Navantia San Fernando vuelve a ser noticia, apenas unos días después de que la Policía Nacional de forma inédita entrara en la factoría para, con orden judicial, acabar con la protesta de Manuel Balber y Jesús Galván, atrincherados en una grúa desde hace casi un mes para denunciar la existencia de listas negras en las contratas en la Bahía de Cádiz que trabajan con los astilleros públicos y Dragados, y exponer su caso personal, vetados por hacer sindicalismo.
Y en concreto, ahora la antigua Bazán ha celebrado la puesta de quilla de la séptima corbeta encargada por la Marina Real de Arabia Saudí (RSNF). Este buque de guerra será la construcción número 576 del astillero isleño y llevará por nombre HMS Neom.
Este hito es parte del segundo contrato firmado entre Navantia y el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí (tres corbetas más como continuación del programa ejecutado en los últimos años compuesto por cinco de estos buques).
El evento se ha celebrado este viernes día 8 como acto de trabajo y ha estado representado por el equipo de Programa de Navantia y de la RSNF, encabezado por el director del proyecto, Comdre. Fareed M. Alharbi, y su equipo de control del proyecto.
A colación, el director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima, Alberto Cervantes, ha querido trasladar a la plantilla e industrias colaboradoras su agradecimiento y felicitación por hacer posible un nuevo hito. En paralelo, la primera de estas tres últimas corbetas, de nombre Al-Madinah, ya espera para su botadura en fechas próximas.
Está previsto que el último de estos tres buques se entregue en 2029 (meses atrás se hablaba de 2028). Navantia será la responsable de la entrega de la primera unidad, mientras que la segunda y la tercera se finalizarán en Arabia Saudí, con la instalación, integración y pruebas del sistema de combate, tal como sucedió en el anterior contrato, se recuerda en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
El encargo incluye el suministro de un paquete de apoyo logístico integrado y la formación de las tripulaciones, junto con un periodo de evaluación operativa de los buques por parte de la Armada española en la Base de Rota. Además, Navantia formará a un centenar de ingenieros saudíes.
CUATRO MILLONES DE HORAS DE TRABAJO
Este contrato en vigor supone unos cuatro millones de horas de trabajo para la Bahía, “generando un impacto de hasta 2.000 empleos (empleo directo, indirecto e inducido)”.
Esta segunda serie de tres corbetas para Arabia Saudí (país que no respeta los derechos humanos) será idéntica a la primera tanda de cinco (la última se entregó en marzo de 2024), con un diseño basado en el modelo Avante 2200 de Navantia, un buque polivalente especialmente diseñado para las misiones de vigilancia y control del tráfico marítimo, misiones de búsqueda y rescate y asistencia a otros buques, entre otras.
Además, los buques tendrán una importante capacidad para la defensa de activos estratégicos, de inteligencia y capacidad antisubmarina, antiaérea, antisuperficie y de guerra electrónica.
El diseño de las corbetas es de última generación, maximizando a la vez la participación de Navantia, incorporando productos propios. Tienen una eslora de 104 metros, una manga de 14 y capacidad para transportar a un total de 102 personas entre tripulación y pasaje.
La unidad de Reparaciones de Navantia se implica también en el programa con los trabajos a realizar durante las varadas de las corbetas en San Fernando.
















