPhi) y las quejas por problemas de ruido, suciedad, botellones en los pinares e inseguridad, la Asociación de Empresarios de El Puerto ha salido en defensa de los negocios, exigiendo una “solución transitoria”.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, el presidente de los empresarios portuenses, Gonzalo Ganaza, muestra su apoyo a quienes gestionan estos establecimientos de restauración y ocio, y hace un llamamiento al “entendimiento” entre las administraciones competentes y las empresas afectadas, “y que se explore una fórmula que permita compatibilizar el cumplimiento normativo con la continuidad de una actividad plenamente tractora”.
El objetivo es “encontrar una solución transitoria que permita mantener la actividad durante la presente temporada estival, sin perjuicio de que se trabaje de forma ordenada en un nuevo modelo de restauración, ocio y convivencia para los próximos años, dentro de la legalidad”.
“NUMEROSAS EMPRESAS PODRÍAN VER REDUCIDA SU ACTIVIDAD”
“Pedimos diálogo, entendimiento y responsabilidad institucional. Estamos hablando de una actividad empresarial que, durante los meses de verano, actúa como motor económico para El Puerto de Santa María y que tiene un efecto directo sobre el empleo, la hostelería, el transporte, la distribución y numerosos servicios auxiliares”, defiende Ganaza.
Al respecto, se ofrecen números: estos controvertidos chiringuitos-discoteca de Puerto Sherry “generan más de 310 empleos directos y más de 200 empleos indirectos e inducidos”. “Detrás de esta situación hay empresas, trabajadores, familias, proveedores y autónomos que dependen en buena medida de una campaña de verano que no puede recuperarse en otro momento del año”, se argumenta.
Es más, la entidad empresarial advierte de que este cierre en pleno inicio de la temporada “tendría consecuencias relevantes sobre toda la cadena de valor local”. Entiende que empresas de distribución, proveedores de bebidas y alimentación, taxis, servicios de montaje, limpieza, seguridad, logística, comunicación, producción de eventos y otros negocios vinculados al flujo turístico de Puerto Sherry “podrían ver reducida de forma drástica su actividad durante unos meses que resultan determinantes para el conjunto del sector servicios en la localidad”.
“HAY QUE TRABAJAR PARA ATRAER UN TURISMO DE MAYOR CALIDAD”
Con todo, la Asociación de Empresarios de El Puerto reconoce que su planteamiento no supone obviar la necesidad de ordenar el futuro de Puerto Sherry: “es necesario avanzar hacia un modelo que refuerce la calidad de la oferta turística, mejore la convivencia, eleve los estándares de servicio y consolide una propuesta de restauración y ocio alineada con la imagen que El Puerto de Santa María quiere proyectar”.
“También somos conscientes de que la actividad debe evolucionar. Hay que trabajar para atraer un turismo de mayor calidad, mejorar la ordenación de los espacios y definir un proyecto sólido para los próximos años. Los empresarios nos han trasladado su disposición a avanzar en esa dirección, pero necesitan poder mantener su actividad este verano para no provocar un daño económico y laboral de enorme magnitud”, apostilla Gonzalo Ganaza.
De este modo, se reclama que “las administraciones y las empresas deben sentarse, escucharse y buscar soluciones. El Puerto necesita actividad, empleo, inversión y proyectos que generen valor. Siempre desde el respeto a la legalidad y con voluntad de mejora”.
IU SEÑALA A BEARDO Y “SUS CHANCHULLOS Y AMIGUISMOS”
También ha vuelto a pronunciarse sobre esta cuestión el portavoz municipal de Izquierda Unida, José Luis Bueno, quien señala responsabiliza directamente al alcalde del PP, Germán Beardo, considerando que “lo que está ocurriendo no es fruto de la casualidad, sino la consecuencia de una forma de gobernar basada en la improvisación, los privilegios y la ausencia de control”.
“Durante años hemos denunciado que en Puerto Sherry se estaba actuando con un trato de favor que nada tenía que ver con el interés general. Se nos acusó de exagerar, pero hoy vemos cómo todas aquellas advertencias sobre los amiguismos, los chanchullos y la falta de transparencia están teniendo unas consecuencias que perjudican a la ciudad, a los vecinos y a la imagen de El Puerto”, recalca este partido de la oposición.
Para Bueno, el problema nunca ha sido la hostelería ni la actividad económica: “el problema es creer que hay negocios que pueden funcionar al margen de las normas mientras el Ayuntamiento mira hacia otro lado. Las reglas deben ser iguales para todo el mundo y quien gobierna tiene la obligación de hacerlas cumplir”.
“Si fue el Gobierno de Beardo el que concedió licencias que ahora están siendo cuestionadas, tendrá que explicar por qué lo hizo y asumir las responsabilidades políticas que correspondan. No vale ponerse de perfil cuando el problema lleva años gestándose”, sentencian desde IU, que elevará este tema el próximo pleno de julio.















