El Monasterio de la Victoria de El Puerto acoge hasta principios de noviembre la exposición ‘Enrique Ochoa: Plástica musical y abstracción’: una oportunidad única para redescubrir la obra de un artista profundamente vinculado a su ciudad natal y reconocido como uno de los grandes ilustradores y creadores de su tiempo.
La muestra, de acceso libre, reúne dieciocho obras de Ochoa. Selección que permite acercarse a una de las facetas más personales, espirituales e innovadoras del artista: su concepción de la plástica musical, a través de la cual trasladó al lenguaje pictórico las sensaciones, emociones y espiritualidad asociadas a la música.
Entre las piezas expuestas destacan obras inspiradas en compositores universales como Beethoven, Vivaldi, Stravinsky, Debussy o Bach, junto a diversas composiciones abstractas que reflejan la evolución creativa y el lenguaje plástico desarrollado por el artista durante su etapa en la Cartuja de Valldemossa, en Mallorca, a partir de la década de los 40 del siglo pasado.
Así, durante este verano y parte del otoño, portuenses y visitantes podrán disfrutar, entre otras, las obras ‘Beethoven, Sinfonía núm. 9’, ‘Primavera de la sinfonía de Las Cuatro estaciones de Vivaldi’, ‘El pájaro de fuego de Strawinsky’, ‘Debussy: La catedral sumergida’ o ‘El ángel rosa en la Pasión de San Mateo de Bach’, y diversas abstracciones musicales.
Para el comisario de la exposición y nieto del pintor, José Estévez, presidente a su vez de la Fundación Enrique Ochoa (que promueve la muestra junto al Ayuntamiento, con la colaboración entre otros de la Diputación y la Fundación Cajasol), “es un orgullo mostrar el fantástico legado de Ochoa en el incomparable marco del Monasterio de la Victoria. Un enclave en el que sus obras cobran aún más vida desde una dimensión muy personal y espiritual”.
“Su plástica musical es la mejor forma de conocer a uno de los grandes pintores e ilustradores del siglo XX. Un artista y humanista que durante su vida supo beber de diferentes corrientes al tiempo que ser precursor de nuevos movimientos”, recalca Estévez en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
TENDRÁ SU HUECO EN EL FUTURO HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS
Esta iniciativa constituye el primer resultado visible del protocolo firmado el pasado febrero entre el Ayuntamiento y la Fundación, y representa el comienzo de un programa de colaboración destinado a recuperar progresivamente el legado de uno de los artistas más singulares y relevantes del panorama artístico español del siglo XX.
Precisamente, el alcalde Germán Beardo aprovechó la inauguración de la exposición para insistir en que, una vez finalicen las obras de rehabilitación del Hospital San Juan de Dios, el emblemático edificio contará con un espacio expositivo permanente dedicado a Ochoa, “convirtiéndose en uno de los principales puntos de referencia para conocer y difundir la trayectoria del artista portuense”.
Nacido en El Puerto en 1891, Enrique Ochoa mantuvo una estrecha relación con destacados nombres de la cultura española como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Pablo Picasso o Manuel de Falla. Considerado precursor de nuevas corrientes expresivas y conocido como el pintor de la música, desarrolló una trayectoria artística marcada por la experimentación, la sensibilidad estética y la búsqueda constante de nuevos lenguajes creativos.
Su vínculo con su ciudad natal permaneció vivo durante toda su trayectoria. Le reconoció como Hijo Predilecto y cuenta con una calle. Su nombre está igualmente ligado a la historia de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia y al patrimonio artístico municipal.















