Tras meses de negociación sin avances en la renovación del convenio colectivo y el “bloqueo” por parte de la dirección de Bioreciclaje de Cádiz, UGT (mayoritario en el comité de empresa) ha convocado huelga a partir del 17 de julio.
Dicha firma es concesionaria (por parte del Consorcio para la Gestión de Residuos Urbanos de la provincia de Cádiz, al que pertenece la Diputación) del complejo ambiental de Miramundo, en Medina Sidonia, encargado de recepcionar y tratar las basuras de una treintena de municipios de la provincia (entre ellos, casi todos los de la Bahía).
Esta amenaza de huelga, subrayan desde UGT Servicios Públicos Cádiz, responde “al agotamiento de todas las vías de diálogo” utilizadas por la representación legal de la plantilla: “durante meses, hemos responsabilidad, compromiso con el servicio público y una clara voluntad de alcanzar un acuerdo que permitiera actualizar un convenio que no responde a la realidad laboral de quienes sostienen diariamente una infraestructura esencial para la provincia. Sin embargo, la empresa ha optado por mantener una posición de bloqueo que hace inevitable el conflicto”.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se califica como “incomprensible” que los trabajadores que garantizan el tratamiento de los residuos de cerca del 76% de la población gaditana, “continúen soportando las condiciones económicas y laborales más desfavorables del sector de los residuos en Cádiz”.
Además, se alerta de que estos paros podrían tener una importante incidencia sobre el tratamiento de las basuras en una de las épocas de mayor actividad del año, el verano, “cuando la población de muchos municipios se multiplica y aumenta considerablemente la generación de residuos”.
“LA HUELGA TODAVÍA PUEDE EVITARSE”
Ante esta situación, UGT solicita el amparo y la intervención del Consorcio para la Gestión de Residuos Urbanos de Cádiz, como entidad responsable del servicio: “no puede permanecer ajeno a un conflicto que afecta a un servicio público esencial y que puede tener consecuencias para más de un millón de personas”.
Así, se le pide que ejerza “el liderazgo institucional que le corresponde, impulse una solución dialogada entre las partes y favorezca un acuerdo que permita evitar una huelga que nadie desea”.
Y por ello mismo, el sindicato mayoritario en el comité de empresa reitera que la huelga “todavía puede evitarse”. Para ello, expone, “es imprescindible que la dirección de Bioreciclaje abandone su actitud de bloqueo y afronte una negociación real, seria y de buena fe; así como que el Consorcio impulse de manera inmediata un espacio de diálogo que permita acercar posiciones y alcanzar un acuerdo satisfactorio para todas las partes”.
Precisamente hace un año también se vivió un amago de huelga que se frenó a última hora con “un acuerdo temporal” hasta diciembre de 2025, y el compromiso de volver a sentarse a negociar para intentar llegar al objetivo final de las personas trabajadoras de Bioreciclaje: “una subida salarial digna”.














