La rehabilitación integral de la Casa Lazaga, joya arquitectónica y patrimonial en plena calle Real de San Fernando que acumula más de dos décadas desaprovechada y degradándose en manos municipales, ya está en marcha. Y si escapa de los habituales sobrecostes y plazos de ejecución que se incumplen, como muy pronto a finales de 2027 o principios de 2028 espera reabrir como un equipamiento administrativo más, con posibilidades turísticas.
El Ayuntamiento adjudicaba este contrato a principios de julio a la unión temporal de empresas (UTE) Construcciones Serrot y Herysan 2007, por 4,2 millones de euros (inicialmente se habló de unos 3 millones), y un plazo de ejecución de 15 meses. Dos meses después, recién iniciado septiembre, se ha celebrado un acto simbólico en el patio de esta finca de finales del XVII ((ante representantes de diferentes ámbitos profesionales, empresariales, culturales y sociales) para dar por iniciados los trabajos, con las elecciones municipales de 2027 en el horizonte.
Desde el estudio Pujol Cruz Pizarro Arquitectos, responsable del proyecto, Fabián Cruz ha puesto en valor el “gran interés histórico y arquitectónico” de la Casa Lazaga y la importancia de desarrollar una intervención respetuosa con sus elementos originales.
La obra permitirá así compatibilizar historia y funcionalidad, “manteniendo la esencia del inmueble y dotándolo de las condiciones necesarias para convertirse en un edificio administrativo moderno, accesible y eficiente”, se apunta en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Por su parte, Fernando Vázquez, en representación de las constructoras Serrot-Herysan, ha destacado las características y la complejidad de una actuación que permitirá recuperar un edificio de estas características y adaptarlo a un nuevo uso, garantizando al mismo tiempo la conservación de sus principales valores patrimoniales.
“HABÍA QUE SALVAR LA CASA LAZAGA”
Mientras, la alcaldesa Patricia Cavada ha resaltado la importancia de este acto que “culmina años de trabajo previo”; al tiempo que ha recordado que hace unos años ya se realizó una inversión previa “absolutamente imprescindible” para consolidar el inmueble, “que no se nos cayera y permitiera hoy hacer una obra de rehabilitación. Había que salvar la Casa Lazaga. Primero tuvimos que conservarla. Ahora vamos a recuperarla”.
De igual manera, la primera edil socialista ha celebrado que “comenzamos a recuperar de manera definitiva una de las joyas arquitectónicas de esta ciudad”, destacando que el proyecto permitirá preservar sus valores históricos y arquitectónicos, pero también “darle una nueva vida y una nueva función”.
“Momentos como este compensan mucho y me siento enormemente agradecida y feliz”, ha manifestado Cavada, quien en su perorata ha defendido que la recuperación de la Casa Lazaga demuestra que esa “transformación de San Fernando” que vende una y otra vez “se está abordando desde una visión global, en la que cada edificio, cada plaza, cada calle y cada espacio recuperado contribuye a construir una ciudad más atractiva, dinámica y pensada para sus vecinos”.
CINE ALAMEDA Y CASA DE LA CRUZ ROJA
Además, ha aprovechado para abordar vagamente la necesaria recuperación de otros dos espacios en pleno centro isleño. Por un lado, el antiguo Cine Alameda, que ya se compró meses atrás y que se quiere rescatar como sala municipal para eventos. La novedad es que de forma inminente se va a adjudicar la redacción del proyecto, y que se prevé reservar una partida en las cuentas de 2027 para poder iniciar las obras.
Y por otro lado se ha referido a otra finca que lleva años abandonada a su suerte, como denuncian de forma recurrente desde la oposición (principalmente el PP): la Casa de la Cruz Roja al principio de la calle Real. La alcaldesa ha asegurado que en el próximo presupuesto se contemplarán fondos para contratar la redacción del proyecto de recuperación. Eso sí, no ha sabido concretar el futuro uso de este inmueble.

“MANTENER MOVIMIENTO EN EL CORAZÓN DE LA CIUDAD”
Para llegar hasta aquí, al inicio de la rehabilitación de la Casa Lazaga, en 2018 se iniciaron obras de consolidación (tras muchas quejas y denuncias de la oposición) que han permitido detener el estado de degradación del edificio y mantener todo lo que se pudiera de él. Estos trabajos estructurales, de impermeabilización y reparación de la fachada culminaron allá por 2022 y supusieron unos 640.000 euros.
Mientras, la actuación que ahora se anuncia permitirá recuperar numerosos elementos originales de gran valor histórico y arquitectónico, entre ellos la fachada isabelina del siglo XIX, la escalera monumental, las galerías del patio barroco, carpinterías históricas, revestimientos tradicionales, solerías hidráulicas, aljibes y otros elementos singulares que forman parte de la identidad del inmueble.
Todo ello se compatibilizará con la incorporación de mejoras en accesibilidad, eficiencia energética, seguridad e instalaciones que permitirán su adaptación al nuevo uso previsto.
Una vez finalizadas las obras, la Casa Lazaga albergará servicios y delegaciones municipales, convirtiéndose en otro espacio administrativo que permitirá, además, reorganizar otros usos municipales existentes actualmente en distintos inmuebles del centro.
La decisión de destinar esta céntrica finca a uso administrativo responde a la estrategia del Gobierno local del PSOE de “mantener actividad y movimiento en el corazón de la ciudad”. En este sentido, Cavada pone como ejemplo el propio Ayuntamiento, que tras años cerrado y una vez recuperado, además de ser sede administrativa “se ha convertido también en uno de los espacios de interés de la ciudad, acogiendo visitas, actividades y eventos”.

DE FINALES DEL SIGLO XVII
Esta finca, ubicada en el número 157 de la calle Real, y catalogado con el máximo nivel de protección dentro del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Histórico (Peprich), fue adquirida por el Consistorio en el año 2001, y en ella en principio se planteó ubicar un hotel escuela, que nunca terminó de concretarse.
Con una superficie edificada de algo más de 2.000 metros cuadrados, en dos plantas y un sótano, y ya en un estado de degradación avanzada, en el verano de 2014 el entonces gobierno de PP y PA esbozaba en este palacete el museo Camarón de La Isla, pero poco más se avanzó en esta ocurrencia. De hecho, el siguiente bipartito, de PSOE y PA, desechó esa idea y emplazó ese museo en un nuevo edificio plantado junto a la Venta de Vargas.
Se trata de una casa palacio construida a finales del siglo XVII. Uno de sus propietarios, José María Lazaga y Garay, fue el que le dio, tras adquirirla en 1868, la fisonomía de casa palacio actual al ornamentarla y transformar su fachada, en la que sobresale la cerrajería. La finca tiene una estructura y tipología isabelinas fruto de esa reforma en una construcción ya existente.
La Casa Lazaga tiene dos fachadas, la más ornamentada y singular de la calle Real, y otra más sobria en la calle Mayorazga típica del Cádiz del siglo XVIII. Y su desarrollo espacial es el habitual de las casas palacios con zaguán, patio y escalera imperial principal con tres tramos.
Detrás tiene un patio, que también se quiere recuperar, y una galería de tres niveles formada por arcos de medio punto con carpintería que vienen de la reforma isabelina. Además, cuenta con un desnivel por su ubicación, lo que hace que se acceda a forma de sótano por la citada calle Mayorazga.
Su rehabilitación integral, sentencian desde el Ayuntamiento isleño, “permitirá recuperar toda la riqueza de este conjunto arquitectónico y garantizar su conservación para las próximas generaciones”.













