Alrededor de 800 “valientes” madrugaron el sábado 30 de mayo en San Fernando para aventurarse a completar (o al menos intentarlo) la décima carrera cívico-militar Fan-Pin Miguel de Cervantes, prueba de resistencia y superación organizada por el Tercio de Armada (TEAR), con el patrocinio del Ayuntamiento y de la Diputación. Y con la que se persigue, de alguna manera, “compartir valores militares con la sociedad civil”.
La prueba, planteada en la población militar de San Carlos, en su exigente recorrido de ocho kilómetros combina tierra, fango, agua y numerosos obstáculos; “se aproxima al deporte extremo y forma parte del adiestramiento habitual de las tropas del TEAR”.
“Es tal la dureza del terreno que solo una parte de los corredores que tomaron la salida lograron cruzar la meta dentro del tiempo límite establecido de tres horas”, subrayan desde la organización en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Y en esta ocasión los ganadores absolutos han sido, entre las féminas, María Salud Poggio (repitiendo el oro de 2025) con un tiempo de 01:00:36, casi seis minutos menos que hace un año. Y en la categoría masculina, Cristian López, con una marca de 00:44:45. La entrega de trofeos la presidió el general comandante del Tercio de Armada.
La salida de la prueba, tras el tradicional el disparo de una salva de artillería, tuvo lugar en la zona conocida como La Clica, sobre las 9.30 horas. La primera parte del trazado consistió en una carrera de tres kilómetros que incluyó un recorrido por la Escuela de Suboficiales de la Armada pasando junto al Panteón de Marinos Ilustres, el Acuartelamiento de San Carlos y el Cuartel General de la Fuerza de Infantería de Marina, para llegar a cruzar a nado el conocido como Caño 18 en dirección a la Isla del Pino.
Posteriormente, los participantes volvieron a cruzar a nado y, tras una carrera en la que tuvieron que superar diferentes obstáculos, afrontaron el tramo de fango de más de 1.000 metros que volvió a marcar la diferencia en el nivel de exigencia de esta singular prueba.
Asimismo, se resalta que para asegurar el éxito en la ejecución y seguridad de esta compleja organización, se contó con el habitual despliegue y trabajo de los infantes de marina del TEAR y del Tercio del Sur.


FOMENTANDO EL ESPÍRITU FANPINERO ENTRE NIÑOS Y JÓVENES
Y un año más, la Fan-Pin sobresale su carácter solidario: lo recaudado con las cuotas de inscripción y las aportaciones de los distintos patrocinadores, una vez descontados los gastos logísticos, será destinado íntegramente a diferentes asociaciones benéficas de la ciudad.
En paralelo, esta mañana de sábado la jornada contó también con el recorrido de la Fan-Pin infantil, “diseñado especialmente para hacer las delicias del público más pequeño y acercar el espíritu de la unidad a las familias”. Y como novedad en esta especial décima edición se celebró la primera carrera de la categoría junior, “con la que se pretende fomentar el espíritu fanpinero entre los más jóvenes”.
“En la Fan-Pin -sentencian desde la organización- se manifiestan especialmente los más tradicionales valores del deporte de indudable aplicación militar, como son la disciplina, el espíritu de sacrificio y, sobre todo, el compañerismo. Estos valores, que diariamente fomentan los infantes de marina en sus carreras de fango como parte de su adiestramiento físico-militar, se han compartido de nuevo con deportistas civiles venidos desde muy diversos puntos de España y de otras nacionalidades que han engrandecido la prueba”.














