La plataforma Carranza Incumple, más allá de felicitarse por la reconsideración del Gobierno de Bruno García sobre el controvertido rescate del nombre franquista para el estadio municipal, tras el paso atrás del propio Cádiz CF, en los últimos días ha vuelto a poner el foco en el puente José León de Carranza.
Sumar aseguraba el pasado verano que ya existía “un consenso total” con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, responsable de dicha infraestructura estatal, para el cambio “muy pronto” del nombre del veterano puente que une Cádiz y Puerto Real, aplicando las leyes de memoria histórica.
Y avanzaba que el nuevo nombre elegido (tras recoger más de 4.000 firmas de apoyo) será puente Rafael Alberti, pasándose así de honrar a un alcalde franquista, a recordar a “un poeta comprometido, exiliado por la dictadura y símbolo de la cultura republicana del siglo XX”.
Sin embargo, van pasando los meses, y continúa sin hacerse efectivo dicho rebautizo. En este sentido, Carranza Incumple exige los responsables de dar el último paso, el Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes, a proceder “de manera inmediata” a la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del trámite para hacer efectiva la denominación como puente Rafael Alberti.
“ESTA PARÁLISIS INJUSTIFICADA IMPIDE CUMPLIR CON LA LEY”
“Denunciamos que, tras meses de espera, el proceso se encuentra retenido en una fase puramente administrativa, sin justificación pública, lo que consideramos una parálisis injustificada que impide cumplir con la Ley de Memoria Democrática”, subraya este colectivo en la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz.
Y es que para Carranza Incumple “no se trata de una cuestión técnica, sino de voluntad política; no es aceptable que un trámite final, que debería ser automático, se prolongue indefinidamente sin explicaciones”.
Este cambio de nombre del puente “responde a una demanda social y democrática para retirar simbología vinculada al franquismo y reconocer la figura del poeta gaditano Rafael Alberti, en cumplimiento de la legislación vigente”, se sentencia. Un emblemático puente que también espera la habilitación de un reclamado carril para peatones y bicicletas, desde que se inauguró el segundo puente sobre la Bahía hace una década.
“ES UNA DECISIÓN POLÍTICA”
En paralelo, en sus redes sociales desde Movimiento Sumar en Cádiz también se ha cuestionado el proceder desde el ministerio en manos del socialista Óscar Puente: “mantener el nombre de Carranza es una vergüenza y bloquear el de Rafael Alberti es una decisión política. Cumplir la Ley de Memoria Democrática no es opcional. Cádiz no puede seguir manteniendo homenajes al franquismo por pura inacción administrativa”.
Pero ¿quién fue José León de Carranza, más allá del “impulsor” de este puente?: ostentó cargos como el de alcalde de Cádiz impuesto (entre 1948 y 1969), procurador de las Cortes franquistas, o vicepresidente local de Renovación Española, “con claras implicaciones políticas en los movimientos previos al golpe de Estado”, y además “su empresa colaboró con el Tercer Reich en 1936”, según exponían meses atrás desde Izquierda Unida.
E hijo de Ramón de Carranza, otro alcalde vinculado con la sanguinaria dictadura y que dio nombre al estadio municipal hasta 2021.
















