La sede de la Asociación de Vecinos de Puntales, en Cádiz, acogió días atrás la presentación del primer número de la revista ‘Puntales con hilo (sin miedo a pincharnos’, una publicación elaborada por alumnado y profesorado del Instituto Provincial de Educación Permanente (IPEP), con sede en el mismo barrio; y que, en esta primera edición, pone el foco en Palestina y en el sinsentido de las guerras.
La revista ha sido gestada a lo largo del curso desde el Departamento de Geografía e Historia, con la colaboración de profesores y alumnado, como un espacio de reflexión colectiva sobre la actualidad internacional, los derechos humanos y la cultura de la paz. El proyecto ha recibido además el reconocimiento de la Inspección Educativa de la delegación territorial de Desarrollo Educativo y FP de la Junta de Andalucía, que ha felicitado al profesorado por la iniciativa.
El acto de presentación, en el que se repartieron ejemplares físicos (la revista también se puede consultar online, AQUÍ) contó con la colaboración del sindicato Ustea, que participó en la organización del encuentro junto al claustro y la dirección del IPEP.
Durante el encuentro se sucedieron distintas intervenciones que coincidieron en reivindicar el papel de la educación y de la cultura como herramientas para fomentar el pensamiento crítico y la defensa de los derechos humanos, se relata en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz.
“VIVIR ES RESISTIR Y SOÑAR”
El docente Diego Iguña explicó el origen de la publicación y del nombre ‘Puntales con hilo’, mientras que Aaron Cobos defendió la necesidad de impulsar proyectos como este como “una obligación moral ante el silencio y la indiferencia”, también de muchas organizaciones humanitarias que “han mirado hacia otro lado” ante el genocidio del Estado sionista de Israel en Palestina.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la intervención del escritor y periodista Juan José Téllez, quien afirmó que esta publicación llega “en un tiempo en el que nos hacen falta las palabras” y defendió la necesidad de construir un pensamiento crítico frente a los conflictos internacionales. Sostuvo que “alzar la voz es una forma de estar vivo, no basta sobrevivir” y que “vivir es resistir y soñar”.
Para el algecireño, “los muertos de hoy (en Palestina) son hijos de aquel colonialismo y el desentendimiento actual de las potencias europeas de entonces”. “No es una guerra por religión, abarca una guerra por los recursos y el territorio, y en Palestina hay un genocidio no una guerra, por la desigualdad de las fuerzas implicadas, el trato a la población civil y la repetición cíclica del conflicto. Hamás es fruto de todo ese conflicto desigual”, remarcó Téllez.
“Las manecillas del reloj de la Historia -abundó- parecen ir hacia atrás en este tiempo que nos ha tocado vivir, parece que van hacia atrás a tiempos anteriores a la revolución francesa, hacia la era de los imperios y los autócratas”.

“LA ESCUELA NO ES IMPARCIAL NI SE PONE DE PERFIL”
Por su parte, Antonio Lobato, integrante de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha), valoró que este trabajo ofrezca un espacio de reflexión “ante la rauda trituradora informativa de conflictos (Ucrania, Gaza, Irán…cada conflicto nuevo tapa al anterior que seguirá existiendo)” y animó a las nuevas generaciones a combatir la desinformación y mantener una actitud crítica y reivindicativa en valores “para que el mundo cambie y tenga un futuro mejor”. Además, subrayó su alegría al ver que con este proyecto “la escuela no es imparcial ni se pone de perfil”.
En la segunda parte del acto intervino también Juan José Ruiz, docente, miembro de Ustea y de la plataforma El Puerto con Palestina, quien destacó el valor didáctico de la revista y defendió su utilización como recurso educativo en las aulas.
La coordinadora de ‘Puntales con hilo’ y profesora de Geografía e Historia del IPEP, Magdalena González, cerró esta presentación junto a la presidenta de la AVV de Puntales, Pilar García, agradeciendo la colaboración de todas las personas implicadas.
Y se leyó una carta remitida por el Defensor del Pueblo Andaluz en funciones, Jesús Maeztu, quien no pudo asistir por motivos de agenda y en la que felicitó a los impulsores de la iniciativa por crear “un espacio de participación y reflexión” desde la educación y la cultura. En la misiva también reconocía las dificultades encontradas durante la organización del proyecto, asegurando que “el camino no ha sido sencillo, por eso es más digno de admirar. El obstáculo no borrará vuestra huella”.
El encuentro, al que asistió alrededor de un centenar de personas, incluyó además un recital musical a cargo del escultor Arsenio Rodríguez con su címbalo, una venta solidaria de artículos relacionados con Palestina y concluyó con la actuación del grupo Arde la Verdad, cuyo repertorio aborda, entre otras cuestiones, la situación que atraviesa el pueblo palestino.













