CRÓNICA JORNADA 38. Si no se le gana ni al colista, apaga y vámonos. Era la sensación que se palpaba en el cadismo ante la visita al Reino de León en la sobremesa del sábado, una finalísima para el Cádiz y todavía más para la Cultural y Deportiva Leonesa, con Rubén Sobrino en el once titular. Noventa y pico minutos después las caras lánguidas de unos y de otros lo decían todo.
“Es un reto difícil pero vamos a León a ganar, y para ello tenemos que acercarnos al mejor nivel. Con una victoria se reforzaría el trabajo, lo anímico y el entorno”, subrayaba Imanol Idiakez en la previa de su segundo choque en el banquillo amarillo, tras estrenarse con derrota ante la UD Las Palmas viéndose en el campo quizá una pizca más de ambición que durante toda esta terrorífica segunda vuelta.
Teniendo en cuenta las bajas de Kovacevic, sancionado, y de Iza, lesionado para lo que resta de campaña, el vasco confeccionaba un equipo inicial bastante continuista, con Jorge More, Recio, Juan Díaz y Climent, en línea defensiva; Diakité y Joaquín González, en el centro del campo, con Lucas Pérez de mediapunta; Suso y Antoñito Cordero en los extremos; y García Pascual como hombre más adelantado.
Los de casa comenzaron controlando y dominando, sin profundidad, mientras el Cádiz asustaba algo en el minuto 7 en una acción rápida culminada con doble ocasión de Antoñito y de García Pascual, sin frutos y en fuera de juego. Y por otra posición antirreglamentaria muy muy justita no subía ya el 1-0 en el marcador en el 12, contando con las habituales facilidades gaditanas.
A partir de ahí, la igualdad mediocre se impuso en el estadio leonés, con más pelea trabada que juego real en uno y otro lado del campo. Hasta varios impulsos puntuales en la recta final del primer tiempo.
En el minuto 38, Álvaro García Pascual, tras carrerón en solitario, fallaba un claro mano a mano ante Badía. Cuatro después el que acertaba, ayudado por una retaguardia indolente, era Víctor Moreno. E igualmente gracias a una defensa adormilada, los amarillos antes del descanso volvían a establecer el empate con tanto de Antoñito a partir de un saque de esquina. Un gol importantísimo para afrontar el segundo periodo sin abatimientos prematuros.
LA CULTU MERECE MÁS TRAS EL DESCANSO
Sin embargo, pasado el descanso, volvía a ser la Cultu el único equipo despierto y en el minuto 48 veía cómo se le anulaba el segundo tanto de la tarde, por una supuesta falta previa al portero brasileño. El mismo Aznar evitaba el 2-1 diez minutos después ante un lanzamiento duro de Homam, y otro de Calero; el mismo que insistía, desviado, en la siguiente acción.
Entretanto, los hombres de Idiakez correteaban por el verde sin mucho sentido, básicamente observando las intentonas del rival, más o menos torpes, pero al menos se iban arriba. Y al fin, en el minuto 67, el Cádiz aparecía por el área local, con un cabeceo fallido de García Pascual bien asistido por el canterano Juan Diaz. Como respuesta, otro golpeo con veneno leonés y otra intervención meritoria de Víctor Aznar.
Superado el 75, el entrenador cadista movía el banquillo retirando a García Pascual y a Lucas (¿estaba en el campo?) por Dawda y Brian Ocampo. Y poco después, en una acción individual, Antoñito Cordero sorprendía con un golazo desde la frontal, un 1-2 insospechado cuando las ocasiones en este segundo tiempo las estaba acumulando el conjunto castellanoleonés. Arribas, además, reemplazaba a un Climent con molestias.
Con los de blanco a la desesperada, Ortuño entraba por Suso y el de negro decretaba cuatro minutos de tiempo extra. Y, sin sorpresas, en el 92 empataba la Cultural, un tanto casi a placer de Maestre en el área chica, evidenciándose por enésima vez el desastre defensivo que es este Cádiz, que sigue complicándose la existencia en el fútbol profesional. Un 2-2 con sabor a derrota para gaditanos y para leoneses.
Si no se le gana ni al colista, ni de potra… y lo más desalentador es que, objetivamente, el farolillo rojo en la tabla también ha sido superior a los de la Tacita, pese al encuentro visto desde la banda por Idiakez: “ha sido muy igualado, ha habido momentos para los dos. Es muy difícil jugar estos partidos, pero creo que mis jugadores tienen la actitud para revertir la situación. Al menos desde que estoy yo en el banquillo estamos compitiendo, más cerca de lograr el resultado”.
Y por delante, en esta mini-liga de mayo, el Dépor, el Castellón, el Leganés y el Racing. Cuatro estaciones de penitencia más en una procesión sinsentido que, desde hace meses, apunta más al abismo que a la salvación. DIARIO Bahía de Cádiz












