Las obras de la nueva UCI en el Hospital de Puerto Real, anunciadas hace más de un año, se encuentran paralizadas y abandonadas.
En su momento la Junta de Andalucía vendió que sería la mayor inversión en infraestructura realizada en el Clínico desde su apertura, hasta 5,5 millones de euros. Unos trabajos que buscan incrementar el número de camas disponibles y diferenciar claramente las áreas de alta complejidad, cuidados intermedios y coronarias, optimizando la atención.
Sin embargo, al poco de iniciarse los trabajos, la empresa adjudicataria pidió más dinero y se canceló el contrato. Y a estas alturas, se sigue esperando una nueva licitación que contemple un aumento de presupuesto.
“RIESGO DE INFECCIONES Y AGOTAMIENTO DEL PERSONAL”
“Cada día de retraso es un día en que se priva a la ciudadanía de una atención sanitaria de vanguardia, y genera incertidumbre para la plantilla, pues la falta de espacios adecuados sobrecarga a los profesionales, que deben trabajar en instalaciones que no cumplen con los objetivos de mejora prometidos”, denuncian desde CCOO, que incide en que esta paralización “supone un riesgo en la calidad asistencial”.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, este sindicato lamenta que el espacio en el que actualmente están trabajando los profesionales de la UCI “resulta bastante reducido en capacidad para acoger a los enfermos y al personal, elevando sus niveles de agotamiento”.
En este punto, CCOO insiste en que la insuficiencia de espacios físicos en los hospitales “representa una problemática crítica que afecta directamente a la seguridad, higiene y bienestar, tanto del personal como de los pacientes”. Esta situación “genera hacinamiento, aumenta el riesgo de infecciones nosocomiales y dificulta la labor asistencial”, repite.
Así, esta sección sindical exige a la consejería de Sanidad la licitación “inmediata” de la obra “sin más dilaciones burocráticas”, y un calendario “real y vinculante” de reanudación de los trabajos.













