Hasta 250.000 euros de fondos europeos Next Generation (en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino) está invirtiendo ya el Ayuntamiento de Chiclana en la instalación en la playa de La Barrosa de contenedores soterrados, lo que permitirá retirar los bombos de basura, eliminar olores y mejorar la estética del entorno.
Estos trabajos adjudicados a Eurosoterrado y que se prolongarán el principio unos cuatro meses se están ejecutando ya en tres puntos de la primera pista (en la avenida de la Barrosa y dos puntos de la calle Asunción, frente al Punto de Información Turística y frente a la Urbanización La Balconera), mientras que en la segunda pista se está trabajando en la avenida del Atlántico.
A decir del alcalde José María Román, esta actuación “supone seguir avanzando, equipando y mejorando medioambientalmente”. Estos nuevos contenedores se soterran parcialmente y duplicarán la capacidad de los que existen ahora: “de esta forma, desaparecen los contenedores grises y quedan sólo los de reciclaje”.
A su vez, la concejala de Playas, Ana González, ha añadido que “nuestro trabajo es dar respuestas a la ciudadanía y con esta actuación estamos dando respuesta a una demanda de la hostelería de la zona. Damos imagen y damos calidad a nuestras playas”.
“Era una prioridad, sobre todo en zonas como la de la primera pista, donde se concentra gran cantidad de establecimientos hosteleros y que en verano tiene un aumento en la recogida de residuos”, sostiene por su lado el concejal de Medio Ambiente, Roberto Palmero, que avanza en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que este tipo de actuaciones (el soterramiento de contenedores) se seguirán desarrollando en otros puntos de la ciudad.
APORTE DE ARENA PRE-VERANO
Sin dejar La Barrosa, desde hace unos días la Demarcación de Costas tiene en marcha el comprometido aporte de arena (que también extenderá a otros puntos del litoral gaditano como San Fernando o la propia capital). En concreto, se inyectarán a la playa chiclanera 50.000 metros cúbicos de arena.
Previamente se hizo un estudio topográfico de toda La Barrosa, con el objetivo de conocer cuáles fueron las zonas más afectadas por el tren de borrascas acaecido en los primeros meses de 2026. Y se estableció que hacía falta arena entre la primera y la segunda pista.












