“No mientas, Ángel Casado”: el comité de Emasa, empresa de aparcamientos del Ayuntamiento de Cádiz, ha vuelto a salir a la palestra para lamentar la gestión del gerente colocado en esta sociedad municipal desde mayo de 2025, ahora a raíz de sus últimas declaraciones públicas “esperpénticas, ridículas y absurdas”, evidenciando “un absoluto desconocimiento del trabajo diario del servicio de grúa y de la plantilla a su cargo”.
“La prestación de un servicio público no puede sostenerse sobre el continuo abandono organizativo, el engaño mediático y la salud de una plantilla al límite”, recalcan los representantes sindicales en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Así, desde el comité de empresa se empieza exponiendo que el servicio de noche está “totalmente abandonado y sin personal presencial”. Se ejecuta mediante trabajadores de retén en sus domicilios, teniendo que desplazarse operarios desde localidades vecinas ante cualquier aviso de urgencia: “obviamente ello provoca dilatar los tiempos de respuesta y ejecución ante situaciones de peligro en la vía pública”.
Esta situación, se argumenta, “es el resultado directo de años de negativa a cubrir las plazas vacantes que se han ido perdiendo, derivando en una evidente degradación del servicio público, confundiendo la optimización con recortes y provocando el incumplimiento del convenio colectivo, con decidía y desinterés, cuyo objetivo es desmantelar este servicio de grúa municipal”.
Esta falta sistemática de personal en Emasa, insiste el comité, recae directamente sobre los operarios de la grúa municipal, “que superan los 60 años de edad y acumulan más de 35 años de servicio, sometidos a un desgaste físico inasumible y sin alternativa real, ya que este gerente está utilizando el desgaste físico para provocar la privatización del servicio, sin política generacional de rejuvenecer y posibilitar a través del convenio colectivo alternativas reales”.
“DESCONOCEN EL FUNCIONAMIENTO MÁS ELEMENTAL DEL SERVICIO”
De la misma manera, la representación de los trabajadores desmiente el relato técnico difundido por la dirección de esta empresa municipal: “no se puede vender tanto humo de cara a la galería, ni pretender dar lecciones sobre un servicio del que desconoce hasta el funcionamiento más elemental”.
Al respecto, se detalla que las grúas “no operan de forma automática ni enganchan los coches solas. En la labor diaria, los vehículos estacionados en cordón deben ser desplazados y empujados a mano por los trabajadores”.
Además, la colocación de patines y útiles de arrastre “se realiza adoptando posturas forzadas y lesivas a ras de suelo, especialmente cuando los coches están pegados al bordillo, un riesgo multiplicado por la proliferación de vehículos híbridos, eléctricos y notablemente más pesados, duplicando el esfuerzo físico”.
A todo ello se añade que a pesar de los avisos y del reciente escrito formal remitido por la plantilla reclamando formación, medios mecánicos y herramientas adecuadas, “la respuesta de la gerencia ha sido la compra de grúas que resultan técnicamente iguales o peores que las anteriores para la ejecución operativa en calle”.
En definitiva, el comité de empresa de Emasa exige “rigor y respeto a los trabajadores” con medidas urgentes, como la presencia de dos gruistas por vehículo garantizando la seguridad en las maniobras. Y reitera que un servicio público “no puede sostenerse sobre el continuo abandono organizativo y la salud de una plantilla al límite”.














