La concesionaria del servicio de recogida de basuras en Chiclana, Urbaser, ha querido trasladar a la ciudadanía “un mensaje de tranquilidad”, al confirmarse la convocatoria de huelga a partir del 17 de julio si no hay avances en la negociación del convenio colectivo. La empresa dice que agotará todas las posibilidades de alcanzar un acuerdo con el comité de empresa para evitar “un conflicto que nadie desea”.
Al respecto, UGT acusa a la contrata de bloquear dicha negociación al tiempo que lamenta que el Ayuntamiento está actuando como “un mero espectador”. Considera “inadmisible” que una empresa que va a gestionar “un contrato cercano a los 45 millones de euros pretenda aumentar de forma extraordinaria su rentabilidad mientras niega a su plantilla unas mejoras salariales acordes con el incremento económico de la concesión”.
Frente a ello, en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, la empresa rechaza ese “bloqueo e inmovilismo” por su parte. Y defiende que desde el inicio de la negociación se han celebrado un total de nueve reuniones, cinco de ellas concentradas entre el 24 de junio y el 8 de julio, período durante el cual “hemos presentado dos propuestas diferentes, incorporando mejoras respecto a la anterior”.
Estos hechos, se añade, “reflejan una voluntad real de negociación y un proceso que continúa abierto, por lo que seguiremos acudiendo a cuantas reuniones sean necesarias con el convencimiento de que el diálogo es la mejor vía para alcanzar un acuerdo”.
CORRIGIENDO Y PRECISANDO CANTIDADES
Por otro lado, y sobre costes y beneficios tras la última renovación del contrato, Urbaser cree importante ofrecer “una información completa y rigurosa”: “más allá de decir que el importe es notablemente inferior al indicado por UGT, hay que destacar que el importe no representa un beneficio para la empresa, sino el coste total de prestación del servicio durante los próximos cuatro años”.
Según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento en su momento, este servicio adjudicado por la empresa municipal Chiclana Natural supone en global por los cuatro años un desembolso de alrededor de 34 millones de euros, más de 8,4 millones al año (frente a los 5,8 del contrato precedente).
Dichos recursos “deben financiar, además de los costes de personal, una profunda renovación del servicio que incluye una inversión cercana a los 12 millones en nuevos vehículos, maquinaria y contenedores, así como los gastos de mantenimiento, combustible, instalaciones, seguros, energía y el resto de obligaciones derivadas del contrato público”, se expone desde la contrata.
También defiende Urbaser que el anterior contrato fue adjudicado en 2017 y que, solo entre los años 2022 y 2025, la masa salarial de la plantilla “se ha incrementado de media un 17%, lo que supone un aumento aproximado de 5.200 euros brutos anuales por trabajador”. Sin obviar que la última concesión también contempla la actualización de estos costes laborales, “garantizando la estabilidad y continuidad del empleo”.
LA EMPRESA OFERTA UNA SUBIDA ANUAL DEL 2%
Entrando de lleno en el convenio colectivo sobre la mesa, la última propuesta que la empresa afirma haber presentado “incorpora mejoras relevantes” para tres años de vigencia: entre ellas un incremento salarial del 2% anual, además de los derivados de la antigüedad; la compensación de los festivos que coincidan con el período vacacional; un seguro de vida de 10.000 euros en caso de fallecimiento; siete ascensos a la categoría de conductor para personal de jornada completa; diez ascensos para personal de fin de semana y el compromiso de que este colectivo pueda ocupar las vacantes que se produzcan en puestos de jornada completa.
Aquí, Urbaser anota que la principal diferencia entre ambas partes se centra ya en esa subida de los sueldos. Y resalta que la representación de los trabajadores plantea “un incremento aproximado del 14% para 2026, al que se añadirían nuevos incrementos del 4% en 2027 y otro 4% en 2028”, lo que supondría sumar más de un 20% de la masa salarial en apenas tres años.
“Consideramos que cualquier acuerdo debe ser equilibrado, sostenible y compatible con la viabilidad económica del servicio, teniendo en cuenta además que el convenio colectivo ya contempla unas condiciones laborales competitivas dentro del sector, tales como la jornada semanal de 35 horas y salarios brutos anuales entre los peones y conductores que oscilan entre los 31.000 y 39.000 euros”, se rebate.
Finalmente, la contrata precisa que la legislación vigente establece que el coste real del servicio debe quedar reflejado en la correspondiente tasa de residuos que abonan los ciudadanos: “por ello, cualquier incremento económico que finalmente se acuerde deberá repercutirse necesariamente en dicha tasa”.
En definitiva, Urbaser trata de calmar a los sindicatos mostrando su respeto hacia los trabajadores y su profesionalidad. Y por ello, sentencia, mantendrá su disposición al diálogo y continuará realizando “todos los esfuerzos posibles” para acercar posiciones y alcanzar un acuerdo satisfactorio que permita evitar una huelga en pleno verano que “perjudicaría a los ciudadanos, al comercio, al sector turístico y a la imagen de Chiclana”.













