En los procesos industriales modernos, el tratamiento térmico ya no puede depender únicamente de sistemas tradicionales, lentos o poco flexibles. Sectores como la pintura industrial, el recubrimiento de superficies, el metal, el plástico, la madera, el textil o los materiales compuestos necesitan tecnologías capaces de ofrecer calor preciso, rápido, seguro y energéticamente eficiente.
En este escenario, las soluciones catalíticas de Infragas, especialmente BOOSTERCAT e INFRACAT, representan una respuesta avanzada para aplicaciones donde el control térmico es decisivo.
Estas tecnologías se basan en el uso del infrarrojo catalítico, una forma de calentamiento que permite transferir energía directamente a la superficie del material, reduciendo dispersiones y mejorando la eficiencia del proceso.
A diferencia de otros sistemas de calentamiento, los paneles catalíticos no trabajan mediante una llama abierta, sino a través de una reacción controlada que genera radiación infrarroja.
Qué es la tecnología infrarroja catalítica
La tecnología infrarroja catalítica utiliza gas, normalmente gas natural o propano, para producir calor mediante una reacción de oxidación catalítica. Esta reacción se desarrolla en presencia de un catalizador, que permite generar energía térmica sin necesidad de una llama visible.
El resultado es un sistema de calentamiento por radiación infrarroja capaz de actuar directamente sobre el producto. En lugar de calentar primero grandes volúmenes de aire, como ocurre con muchos hornos de convección, el infrarrojo transfiere energía hacia la superficie que debe ser tratada. Este principio permite obtener tiempos de calentamiento más cortos, mejor control del proceso y una distribución térmica más orientada.
Para muchas líneas productivas, esta diferencia es fundamental. Menos dispersión térmica significa menor consumo, hornos más compactos y una mayor capacidad para adaptar el tratamiento a materiales, espesores y velocidades de producción diferentes.
INFRACAT: paneles catalíticos para aplicaciones industriales
INFRACAT es una de las soluciones principales de Infragas (https://infragas.es/) para el calentamiento infrarrojo catalítico. Se trata de paneles radiantes diseñados para integrarse en hornos, túneles de secado, líneas de pintura y sistemas de tratamiento térmico superficial.
Su función es generar una radiación infrarroja estable y regulable, adecuada para procesos que requieren calor homogéneo y controlado. Gracias a su estructura modular, los paneles INFRACAT pueden instalarse en diferentes configuraciones, adaptándose al espacio disponible y a las necesidades específicas del proceso.
Entre sus aplicaciones más habituales se encuentran el secado de pinturas líquidas, el precalentamiento de materiales, el tratamiento de recubrimientos, la evaporación de agua o solventes y la preparación de superficies antes de fases posteriores de producción. En estos contextos, el infrarrojo catalítico ayuda a mejorar la calidad final, ya que favorece una zztransferencia de calor progresiva y dirigida.
Una de las ventajas más importantes de INFRACAT es su capacidad para trabajar sin llama abierta. Esto lo convierte en una tecnología especialmente interesante para entornos donde existen vapores, solventes o condiciones que requieren mayor atención a la seguridad industrial.
BOOSTERCAT: mayor potencia para procesos más exigentes
BOOSTERCAT nace como una evolución de los paneles catalíticos tradicionales, pensada para aplicaciones que necesitan una mayor densidad de potencia. Su característica principal es la combinación de tecnología catalítica con un sistema de ventilación, lo que permite aumentar las prestaciones térmicas y mejorar la intensidad del tratamiento.
Esta solución resulta adecuada cuando el proceso requiere temperaturas más elevadas, ciclos más rápidos o una mayor capacidad de transferencia energética. En comparación con sistemas catalíticos estándar, BOOSTERCAT ofrece un rendimiento reforzado, manteniendo al mismo tiempo las ventajas de la tecnología infrarroja catalítica.
Su uso puede ser especialmente útil en líneas de producción donde es necesario reducir tiempos de ciclo, aumentar la productividad o tratar materiales con mayores exigencias térmicas. También puede integrarse en hornos industriales compactos, contribuyendo a optimizar el espacio disponible en planta.
BOOSTERCAT es, por tanto, una solución orientada a procesos donde la eficiencia no solo depende de calentar, sino de hacerlo con precisión, velocidad y repetibilidad.
Diferencias entre BOOSTERCAT e INFRACAT
Aunque ambas soluciones pertenecen al universo de la tecnología catalítica Infragas, no responden exactamente a las mismas necesidades. INFRACAT es una opción versátil, modular y eficaz para numerosos procesos de tratamiento térmico industrial. BOOSTERCAT, en cambio, está orientado a aplicaciones donde se requiere una potencia superior y una acción térmica más intensa.
En términos prácticos, INFRACAT puede ser la elección adecuada para procesos de secado, precalentamiento y tratamiento superficial con exigencias térmicas medias. BOOSTERCAT se vuelve más interesante cuando la línea necesita mayor productividad, temperaturas más altas o una reducción más marcada de los tiempos de proceso.
La elección entre ambas tecnologías depende de varios factores: tipo de material, velocidad de la línea, espesor del producto, temperatura objetivo, espacio disponible, consumo energético y nivel de control requerido.
Ventajas en el tratamiento térmico industrial
El uso de BOOSTERCAT e INFRACAT puede aportar beneficios importantes en múltiples procesos industriales. El primero es la eficiencia energética. Al transferir calor principalmente por radiación, la energía se dirige hacia el producto y no se pierde calentando de forma innecesaria el ambiente del horno.
Otro beneficio es la reducción de los tiempos de ciclo. La acción directa del infrarrojo permite acelerar fases como el secado, el precalentamiento o la activación térmica de recubrimientos. Esto puede traducirse en mayor productividad sin ampliar necesariamente la línea de producción.
También destaca la calidad del acabado. En aplicaciones de pintura y recubrimiento, un calentamiento bien controlado puede favorecer la evaporación gradual de agua o solventes, reduciendo defectos superficiales como burbujas, irregularidades o secados no uniformes.
A esto se suma la posibilidad de diseñar hornos más compactos, con menor ocupación de espacio y mayor facilidad de integración en plantas existentes.
Aplicaciones industriales principales
Las soluciones catalíticas de Infragas se utilizan en numerosos ámbitos. En la industria de la pintura, pueden emplearse para el secado de pinturas al agua o al solvente y para tratamientos previos o posteriores al recubrimiento. En el sector de los recubrimientos en polvo, ayudan en fases de gelificación o calentamiento superficial.
También son relevantes en procesos de precalentamiento de metales, tratamiento de plásticos, materiales compuestos, madera, textiles y productos que requieren una transferencia térmica controlada. La modularidad de los paneles permite crear configuraciones adaptadas a líneas continuas, hornos por etapas o estaciones de tratamiento localizadas.
Seguridad y sostenibilidad del proceso
Uno de los puntos más valiosos de la tecnología catalítica es la ausencia de llama abierta. Este aspecto puede mejorar la seguridad en entornos industriales sensibles y facilitar la integración en procesos donde existen solventes o vapores.
Además, la eficiencia del infrarrojo contribuye a reducir consumos y dispersiones térmicas. Para las empresas que buscan mejorar sus indicadores energéticos, BOOSTERCAT e INFRACAT pueden convertirse en herramientas útiles para avanzar hacia procesos más eficientes, controlados y sostenibles.
Una tecnología clave para optimizar la producción
Infragas BOOSTERCAT e INFRACAT ofrecen dos respuestas complementarias para el tratamiento térmico industrial: una más versátil y modular, otra más potente e intensiva. Ambas se apoyan en el infrarrojo catalítico para mejorar la transferencia de calor, reducir tiempos de proceso, aumentar la seguridad y optimizar el consumo energético.
Para empresas que trabajan con secado, precalentamiento, pinturas, recubrimientos o tratamientos superficiales, estas soluciones representan una forma concreta de hacer que el calor deje de ser un coste pasivo y se convierta en una herramienta activa de productividad.













