El Ayuntamiento de Puerto Real ha recuperado en los últimos días para uso público la plaza Madre Dolores Márquez, situada entre las calles Santo Domingo y Rosario, tras una reforma centrada en la accesibilidad.
“Devolvemos a los vecinos un espacio público de calidad, pensado especialmente para las personas mayores y adaptado a los retos del cambio climático”, apunta al respecto el concejal de Infraestructuras, Antonio Gil, incidiendo en que “esta actuación combina accesibilidad, patrimonio y sostenibilidad en un mismo espacio”.
Los trabajos, ejecutados por la brigada municipal de Infraestructuras y la empresa pública GEN, han permitido crear un camino interior entre sus dos entradas, rehabilitar un muro de piedra ostionera, incorporar equipamiento de gerontogimnasia y dotar el espacio de nueva vegetación y arbolado.
El nuevo trazado se ha diseñado con criterios de accesibilidad universal para facilitar el paso de toda la ciudadanía, con especial atención a los ancianos. De hecho, se ha incorporado una zona con aparatos de ejercicio físico orientados a la tercera edad.
Los trabajos también han recuperado el muro de piedra ostionera existente en el recinto, un elemento con valor patrimonial que se ha integrado en el nuevo diseño del espacio.
Finalmente, la actuación ha incluido plantaciones de vegetación y arbolado conforme a las directrices del Plan Municipal de Arbolado. Se han priorizado especies de bajo consumo hídrico y con capacidad de generar sombra en el futuro. Para la ejecución de los trabajos se ha empleado biotriturado procedente de la propia poda municipal, dentro de un criterio de economía circular.















