El Ayuntamiento de Chiclana ha valorado, por quinto año consecutivo, el estado de La Barrosa y Sancti Petri a partir de un nuevo estudio topográfico actualizado, realizado por la empresa local Topgea entre finales de junio y principios de julio.
“La playa es como un ente vivo y, por tanto, se mueve conforme a los temporales, vientos y la mano del hombre”, ha recordado el alcalde José María Román junto a su concejala de Playas, Ana González; antes de avanzar la conclusión del último informe: “nuestras playas gozan de muy buena salud en cuanto a la cantidad de arena existente y podemos ser optimistas de cara a los próximos meses”.
En términos generales, La Barrosa cuenta con 41.000 metros cúbicos más respecto al pasado año, de los que 20.000 fueron aportados por la Demarcación de Costas antes del verano, tras los achaques de los temporales de principios de año. Y otros 20.000 m3 que se añadieron en Torre Bermeja hace un par de semanas con motivo del dragado de la canal de acceso al puerto de Sancti Petri: “por tanto, en esta playa hay 61.000 m3 más en estos momentos que en el verano de 2025”.
En cuanto a la playa de Sancti Petri, el balance es de 3.600 m3 más de arena respecto al pasado año, incrementándose en la zona más próxima al espigón y perdiendo junto al poblado almadrabero. “La granulimetría de la arena es de mayor dimensión en la zona más próxima al poblado porque las corrientes se lleva la arena más final”, ha precisado Román.
LA ZONA DE DUNAS RECUPERA ARENA
Por otro lado, dividiendo La Barrosa desde las dunas hasta el agua, se resalta que en la zona dunar se ha incrementado la cantidad de arena en 11.400 m3 en este último año. “Nos pusimos como propósito recuperar el sistema dunar y así ha sido incluso desde el paseo marítimo”, ha resaltado el primer edil del PSOE, quien ha explicado que “los temporales de poniente que hemos tenido han propiciado la acumulación de arena en las dunas hasta el punto de poner una pasarela sobre otra ya existente”.
En la zona de playa seca también se ha incrementado la arena ligeramente, y en la zona de playa húmeda (zona intermareal) apenas ha tenido cambios. Y en la zona sumergida (primeros 500 metros de agua permanente) también ha habido una acumulación de arena, puesto que hay 222.000 m3 más: “en bajamar es fácil observar unos colores ocres en el agua, lo que pone de manifiesto la poca profundidad por acumulación de arena”.
“Por tanto, el diagnóstico de la playa es optimista porque tenemos más arena respecto al año pasado, incluidas las zonas dunar y sumergida; se trata de un dato de estos momentos, pero que puede cambiar con el paso de los meses por la dinámica litoral”, ha incidido el alcalde, recalcando que “en marzo se había perdido mucha arena y estábamos preocupados por la aparición de rocas en el primer tramo de La Barrosa, pero en junio la situación cambió por la acumulación de arena”.
Para José María Román, “un buen hotel es importante para el turista, pero lo principal es tener la mejor playa de España, que cuenta con estudios anuales para ver su evolución y cómo actuar con datos verídicos”, ha concluido; dando además las gracias públicas a los responsables de las concejalías de Playas, Medio Ambiente y Mantenimiento Urbano.













