El Plan Verano 2026 del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para Cádiz, desde finales de junio a principios de octubre, contempla más de 6.600 contrataciones autorizadas para cubrir las vacaciones de los profesionales de la sanidad pública en la provincia, un 13,8% más respecto a las cifras que se lanzaron el año anterior (cuando se vendieron como suficientes unas 5.800).
Para este operativo estival, acompañado de los habituales cierres de ambulatorios por la tarde y de camas en hospitales con las obras como excusa, se reservan 26 millones de euros para Cádiz (de los 168 millones anunciados para toda la comunidad autónoma, donde se esperan firmar cerca de 41.700).
A decir del consejero de Sanidad en funciones, Antonio Sanz, el objetivo de esta planificación es que el SAS disponga de “los profesionales necesarios para asegurar la cobertura asistencial y mantener una atención sanitaria de calidad durante todo el periodo”.
“Hablamos de más recursos, más inversión y mayor capacidad de respuesta que en años anteriores”, añade; confirmando indirectamente la veracidad de las denuncias sindicales en pasados veranos alertando de situaciones caóticas y colapsos por las vacaciones y los recortes. “Hemos hecho un especial esfuerzo por mantener los recursos sanitarios del Campo de Gibraltar y la Bahía de Cádiz, donde se prevé mayor afluencia de visitantes”, ha remarcado el consejero jerezano.
INCIDENCIA EN AMBULATORIOS Y HOSPITALES
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se defiende que esta reorganización de la actividad de los centros de Atención Primaria durante el periodo estival tiene como objetivo central “asegurar la atención sanitaria con el mayor nivel de calidad y eficiencia”.
Para ello, “han de ajustarse” los recursos asistenciales a la demanda generada por los movimientos poblacionales que tienen lugar en Andalucía, así como optimizar la organización asistencial para permitir el disfrute de permisos reglamentarios del personal y la realización de las obras y reformas necesarias.
Por otro lado, la planificación hospitalaria, sostienen desde el Gobierno andaluz del PP, se basa en la adecuación de los recursos disponibles a “la menor presión asistencial prevista” en cada centro, porque se ve que la gente no enferma en verano… “garantizando en todo momento la capacidad de respuesta del sistema”.
En el caso de los hospitales públicos gaditanos, la previsión de “disponibilidad” es del 84,3% de las camas existentes, y del 77,6% de los quirófanos durante los meses de julio a septiembre. O lo que es lo mismo, se cerrará durante el verano el 16% de las camas y alrededor del 23% de las áreas quirúrgicas.
En cifras globales, se afirma que en estos más de tres meses de plan habrá listas 1.700 camas hospitalarias y de cuidados intensivos en la provincia gaditana. Y en el ámbito quirúrgico, la previsión contempla la disponibilidad de 50 quirófanos, “lo que permitirá mantener la actividad programada y urgente durante todo el verano”, según Antonio Sanz. Así, la previsión es realizar más de 12.800 intervenciones, pero además, más de 500.000 consultas externas y más de 490.000 pruebas diagnósticas entre julio y septiembre.
Igualmente, aprovechando estos meses de calor, el SAS intensificará las actuaciones de mejora, conservación y reforma en los centros sanitarios, “sin interferir en la actividad habitual”.
En concreto, las actuaciones previstas en Cádiz (y que justifican el cierre de unidades) contarán con una inversión de más de un millón de euros. Entre ellas destaca la reforma de la planta de Cuidados Paliativos del Hospital de Jerez (275.000 euros); la sustitución de colectores y climatización en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz (300.000 euros), y la ampliación de la Unidad de Ictus (87.500 euros); o la mejora del área de Radiología del Hospital Punta de Europa de Algeciras (180.000 euros).
Finalmente, como cada año, se subraya que estas previsiones del Plan Verano se han elaborado “a partir de la actividad registrada en años anteriores y serán objeto de seguimiento permanente durante todo el periodo estival”; y se adaptarán los recursos disponibles siempre que sea necesario “para garantizar la mejor atención posible” a residentes y turistas.
“El objetivo es que cualquier persona que resida o se encuentre en Andalucía durante el verano disponga de una atención sanitaria accesible, segura y de calidad, con independencia del lugar en el que se encuentre”, apostillan desde la Junta.
CCOO: “LA SANIDAD PÚBLICA VUELVE A CERRAR EN VERANO”
Entre las primeras valoraciones al Plan de Verano, CCOO ya ha apuntado que a pesar de “este anuncio que intenta vender una ligera mejoría con respecto al pasado año”, lo que el SAS está proponiendo a los andaluces “es que sigan resignándose a que su sanidad pública reduzca de manera significativa su actividad asistencial en el período estival”.
“Si se han incrementado las contrataciones en todas las categorías y en todas las provincias es muestra de que los planes de verano de los años anteriores fueron un despropósito”, insiste este sindicato. Sin embargo, “no hay que olvidar que Andalucía sufre un déficit crónico de profesionales y que, a pesar de que se eleve el número de contratos, éste se agudiza en verano. Lo que necesitamos son plantillas adecuadas durante todo el año y un verdadero refuerzo en las zonas costeras, donde la población se dispara en estas fechas”.
Para la FSS-CCOO Andalucía se trata de “una irresponsabilidad” que la Junta siga cerrando camas, quirófanos, consultas hospitalarias y pruebas diagnósticas en los hospitales y que sólo funcione uno de cada cinco centros de Atención Primaria por la tarde.
“Este supuesto ahorro va a seguir demorando las citas en Primaria, retrasando intervenciones quirúrgicas, consultas y pruebas, cuando nuestros indicadores de demora y listas de espera son de los más elevados de España”, se lamenta. Y se aclara que en estos meses “no se reducen las necesidades de asistencia sanitaria en una comunidad como Andalucía, en la que la población crece en verano, sino que se cierran las puertas de entrada al sistema”.












