Cuando llegué a la Alcaldía, el José del Cuvillo estaba cerrado a cal y canto y el decano del fútbol portuense, que jugaba en Tercera Andaluza, competía en el campo de El Juncal.
Había sido rescatado por un grupo de chavales, y no tan chavales —Jesús, Kurro, Ferrer, Juande, Juan y algunos más— que se negaron a dejar morir al Racing. Juntos tuvimos el sueño de devolver al club a su casa y comenzamos un camino de esfuerzo compartido, trabajando codo a codo para conseguirlo.
Conseguimos reabrir el estadio, acotando primero la tribuna para ver el primer gran hito de esta aventura: ver de nuevo al Racing rodar el balón en El Cuvillo. Fuimos subiendo categorías mientras avanzábamos en la mejora progresiva del estadio hasta que logramos reabrir la tribuna y alcanzar el segundo gran hito: la División de Honor, ya con Dani y Ángel al frente. Dos personas honestas, comprometidas, que llegaron para sumar, para engrandecer un club histórico, invirtiendo, dando la cara y creyendo en el proyecto.
Hoy celebramos el tercer escalón, el tercer gran hito de todo este camino: el Racing ha vuelto a categoría nacional. Pero esto no es un punto final. Que nadie piense que hemos llegado a la meta. Nuestro objetivo es alcanzar la Primera RFEF, con un estadio completamente reformado y con un proyecto social, económico y de ciudad que nos permita, como Gran Ciudad, situarnos en el mapa del fútbol profesional.
Seguimos apostando por este gran sueño, que es un esfuerzo colectivo, y al que se van sumando apoyos fundamentales como Apemsa y, gracias al peso de El Puerto en Diputación, también Tugasa, empresa hotelera de turismo gaditano que tengo el honor de dirigir, que se ha convertido en patrocinador oficial.
Todo esto no sería posible por supuesto sin el calor de una afición que ha vuelto a latir con fuerza, con 6.000 portuenses llenando El Cuvillo, que han demostrado esta temporada que son una grada de primer nivel.
hoy celebramos el tercer escalón, el tercer gran hito de todo este camino: el Racing ha vuelto a categoría nacional. Pero esto no es un punto final. Que nadie piense que hemos llegado a la meta
El Racing y El Cuvillo son un símbolo de unión y de ilusión que lleva la marca de El Puerto, una ciudad que avanza desde la base. Porque este proyecto no se entiende sin una apuesta firme por el deporte en nuestros barrios.
Estamos trabajando en el arreglo de todas las pistas deportivas, en la mejora y sustitución de campos de fútbol 7 y de fútbol 11, generando espacios dignos donde nuestros jóvenes puedan formarse, competir y crecer. Apostamos por el deporte como herramienta de cohesión social, de igualdad de oportunidades y de futuro.
Este modelo es el mismo que impulsa otras disciplinas en la ciudad: el rugby con su estadio o la Gymnástica en el nuevo Ramón Velázquez. Porque hablamos de una visión global: una ciudad del deporte, la cultura y el patrimonio que generan riqueza, oportunidades y felicidad para nuestra gente.
Esto es, en definitiva, el sueño compartido de toda una ciudad. Qué gran orgullo.
Enhorabuena, portuenses. Viva el Racing. Viva El Puerto. DIARIO Bahía de Cádiz













