Aprovechando que el alcalde de El Puerto, del PP, Germán Beardo, ha anunciado sorpresivamente que municipalizará el servicio de ayuda a domicilio, a través de su empresa Suvipuerto, paradójicamente tras rechazar esta posibilidad cada vez que se ha abordado en pleno, los dos partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Cádiz no han tardado en apelar al alcalde Bruno García, que hasta ahora también se resiste a iniciar este proceso reclamado por la plantilla, y al que cada vez se suman más consistorios de la Bahía (los últimos casos, los de San Fernando y Puerto Real, siempre tras la presión de las trabajadoras).
“Si otros ayuntamientos, incluso gobernados por el propio PP, están dando el paso para rescatar este servicio esencial de manos de empresas privadas, no se entiende que el alcalde de Cádiz y también presidente provincial del PP siga mirando hacia otro lado y anteponiendo los intereses de las empresas a los derechos de las trabajadoras y al bienestar de las personas usuarias. Es inadmisible”, denuncia el portavoz municipal de Adelante Izquierda Gaditana, David de la Cruz.
Además, se da la circunstancia de que la actual adjudicataria en El Puerto de este servicio (competencia de la Junta de Andalucía delegada a las administraciones locales, y que costea en gran parte), la problemática empresa onubense Óbolo, es la misma que se hizo con el último contrato en la capital, “acumulando una larga lista de incumplimientos contractuales tanto en esta ciudad como en otras localidades, vulnerando así los derechos de las auxiliares”, se repasa en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
Para De la Cruz, “la situación con Óbolo es insostenible y cada vez más ayuntamientos lo están reconociendo”. En este sentido, reprocha a Bruno García que “no haga absolutamente nada mientras otros alcaldes, hasta de su propio partido, ya han tomado decisiones para proteger tanto a las trabajadoras como a los dependientes”.
En la capital, este servicio emplea actualmente a más de 400 trabajadoras, que desde la llegada de Óbolo el pasado agosto están sufriendo retrasos en nóminas, problemas con los pagos, “y una gestión caótica que les genera una enorme incertidumbre”.
Esta coalición izquierdista insiste en que la municipalización es “la única vía para garantizar estabilidad laboral y calidad en la atención”. Por ello, exige al alcalde que “deje de proteger a empresas que han demostrado reiteradamente su incapacidad para gestionar un servicio público esencial” y que siga el ejemplo de otros municipios. “Es una cuestión de dignidad para las trabajadoras y de garantía para las personas mayores y dependientes que necesitan este servicio para poder vivir con autonomía”, concluye De la Cruz.
“BRUNO SE NIEGA A DAR SU BRAZO A TORCER”
De la misma manera, el portavoz municipal del PSOE, Óscar Torres, ha puesto el ejemplo del derechista Germán Beardo en El Puerto para lamentar que en Cádiz, “Bruno García se niega a dar su brazo a torcer y se niega a reconocer que la única solución viable para el final de los problemas de este servicio y de estas trabajadoras es tomar la decisión que le hemos propuesto en innumerables ocasiones, que no es otra cosa que municipalizar el servicio”.
Entre tanto, reiteran desde el principal partido de la oposición, “continúan los problemas del servicio de ayuda a domicilio en Cádiz. Más de 400 trabajadoras siguen con una situación absolutamente precarizada ante la inacción total de Bruno García como alcalde”.
















