La Asociación Empresarial del Transporte de Viajeros en Autobús de la Provincia de Cádiz (Asobus) coincide con las reivindicaciones trasladadas por la patronal andaluza Fedintra (Federación Independiente de Transportistas de Andalucía) en su última asamblea general extraordinaria, en la que se ha puesto de relieve la necesidad urgente de activar “medidas de apoyo” al sector ante el continuado incremento del precio de los combustibles, a raíz de la guerra ilegal de EEUU e Israel contra Irán.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, esta asociación advierte de que esta situación tiene una especial incidencia en la provincia gaditana, donde el transporte de viajeros por carretera constituye un “elemento clave” no solo para la movilidad cotidiana, sino también para el funcionamiento del tejido turístico y productivo.
La estructura empresarial del sector en Cádiz, compuesta mayoritariamente por pymes, hace que el impacto del encarecimiento energético “se traslade de forma directa a sus costes operativos, comprometiendo la viabilidad de muchas empresas”.
Este sector en la provincia gaditana agrupa a unas 60 empresas, con una flota cercana a los 800 vehículos y más de 1.500 empleos directos, se recalca.
EL AUTOBÚS DESEMPEÑA UN “PAPEL ESTRATÉGICO” EN CÁDIZ
Asobus asevera que el autobús desempeña un “papel estratégico” en la provincia, al conectar núcleos urbanos y rurales, facilitar el acceso a centros educativos y laborales, y dar soporte a una actividad turística que, especialmente en temporadas altas, depende en gran medida del transporte discrecional y de servicios colectivos.
Asimismo, plantea la necesidad de revisar contratos públicos esenciales, como los de transporte escolar o servicios regulares, para adaptarlos a la evolución de los costes: “mantener las condiciones actuales supondría trasladar una presión económica insostenible a las empresas del sector, con el consiguiente riesgo de deterioro del servicio”.
La organización provincial insiste en que el contexto actual, marcado por la inestabilidad internacional y la volatilidad de los mercados energéticos, exige “una respuesta coordinada por parte de las administraciones”. Así, demanda “la articulación de ayudas directas, incentivos a la modernización de flotas y medidas que favorezcan la transición hacia modelos más eficientes y sostenibles”.
Finalmente, Asobus reitera su disposición a colaborar con las administraciones y con las organizaciones sectoriales para definir una hoja de ruta que garantice la competitividad y sostenibilidad del transporte de viajeros, “protegiendo al mismo tiempo un servicio fundamental para la ciudadanía y para uno de los principales motores económicos de la provincia: el turismo”.














