Si ya está siendo controvertida la campaña de abonados del Cádiz CF para la temporada 2026/2027, con una bajada de tarifas para las nuevas altas pero a la vez precios más elevados para socios veteranos, a lo que se suma la anulación de filas de asientos en varias gradas del estadio para la habilitación de nuevas zonas VIPs, ahora Facua sale a la palestra denunciando de nuevo a la entidad presidida por Manuel Vizcaíno.
En concreto, esta asociación de consumidores ha acudido otra vez ante el Servicio Provincial de Consumo de la Junta de Andalucía para advertir de que el club amarillo continúa cobrando gastos de gestión en la renovación de los abonos, “pese a haber sido ya sancionado por esta misma conducta”.
Facua asegura en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que el Cádiz CF informa en el proceso de renovación del abono que el precio se incrementará con unos “gastos de gestión”, cuyo pago resulta obligatorio para completar el proceso; “reproduciendo así una práctica que la propia Junta ya consideró contraria a la normativa de protección de los consumidores”.
Y es que la normativa impone a las empresas la obligación de indicar a los consumidores/usuarios el precio final completo, incluidos los impuestos.
De hecho, la administración andaluza ya sancionó a la entidad deportiva por el cobro de estos gastos durante la campaña de abonados de la 2023/2024, imponiéndole una multa de algo más de 63.500 euros tras la denuncia presentada también por Facua. Y el Cádiz anunció un recurso y defendió que “es una práctica común y legítima en el sector” y que “no obtiene beneficio económico alguno por estos gastos”.
Así, el club ha optado por mantener el mismo sistema de cobro. Para la asociación, esta actuación “evidencia una reiteración consciente de una conducta previamente declarada constitutiva de infracción administrativa, lo que demuestra que la sanción impuesta no ha tenido el efecto disuasorio que debe perseguir el régimen sancionador en materia de consumo”.
Por ello, solicita a la Junta que incoe un nuevo expediente sancionador, “y que tenga especialmente en cuenta la reincidencia a la hora de determinar la sanción, imponiendo una respuesta significativamente más severa que la acordada con anterioridad”.
Además, Facua Cádiz también reclama que se adopten las medidas necesarias para impedir que el club continúe cobrando estos gastos durante la actual campaña, y que garantice la devolución de las cantidades que hayan podido abonarse indebidamente por sus socios.
“Cuando una empresa vuelve a cometer la misma infracción después de haber sido sancionada por ella, resulta imprescindible que la respuesta administrativa sea proporcional a la gravedad de esa reiteración, evitando que el incumplimiento de la normativa de consumo pueda convertirse en una práctica rentable”, se insiste.
OTRAS QUEJAS: PRECIOS Y CAMBIOS DE ASIENTOS FORZOSOS
Igualmente, Facua afirma haber recibido quejas respecto a la decisión del Cádiz de no respetar a algunos abonados los mismos asientos que tuvieron asignados la pasada temporada, y por la subida del precio de los carnés.
En relación con estos asuntos, esta asociación de consumidores asume que se trata de una Sociedad Anónima Deportiva, “por lo que sus abonados sólo pueden exigirle que cumpla las obligaciones que normativa le impone, entre las que no se encuentra ni tener que asignar a los usuarios que renueven sus abonos la localidad que tuvieron la pasada temporada ni mantener el importe que pagaron, pudiendo establecer los que considere oportunos”.
Precisamente sobre ese traslado de distintas ubicaciones tanto en Fondo Norte como en Tribuna Baja a emplazamientos en otras zonas del Nuevo Mirandilla, la Plataforma 1910 emitía días atrás un duro comunicado ante lo que considera una nueva muestra de “desprecio” a los abonados y “enésimo acto de confrontación” con la afición.
“Sin tener en cuenta cuantos argumentos legales y hasta emocionales, demuestra lo poco que le importa a Vizcaíno el desarraigo de las vivencias de alegrías y decepciones, en compañía de los vínculos de complicidad y afectividad que se hayan podido crear con los ‘familiares de grada’. Se comporta como una neofascista y parapolicial organización de desokupación desahuciando de su tradicional localidad al mayor patrimonio que tenemos: la afición”, lamenta este colectivo.














