Los detallistas han podido conocer personalmente el resultado de la primera fase de las obras de rehabilitación del mercado de abastos de Puerto Real, un proyecto centrado en la recuperación patrimonial del histórico edificio proyectado por Torcuato Benjumeda en 1793, considerado el mercado más antiguo de Andalucía.
La futura plaza, sin fecha todavía de reapertura, aspira a convertirse en un espacio comercial moderno y sostenible siempre conservando el valor histórico del edificio, y en un “impulso para el casco histórico”.
La alcaldesa, Aurora Salvador, junto al concejal de Urbanismo, José Antonio Montilla, y la concejala de Comercio, Virginia Mena, guiaron la visita con la que el Ayuntamiento da paso a la segunda fase de actuación, centrada en la adecuación del equipamiento para volver a ponerlo en funcionamiento algún día.
El proyecto final contempla la disposición de 33 puestos para comercio minorista y cuatro para restauración, además de la rehabilitación integral de las zonas comunes del edificio.
La intervención realizada hasta ahora ha permitido devolver al inmueble su estructura original, respetando las trazas del diseño del siglo XVIII e incorporando mejoras esenciales para un uso funcional y adaptado a las necesidades actuales. La obra ha consumido ya cerca de 1,5 millones de euros, casi la mitad fondos europeos de la EDUSI y el resto fondos municipales.
Entre las actuaciones ejecutadas destacan la recuperación del patio central como plaza diáfana de usos múltiples, concebida como un espacio de relación entre comerciantes y visitantes; la habilitación de galerías técnicas para la gestión de residuos, aseos para público y personal, una cámara, almacén, oficina administrativa y un nuevo núcleo de acceso con escalera y ascensor.
LA SEGUNDA FASE NECESITARÁ UNOS 2 MILLONES
Con la finalización de esta primera fase, comienza ahora el proceso de adecuación interior, se señala en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz. La inversión prevista rondará entre los 1,7 y los 2,1 millones de euros, y toda la actuación está pendiente de licitación.
Esta próxima etapa contempla la instalación de las dotaciones necesarias para el funcionamiento de los puestos, desde las acometidas eléctricas y de saneamiento que garanticen el cumplimiento normativo, hasta la delimitación de los espacios.
Además de la adecuación de los puestos, se incluirán mejoras en la accesibilidad, la creación de dos galerías técnicas separadas del espacio de atención al público y un sistema de gestión de residuos que asegure la correcta separación de flujos entre personal, proveedores y usuarios.
E igualmente se contempla una montera que permita el uso y disfrute del patio central en cualquier época del año, garantizando un entorno confortable.
SE ESCUCHARÁN LAS PROPUESTAS DE LOS PLACEROS
Durante la visita, los representantes del Gobierno local izquierdista trasladaron a los detallistas (actualmente trabajando en una carpa provisional habilitada por el Ayuntamiento) la voluntad de abrir un espacio de diálogo con el propósito de conocer de primera mano sus necesidades y propuestas de cara a esta segunda fase de adecuación.
Se buscará así ajustar las actuaciones a las demandas reales de los futuros usuarios, “garantizando que el mercado responda plenamente a las condiciones de confort, funcionalidad y actividad que requiere el comercio de proximidad”.
















