El consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, en su papel de cabeza de lista del PP por Cádiz a las elecciones andaluzas, se reunía días atrás con simpatizantes populares en San Fernando y aprovechaba para volver a vender las “mejoras sanitarias” en La Isla gracias a Moreno Bonilla, todavía con la resaca de la reciente manifestación celebrada en Cádiz y el resto de capitales andaluzas contra el modelo privatizador de la sanidad del actual Gobierno derechista.
A decir de este veterano político jerezano, “el PP es el partido que cumple con la provincia de Cádiz, y con San Fernando”, y ponía como ejemplo el eternizado centro de salud de Camposoto, inaugurado oportunamente por él antes de la convocatoria electoral, aunque sindicatos y la Marea Blanca ya han denunciado que no es más que un “engaño electoralista”, pues el flamante ambulatorio funciona a medio gas y con médicos trasladados del centro de salud de La Ardila: “al no haber un refuerzo real de la plantilla, las demoras para conseguir una cita seguirán siendo las mismas”.
Pero Sanz sobre todo ponía el acento en el “compromiso” del PP con el Hospital de San Carlos, instalaciones que, según su interpretación, en la época de la socialista María Jesús Montero como consejera “estaba abandonadas” y en las que ahora “se están haciendo avances históricos”.
“De un quirófano abierto en la anterior etapa se ha pasado a cinco quirófanos en servicio en horario de mañana y tarde; de sólo siete especialidades quirúrgicas que había, ahora hay 16 y las especialidades médicas han pasado de 14 a las 23 actuales”, repasaba, repitiendo por enésima vez que la Junta del PP ha invertido desde 2019 unos 13 millones de euros “en la remodelación y modernización del 98%” del antiguo hospital militar.
“LA INFRAUTILIZACIÓN DE SAN CARLOS NO ES CASUAL”
Manifestaciones triunfalistas que no han tardado en ser replicadas por la Marea Blanca La Isla: “mientras el PP vende cifras de inversión, la realidad en San Fernando es la de un hospital infrautilizado y una atención primaria desmantelada para cubrir inauguraciones electorales”.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, esta plataforma en defensa de la sanidad pública defiende que un hospital se define por su capacidad de hospitalización, “y los datos actuales de San Carlos son inaceptables”: solo las plantas 9 y 10 (Medicina Interna) están abiertas, con un tope de 42 pacientes. La planta 6 (Neurorehabilitación) acoge a un máximo de 11 pacientes. Mientras las plantas 8, 11 y 12 “están totalmente vacías”.
Y la planta 7 se usa ahora para Salud Mental de forma “provisional”, una maniobra que “tememos que se vuelva permanente para camuflar la nula voluntad de aumentar la hospitalización real”, se apostilla.
“En total, San Carlos mantiene 66 habitaciones individuales con sus camas vacías por falta de contratación”, resume la Marea Blanca, que interpreta que “esta parálisis no es casual, sino una apuesta política por el modelo privado”.
“LAS INVERSIONES EN LADRILLO NO SALVAN VIDAS”
“Mientras este hospital no termina de despegar y se queda como un centro de especialidades hipervitaminado, la Junta sigue apostando por los conciertos con entidades privadas. El ejemplo más sangrante es el hospital de San Rafael, que funciona como centro de referencia para el casco antiguo de Cádiz”, se recalca.
Esta situación provoca que “las cuentas no salgan para lo público”. Según la plataforma, “mientras se desvían fondos y pacientes a la privada, San Carlos queda condenado a ser un mero desahogo del Hospital Puerta del Mar (del que depende), en lugar de colaborar en un reparto equitativo de tareas con el resto de hospitales públicos de la zona”.
En definitiva, Marea Blanca La Isla concluye que el “músculo” del que presume el PP de cara a las elecciones del 17-M “es de plástico”. “Las inversiones en ladrillo no salvan vidas si no van acompañadas de una apuesta firme por el personal público. El personal es el corazón del sistema, y el equipo de Juanma Moreno lo está dejando morir en favor de la privada”, se lamenta una vez más.














