El Día Internacional de los Trabajadores se ha ‘celebrado’ en Cádiz, como desde hace casi una década, con dos manifestaciones, la convocada por los sindicatos mayoritarios enfilando el casco antiguo y la promovida por los sindicatos alternativos por los barrios obreros de extramuros.
Un soleado Primero de Mayo festivo (para el que se puede coger puente) pero sobre todo reivindicativo y de lucha, muy marcado por el no a las guerras, por el arranque de la campaña de las elecciones andaluzas del 17-M, y por la denuncia de la “represión sindical y laboral”, ejemplificada en las “listas negras” en el metal gaditano.
La manifestación conjunta de UGT y CCOO (respaldada por PSOE e Izquierda Unida/Sumar, principalmente), precedida por la pancarta ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’, salía a mediodía desde la plaza de la Constitución para finalizar un rato después a las puertas de la Catedral. Según los cálculos de los propios organizadores ha movilizado a unas 3.000 personas (algo más de 500, para la Policía Local).
Ambos sindicatos mayoritarios, que este año han trasladado su marcha estatal a Málaga, han querido poner el acento en esta ocasión en la necesidad de avanzar en derechos laborales, mejorar los salarios, garantizar el acceso a la vivienda y reforzar la calidad democrática.
Como colofón a la marcha, más allá del correspondiente manifiesto, se entregaron sendos reconocimientos a colectivos que han destacado por sus luchas sindicales; por parte de CCOO se ha homenajeado un colectivo sumamente feminizado como es el de la limpieza de edificios y locales, tras lograr mejorar su convenio; y UGT ha querido poner en valor a las personas pensionistas.
“SIN SALARIOS DIGNOS NO HAY PAZ SOCIAL”
Las secretarias generales de CCOO y UGT en Cádiz, Inmaculada Ortega y Paula Fernández, respectivamente, han encabezado la manifestación, como corresponde.
Ortega, que no ha olvidado condenar y exigir el fin de todas las guerras “que solo sirven para que los de siempre hagan caja con la sangre de la clase trabajadora”, ha dibujado unos tiempos “complejos, donde conviven avances con riesgos evidentes; donde se habla de progreso, pero también se cuestiona lo que tanto costó construir”; un mundo “atravesado por el horror: por el avance de la ultraderecha y el fascismo bajo el cobijo de la impunidad internacional”.
En este contexto, y bajando a Andalucía, “estamos ante una orientación política clara: debilitar lo público para abrir espacio al negocio privado. Una forma de gobernar que tiene consecuencias directas en la vida de la gente”, ha alertado la líder de Comisiones, señalando claramente a las políticas derechistas de Moreno Bonilla. Y remarcando que “no es indiferente quién gobierna. No es indiferente qué políticas se aplican. Hay decisiones que refuerzan los derechos y otras que los debilitan”.
“Pase lo que pase, seguiremos en la calle: por los derechos de las mujeres, de los que vienen a ganarse las papas huyendo de la miseria y las guerras, por unas pensiones dignas, por la conciliación, por la igualdad y por la clase obrera”, ha remachado Inma Ortega.
Y también se ha referido a las patronales: “basta ya de avaricia, no hay excusas. Los beneficios empresariales están en máximos mientras las familias no llegan a fin de mes. Subir los salarios no es una opción; es una obligación moral y económica para que la riqueza se reparta de una vez por todas. Sin salarios dignos no hay paz social”.

HACIENDO CAMPAÑA…
En el apartado político, coincidiendo con el primer día de campaña electoral del 17-M, no han faltado los rostros partidistas en ambas manifestaciones. En la principal, entre sus mensajes el PSOE gaditano ha buscado contraponer lo que llama “modelo de éxito” socialista frente al “atropello a los servicios públicos” que perpetra la Junta del PP.
“Necesitamos una presidenta que hable con acento andaluz, que defienda nuestra tierra y que devuelva a San Telmo a quienes mejor representan los intereses de los andaluces”, ha incidido el secretario general del PSOE de Cádiz, Juan Carlos Ruiz Boix, en alusión a la candidata socialista María Jesús Montero.
A su vez, el cabeza de la candidatura al 17-M del PSOE por la provincia, Juan Cornejo, ha exigido “que se acabe de una vez la política de humos y mentiras de la Junta en Cádiz. Mientras el Gobierno de España invierte y genera empleo, Moreno Bonilla se dedica a cerrar líneas educativas y a derivar pacientes a la privada”.
“Este 1 de mayo sigue siendo necesario salir a reivindicar, pues a pesar de los buenos datos de empleo que hay en España, Cádiz sigue siendo la cabeza de Andalucía en datos de precariedad e inestabilidad laboral”, ha recalcado por su lado, representando a la coalición Por Andalucía, su cabeza de cartel en Cádiz en las venideras elecciones, Esperanza Gómez.
“Y esto seguirá siendo así mientras no sigamos potenciando toda la parte del sector industrial de la Bahía”, ha subrayado esta política de Sumar; incidiendo también en la necesidad de construcción de vivienda pública y la mejora de las infraestructuras.

En el caso de Adelante Andalucía, tras comparecer en el inicio de la marcha de CCOO y UGT, sus representantes han decidido trasladarse a San Severiano para arropar la manifestación alternativa. En sus declaraciones, además de reafirmar el compromiso de esta organización izquierdista con la defensa de los derechos laborales y la dignidad de la clase trabajadora andaluza, se ha llamado a garantizar condiciones de vida que permitan a la ciudadanía “vivir bien, con dignidad, esperanza y disfrutando de la vida”.
La candidata número dos por Cádiz, Leti Blanco, ha defendido que alcanzar este objetivo pasa necesariamente por asegurar un empleo digno, con salarios suficientes que permitan llegar a fin de mes “sin pasar fatiguita”. Asimismo, ha puesto el foco en la eliminación de la precariedad laboral y ha reivindicado “la necesidad de acabar con el miedo a perder el empleo o a sufrir represalias, como la inclusión en listas negras”.
A su vez, Podemos también ha optado por estar presente en la manifestación por los barrios obreros. “Todo el mundo sabe que para nosotros no existe un sindicato de referencia, existe una clase trabajadora de referencia, que merece respeto, apoyo y acompañamiento en cada conflicto”, apuntaba en la previa la portavoz provincial morada y candidata número tres por Cádiz en la coalición Por Andalucía, Marina Liberato.
“Vamos a estar donde más se necesita visibilidad, apoyo y compromiso. Vamos a estar con la lucha del metal, con Manuel y Jesús, con las compañeras del servicio de ayuda a domicilio, con la plantilla del 112, con el personal municipal, con las escuelas infantiles y con las trabajadoras de la limpieza de la Universidad de Cádiz”, ha enumerado Liberato; que ha insistido en que “cuando se pelea por condiciones dignas, se hace por los derechos de todas. Y cuando una injusticia laboral se normaliza, toda la sociedad retrocede”.
POR LOS BARRIOS OBREROS: “CON LOS MÁS PRECARIZADOS Y REPRESALIADOS”
Y bajo el lema ‘Una sola clase, una sola lucha’ y su currada pancarta ‘Unidad y solidaridad obrera’, la Confluencia Sindical de la Bahía de Cádiz ha impulsado un año más, como viene haciendo desde 2017, una manifestación y lucha alternativa por el Primero de Mayo recorriendo los barrios obreros de la ciudad “para situar en el centro la realidad de la clase trabajadora”; marcha para “reforzar la organización y la conciencia de clase desde los propios barrios”.
La caminata también partía a las 12 horas, desde la rotonda frente a la estación de San Severiano para encaminarse por Guillén Moreno, Segunda Aguada, Lacave y el Cerro del Moro, y acabar con la lectura del manifiesto correspondiente y de una convivencia, con barra solidaria montada por Amigas al Sur para el sostenimiento de su comedor social.

Esta movilización ha puesto en el foco por un lado en denuncia de la represión sindical y laboral, ejemplificada en “las listas negras que afectan a trabajadores del metal” (como a Manuel y Jesús, soldadores que llevan más de tres semanas ya protestando subidos en lo alto de una grúa en Navantia San Fernando).
“La dictadura laboral de facto que se lleva a cabo en los centros de trabajo es la cara oculta del fascismo. El vergonzoso caso de las famosas listas negras que circulan para excluir de cualquier posibilidad de trabajar en su propia tierra a destacados sindicalistas del metal (al igual que existen en otros sectores y también impiden la promoción o incluso las renovaciones de contrato) pone de manifiesto que la batalla contra la reacción oscurantista política y social no sería ni auténtica ni efectiva si, a la que se libra en el tablero político, no se le suma la lucha obrera contra esta verdadera dictadura laboral ejercida desde la base económica: la empresa”, subraya el manifiesto de la Confluencia Sindical recogido por DIARIO Bahía de Cádiz.
Asimismo, se ha resaltado el impacto sobre las condiciones de vida de las clases populares de los conflictos bélicos internacionales “debido principalmente a la necesidad imperialista estadounidense de mantener al mundo entre brasas como única manera de dilatar una hegemonía que no se sostiene”; reivindicándose el papel del movimiento obrero consciente “contra los genocidas y en la defensa de la paz entre los pueblos”.
Y en un contexto marcado por el inicio de la campaña electoral andaluza, la Confluencia Sindical (donde se integran sindicatos como Ustea, CNT, CTA, SAT, CTM y Autonomía Obrera) subraya que la prioridad para la clase trabajadora “pasa por la defensa de lo público frente a la privatización y el desmantelamiento de todos sus servicios. Es esencial recuperar y proteger nuestros servicios públicos, así como exigir salarios que garanticen el poder adquisitivo, ya que la pérdida de la protección social, sanitaria, educativa, etc., que los servicios públicos aportan a las familias trabajadoras, da lugar al empobrecimiento progresivo de las mismas”.
“El movimiento obrero, nutrido por los trabajadores organizados en un sindicalismo de nuevo tipo, tiene que ‘reconstruirse’ como clase junto a los sectores más precarizados y represaliados, al tiempo que debe integrarse y fortalecer al movimiento social en todas sus luchas”, se sentencia desde la marcha gaditana de “los barrios y la lucha de la clase obrera”.
Dos marchas, dos recorridos y casi un mismo trasfondo: el de una clase trabajadora que, en Cádiz, sigue peleando contra la precariedad y la incertidumbre mientras la ¿unidad sindical?…, ¿eso qué es?












