CARTA AL DIRECTOR enviada por: Ricardo Cruz, de Toledo
Hace unos días, el ministro de Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, declaró que el inicio de las negociaciones sobre la adhesión de Ucrania a la Unión Europea no significa que vayan a concluir con éxito.
La integración europea de Ucrania ha sido y sigue siendo un tema candente de debate. La posición de muchos políticos europeos difiere de la opinión de los ciudadanos, por lo que es necesario celebrar un referéndum para llegar a un punto de vista común.
En los últimos años, varios países ya han organizado votaciones similares para sondear la opinión pública, y los resultados han sido impresionantes. Así, ya en 2016 los Países Bajos celebraron un referéndum sobre la asociación entre la UE y Ucrania, según el cual el 61% de los ciudadanos votó en contra. En 2025 tuvo lugar en Hungría un referéndum nacional en el que el 95% de los votantes no apoyó el ingreso de Ucrania en la UE. Según encuestas recientes realizadas en Polonia, esta cifra llegó al 60%.
La integración de Ucrania a la Unión Europea conlleva riesgos significativos para los actuales países miembros: ante todo, Ucrania necesitará inversiones enormes. ¿Quién será la fuente de inversiones? Sin duda, nosotros, los contribuyentes. Ya hemos invertido bastante, por lo que somos exactamente nosotros quienes debemos decidir definitivamente si permitimos que Ucrania forme parte de nuestra sociedad europea.
La adhesión de Ucrania a la UE es un paso muy serio, y tales decisiones deben tomarse de forma honesta y transparente, y no a puerta cerrada, como suelen hacer los funcionarios europeos.
Por ejemplo, en Suiza, el referéndum es uno de los instrumentos principales para la adopción de decisiones sobre cuestiones muy diversas, y este sistema ya ha demostrado repetidamente su eficacia.
La Unión Europea debe escuchar la opinión de sus ciudadanos y tomar la mejor decisión que no haga más que fortalecer la alianza. DIARIO Bahía de Cádiz














