Allá por septiembre de 2024, el Ayuntamiento de San Fernando aseguraba estar trabajando en el “reacondicionamiento” del módulo anexo que da servicio al Castillo de San Romualdo, en la esquina de la calle Mariana de Pineda, con un diseño “más funcional, estético, cómodo y acorde a las necesidades”; ante la “imposibilidad” de recuperar el jardín vertical colocado en 2016, pero en estado penoso desde poco tiempo después.
Un año y siete meses después, por fin, se da por ejecutada esta actuación que en su tramitación se encontró con los peros de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico.
Así, en octubre de 2025 se adjudicó a la empresa Tomás Martín por unos 47.000 euros y un plazo de dos meses esta pequeña obra, que estos días se ha dado por finalizada, sin prisas, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz de fuentes municipales.
Además de retirar los restos de plantas secas y de la correspondiente fontanería asociada, se ha colocado en este módulo en la zona verde junto al castillo (donde se encuentran aseos, acometidas e instalaciones y una zona de almacenaje) un revestimiento mediante paneles de tablero contrachapado fenólico (tablero marino), con su cara exterior de madera de okume pintada en color blanco mate. Y se ha añadido la señalización corporativa de este monumento.
NO AL ACERO CORTEN
La Comisión Provincial de Patrimonio dio meses antes su visto bueno a esta propuesta ya que “las características de los materiales no suponen impacto sobre el Bien de Interés Cultural (BIC) y están acordes con los valores a proteger”.
Sin embargo, esta misma comisión, dependiente de la Junta de Andalucía, sí tumbó la primera idea del Gobierno local socialista: se opuso a los paneles de chapa de acero, imprimadas y pintadas con pintura imitando óxido que planteaba para el nuevo revestimiento al considerar que originaría un gran impacto visual sobre el inmueble protegido.
















