CRÓNICA JORNADA 2. Con demasiado ruido extradeportivo de fondo (esa intrincada operación de “escisión financiera inversa” que supondrá la salida de la participación en Sport City Cádiz -promotora de negocios inmobiliarios en terrenos agrícolas de El Puerto- del activo del Cádiz Club de Fútbol), el renovado conjunto amarillo efectuó su primer desplazamiento de la Liga recién iniciada visitando en la noche del sábado el campo del Eldense, otro recién ascendido tras pasar apenas un año en Primera Federación.
“Hay que asentar aún varios conceptos. Tenemos que seguir fomentando cosas que ya vimos en el primer partido ante el Celta Fortuna”, apuntaba Albert Celades en la previa de su segundo encuentro en el banquillo gaditano, y para el que “por decisión técnica” dejó en casa a Suso, de quien se viene hablando mucho en los últimos días, incluso de su dudosa continuidad ante un rendimiento hasta hoy gris siendo la ficha más costosa del plantel.
Además, en las últimas horas este Cádiz en fase de reconstrucción ha confirmado la lesión para toda la campaña de José Andújar, que desembarcó este verano, y dos fichajes más: el lateral derecho georgiano Giorgi Gocholeishvili (cedido por el Shakhtar Donetsk ucraniano, jugó la pasada temporada en la Bundesliga alemana); y el central gallego Manuel Fernández (traspasado por el Celta, donde el último curso jugó bastantes partidos en Primera). Y se le ha ampliado el contrato al canterano Borja Vázquez, que pasa a formar parte del primer equipo.
Y como once inicial en el Nuevo Pepico Amat (y la tercera equipación de Kappa, la “color arena”), un equipo muy parecido al que debutó este curso en el Nuevo Mirandilla, con Ezkieta en la portería; una defensa con hasta tres canteranos Manu Rivera, Noah y Juan Diaz, junto a Javi Castro; la dupla Damián Rodríguez y Joaquín González, con Ibon Sánchez de mediapunta; Antoñito Cordero y De la Rosa de extremos, y Urko Izeta en la delantera.
El partido comenzó sin bullas ni control por ningún lado, hasta que los alicantinos daban el primer susto en el minuto 8 con un disparo venenoso de Carmona bien repelido por Ezkieta, aunque finalmente se invalidaba la acción por fuera de juego.
A partir de ahí, los hombres de Claudio Barragán pasaron más tiempo en el campo visitante que viceversa. Los amarillos no terminaban de encontrarse ni centrarse, y por momentos no hacían mucho más que achicar agua. Y en el 21, Noah sacaba un balón en boca de gol.
Acercándose el ecuador, el Cádiz paró algo el ímpetu local tratando de mantener más la pelota con posesiones alargadas, torpes y estériles. Hasta que volvió el agobio del Eldense y una nueva estirada de Ezkieta abortando el chute de Rastrojo en el minuto 36, y en la siguiente acción, otro despeje a disparo de Clemente sin marcaje. Y antes del tiempo de descuento, otra mano del ex del Racing para frustrar una falta directa.
Tras una decepcionante primera mitad del plantel de Celades en la que se jugó ¿a qué?, se generó cero peligro y lo único destacable fue el portero salvador, todos al vestuario a reflexionar y a intentar que este nuevo Cádiz que hace una semana había despertado mínimas esperanzas, no vuelva a ser un calco, tan pronto, del viejo Cádiz de temporadas recientes.
Y LLEGARON LOS GOLES
El segundo tiempo comenzaba movido, con un buen carrerón de De la Rosa que ponía en apuros a los de Elda, pero en el otro lado, un fallo en el control de Noah ponía el gol en bandeja a los de casa, subiendo el 1-0 en el minuto 48, tanto anotado por Mariano Carmona.
Pese al varapalo, hubo reacción tempranera, y en el 54 empataba con calidad Ibon Sánchez desde la frontal, prácticamente desde la misma posición en la que segundos antes probó Izeta encontrándose con el despeje del guardameta.
Ya con el choque más equilibrado llegaron los primeros cambios en el lado gaditano: se iban a la caseta Joaquín y un Noah cabizbajo, y entraban Kouamé (y vaya si se notó su presencia y criterio) y Kovacevic. Sin embargo, Guille Macho volvía a adelantar a los azulgranas en el 69 con un gol olímpico, de córner, que cogía a Jokin algo despistado.
No obstante, de nuevo se repetía la secuencia anterior: en la siguiente jugada subía al marcador el 2-2, tanto de Antoñito aprovechando un mal rechace de Ramón Vila ante un buen disparo de Borja Vázquez, que acababa de pisar el verde (reivindicando titularidad) junto a Vladys, por De la Rosa e Ibon. Poco después, el mismo canterano jerezano se internaba por su banda y volvía a temblar el portero local.
Con el Cádiz mostrando mejores hechuras (no era difícil tras una primera mitad espantosa), en el minuto 85 Vladys hacía el tercero, pero lo anulaba al instante el árbitro por falta previa al portero.
Entrado ya en los seis minutos de descuento, un cambio raruno: debutaba de amarillo el recién fichado Gocholeishvili por Rivera. Y eran los entrenados por Barragán los que parecían querer más la victoria. Pero ni para uno ni para otros, tocó conformarse con el reparto de puntos.
Y con un Cádiz de menos a más, de nada de nada, a al menos competir dignamente ante un recién ascendido… Le quedan horas de cocción a este puchero ahora meneado por Celades, que todavía espera saber con qué avíos contará definitivamente, a la espera de que se cierre de una vez el mercado de verano.
“Creo que en la primera parte nos ha costado, y lo hemos comentado en el vestuario, y ya la segunda ha sido completamente diferente, independientemente de que hayamos encajado dos goles cuando mejor estábamos. Los cambios nos han ayudado mucho, nos han dado mucha energía. Pero en general, ha sido un partido igualado con momentos para los dos, por lo que es un resultado bastante justo”, valoraba el técnico catalán en el postpartido. DIARIO Bahía de Cádiz













