Coincidiendo con el Día de la Memoria Democrática de Andalucía (el 14 de junio, en recuerdo de las víctimas del golpe de Estado de 1936, la Guerra Civil y la dictadura franquista), el Ayuntamiento de Rota ha descubierto una placa en memoria de los cautivos del campo de concentración de la Almadraba, instalada junto a la cruz ubicada en la calle Calvario. Un acto que sirvió además para cerrar las I Jornadas de Memoria Democrática celebradas en la Villa.
El alcalde Javier Ruiz Arana, junto con representantes de la Asociación de Memoria Histórica de Rota, Mercedes Rodríguez y Pedro Pablo Santamaría, fueron los encargados de descubrir esta placa que rinde homenaje a los miles de hombres que pasaron por este campo de la Almadraba, represaliados por sus ideas y obligados a realizar trabajos forzosos entre los años 1939 y 1944, en distintos enclaves de la localidad.
Este campo de concentración en el término municipal fue uno de los más importantes del régimen franquista en Andalucía y uno de los que permaneció abierto durante más tiempo, llegando a albergar, según las investigaciones, a más de 20.000 prisioneros procedentes de distintos puntos del país.
Así lo expuso en este acto el historiador Santiago Moreno, autor junto con José Marchena y Carlos Píriz del libro ‘Arena Cautiva. El campo de concentración de Rota’. Y explicó cómo numerosos cautivos eran trasladados diariamente desde el campo hasta la calle Calvario (donde se ha colocado el monolito) para realizar trabajos forzosos destinados a mejorar esta vía de acceso al municipio.
Asimismo, quiso poner en valor la solidaridad de muchos roteños que, a pesar de las circunstancias de aquella época, ayudaron a aquellos hombres. Entre ellos destacó el ejemplo de Manuela Lanzarote, vecina de Rota que, según los testimonios recogidos, salía al encuentro de los presos para ofrecerles agua durante sus desplazamientos.
“SUS NOMBRES E HISTORIAS QUEDARON DURANTE DÉCADAS EN EL OLVIDO”
Por su parte, Mercedes Rodríguez, de la Asociación de Memoria Histórica de Rota, calificó esta placa como un acto de justicia hacia las miles de personas que pasaron por el campo de concentración y cuyos nombres e historias quedaron durante décadas en el olvido. Además, no obvió que aún queda mucho trabajo por desarrollar para seguir profundizando en el conocimiento de esta etapa histórica y recuperar otros espacios vinculados a la represión franquista en la localidad, así como las historias personales.
En la misma línea también se pronunció en nombre de la asociación memorialista, Pedro Pablo Santamaría, que destacó que este homenaje supone un nuevo avance en el proceso de recuperación de la memoria democrática de Rota. Durante su intervención recordó que el Ayuntamiento ya aprobó solicitar a la Junta la declaración de Lugar de Memoria de Andalucía.
Santamaría apuntó igualmente la necesidad de poner en valor otros espacios construidos mediante trabajos forzosos, como los fortines y búnkeres del litoral roteño, avanzando hacia la creación de una “auténtica ruta local de la memoria democrática”.
“TAMBIÉN ES UN COMPROMISO CON EL PRESENTE Y CON EL FUTURO”
A su vez, la concejala de Memoria Democrática, Encarna Niño Rico, insistió en que la memoria histórica “no busca abrir divisiones, sino fortalecer la convivencia a través del conocimiento de la historia y el reconocimiento de quienes sufrieron persecución, violencia y represión”. Y señaló que la placa inaugurada representa mucho más que un elemento simbólico, “ya que devuelve dignidad a personas cuyas historias permanecieron durante décadas silenciadas” y contribuye a preservar una memoria que pertenece al conjunto de la sociedad.
Y el alcalde socialista cerró las intervenciones, según la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz, subrayando el significado de este acto para la ciudad, remarcando que la calle Calvario fue durante décadas una de las principales entradas a Rota y que miles de personas han transitado por ella sin conocer la historia que se escondía bajo sus pasos.
Ruiz Arana afirmó que una ciudad también se define por la forma en que afronta su pasado y defendió la necesidad de reconocer públicamente a quienes sufrieron la represión y los trabajos forzosos durante la dictadura, apuntando que el silencio “nunca ha sido una solución para el dolor ni para la injusticia”, por lo que la memoria democrática constituye “una herramienta esencial para fortalecer la convivencia y los valores democráticos”.
También destacó la importancia de trasladar este conocimiento a las nuevas generaciones; y subrayó que esta placa se suma a otros espacios de memoria existentes en la localidad, como la escultura dedicada a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura instalada en el paseo marítimo de La Costilla. Y reiteró que preservar la memoria histórica y democrática “no es solo un ejercicio de justicia con el pasado, sino también un compromiso con el presente y con el futuro”.














