El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz se ha concentrado de urgencia en la tarde de este miércoles frente a la Subdelegación del Gobierno en apoyo a Maricarmen, la mujer de 87 años de edad desalojada horas antes en Madrid del piso del distrito de Retiro en el que residía desde hacía setenta años. Casi toda la vida, ahora truncada por la avaricia especulativa.
La protesta gaditana forma parte de las acciones convocadas de forma simultánea en una docena de ciudades del Estado español para denunciar este lanzamiento (al cuarto intento, ejecutado) y exigir responsabilidades políticas.
Bajo el lema ‘Si nos quieren fuera de nuestras casas, nos tendrán enfrente’, las organizaciones convocantes han llamado a salir a las calles contra los ataques al derecho a la vivienda, la especulación y la inacción institucional.
En el caso de Cádiz, la convocatoria se planteaba “frente al desahucio de Maricarmen”, “contra la especulación inmobiliaria y los rentistas” y “frente a la complicidad de los gobiernos”, con el mensaje de que “nadie debería perder su casa para que otros hagan negocio”.
El mediático desahucio de esta anciana se ha consumado durante la mañana después de un amplio despliegue policial y en medio de momentos de tensión, empujones y cargas de los antidisturbios contra los cientos de vecinos y activistas congregados. Finalmente, la mujer ha abandonado su vivienda en camilla, asistida por personal sanitario.
“HEMOS PERDIDO LA BATALLA, PERO NO LA GUERRA”
Desde la concentración en la capital gaditana, donde se han llegado a reunir cerca de 200 personas, María Peñalver, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Cádiz, ha justificado la protesta frente a la Subdelegación del Gobierno al considerar al Ejecutivo de Pedro Sánchez “uno de los principales culpables” de este desahucio.
Peñalver ha recalcado en declaraciones a DIARIO Bahía de Cádiz que este era el “cuarto intento de desahucio” de la vivienda de la anciana, “su casa, su hogar, donde había vivido toda la vida”.
Y ha atribuido el origen del conflicto a la actuación de un fondo de inversión, “para aquellos para los que gobierna el PSOE” que “ha comprado su casa y la ha asfixiado hasta que no podía más, hasta llegar a triplicarle el alquiler”.
Esta activista reconoce que “hoy hemos perdido la batalla, pero no hemos perdido la guerra”. A su juicio, el movimiento de inquilinas sale de esta jornada “con más fuerza que nunca” y ha llamado a la ciudadanía a militar “especialmente hoy en los sindicatos de inquilinas”.
Finalmente, María Peñalver ha reivindicado el papel de sus compañeros de Madrid, incidiendo en que “nos han enseñado a crear poder popular, a tener fuerza, a estar unidas y a luchar hasta el final”.













