Acaba de entrar en vigor la reordenación del estacionamiento regulado en diferentes zonas de Cádiz para “priorizar” a vecino (desde el 4 de julio ya se multa, tras el retraso de unos días por el colapso de la tramitación de las nuevas tarjetas de residente), y el comité de empresa de Emasa, empresa municipal de aparcamientos, ya alerta del “absoluto caos” de la implantación de esta ampliación de zonas naranja y verde promovidas por el Gobierno liderado por Bruno García.
Al respecto, los sindicatos hablan de “nefasta gestión, además de un auténtico engaño a la ciudadanía y de atentado directo contra la salud laboral de una gran parte de la plantilla, llevando al límite la ejecución de funciones de los trabajadores”.
“Han vendido a bombo y platillo una nueva regulación de aparcamientos sin haber preparado la maquinaria ejecutora, ni el personal, ni los sistemas informáticos, provocando incertidumbre y desconocimiento”, se subraya en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
A juicio del comité, la raíz del problema es “estructural”, y es que “Emasa padece el mal de tener ‘más jefes que indios’. Mientras la calle carece de personal y recursos durante todo el año, los despachos están llenos de gestores inútiles que perciben enormes emolumentos y demuestran una incapacidad y falta de voluntad absoluta para sacar el trabajo adelante a tiempo en óptimas condiciones”.
Al respecto, se remarca que la “improvisación de gestión técnica que pretendía activar el nuevo servicio de zonas reguladas a base de contratos precarios de última hora, algo habitual en Emasa, sin formación ni información a los trabajadores, ha provocado aumentar el volumen de trabajo del resto del personal”.
“EL PERSONAL CONOCE LOS PLANES DE LA EMPRESA A TRAVÉS DE LA PRENSA”
“Es una temeridad laboral lo que están haciendo”, insisten los representantes de una plantilla que “está conociendo los planes de la empresa a través de la prensa” y que está realizando sus funciones “bajo unos niveles de estrés y ansiedad insoportables. Y aún peor, están intentando mezquinamente echar la responsabilidad a estos trabajadores, los mismos que se ven obligados a dar la cara ante la ciudadanía”.
“El personal de la calle es quien están absorbiendo la lógica indignación ciudadana, desprotegidos y sin herramientas -se recalca-, mientras los responsables técnicos y el propio presidente de la sociedad y concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, se esconden en sus despachos climatizados por ser incapaces de afrontar con dignidad la actual situación de caos que han provocado”.
Finalmente, el comité de Emasa se solidariza con la ciudadanía, que “está sufriendo y padeciendo las consecuencias de una pésima gestión basada en la incapacidad y lamentable información”. “Un colapso anunciado que Verdulla decidió ignorar, y proteger a su cuerpo de élite en la empresa, empezando por el gerente Ángel Casado, máximo responsable de toda la gestión”.
Así, los sindicatos, que consideran al concejal del PP “máximo responsable de este despropósito”, exigen una actuación acorde “para proteger y garantizar la salud laboral de la plantilla, así como el respeto que la ciudadanía se merece”.
Acaba de entrar en vigor la reordenación del estacionamiento regulado en diferentes zonas de Cádiz para “priorizar” a vecino (desde el 4 de julio ya se multa, tras el retraso de unos días por el colapso de la tramitación de las nuevas tarjetas de residente), y el comité de empresa de Emasa, empresa municipal de aparcamientos, ya alerta del “absoluto caos” de la implantación de esta ampliación de zonas naranja y verde promovidas por el Gobierno liderado por Bruno García.
Al respecto, los sindicatos hablan de “nefasta gestión, además de un auténtico engaño a la ciudadanía y de atentado directo contra la salud laboral de una gran parte de la plantilla, llevando al límite la ejecución de funciones de los trabajadores”.
“Han vendido a bombo y platillo una nueva regulación de aparcamientos sin haber preparado la maquinaria ejecutora, ni el personal, ni los sistemas informáticos, provocando incertidumbre y desconocimiento”, se subraya en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
A juicio del comité, la raíz del problema es “estructural”, y es que “Emasa padece el mal de tener ‘más jefes que indios’. Mientras la calle carece de personal y recursos durante todo el año, los despachos están llenos de gestores inútiles que perciben enormes emolumentos y demuestran una incapacidad y falta de voluntad absoluta para sacar el trabajo adelante a tiempo en óptimas condiciones”.
Al respecto, se remarca que la “improvisación de gestión técnica que pretendía activar el nuevo servicio de zonas reguladas a base de contratos precarios de última hora, algo habitual en Emasa, sin formación ni información a los trabajadores, ha provocado aumentar el volumen de trabajo del resto del personal”.
“EL PERSONAL CONOCE LOS PLANES DE LA EMPRESA A TRAVÉS DE LA PRENSA”
“Es una temeridad laboral lo que están haciendo”, insisten los representantes de una plantilla que “está conociendo los planes de la empresa a través de la prensa” y que está realizando sus funciones “bajo unos niveles de estrés y ansiedad insoportables. Y aún peor, están intentando mezquinamente echar la responsabilidad a estos trabajadores, los mismos que se ven obligados a dar la cara ante la ciudadanía”.
“El personal de la calle es quien están absorbiendo la lógica indignación ciudadana, desprotegidos y sin herramientas -se recalca-, mientras los responsables técnicos y el propio presidente de la sociedad y concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, se esconden en sus despachos climatizados por ser incapaces de afrontar con dignidad la actual situación de caos que han provocado”.
Finalmente, el comité de Emasa se solidariza con la ciudadanía, que “está sufriendo y padeciendo las consecuencias de una pésima gestión basada en la incapacidad y lamentable información”. “Un colapso anunciado que Verdulla decidió ignorar, y proteger a su cuerpo de élite en la empresa, empezando por el gerente Ángel Casado, máximo responsable de toda la gestión”.
Así, los sindicatos, que consideran al concejal del PP “máximo responsable de este despropósito”, exigen una actuación acorde “para proteger y garantizar la salud laboral de la plantilla, así como el respeto que la ciudadanía se merece”.
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