La plaza de Las Angustias y en el entorno de la estación de trenes, en Jerez, cuentan desde hace unos días con singulares papeleras compactadoras que funcionan con energía solar.
Son cuatro unidades contempladas en el último contrato del servicio de papeleras con la empresa madrileña Sulo Ibérica, que además le obliga a la renovación de más de 1.600 convencionales por toda la ciudad más resistentes al vandalismo.
Dichas papeleras compactadoras tienen la ventaja de reducir el volumen de las basuras mediante una prensa interna que funciona con energía solar. Esto les permite almacenar hasta cinco veces más que un modelo convencional y enviar una alerta automática a los servicios de limpieza cuando están llenas.
Tienen una capacidad de 120 litros, un sistema de compactación inteligente que opera en función del nivel de llenado, e incluye funcionalidades Smart y host de comunicaciones 4G, se detalla en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz. Se han instalado en grupos de dos: una unidad destinada a la recogida de envases de plástico, latas y briks y otra para el resto de residuos.
“DAMOS UN SALTO CUALITATIVO”
A colación, el concejal de Servicios Públicos y Medio Ambiente, Jaime Espinar, incide en que la firma del último contrato con Sulo Ibérica, “abrió la puerta para que Jerez pueda dar un salto cualitativo y converger con la realidad de otras ciudades europeas, implementando recursos innovadores, como estas nuevas papeleras, siempre con el objetivo de concienciar sobre el cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad”.
Entre otras mejoras de este contrato se encuentra la renovación de otras 1.650 papeleras convencionales por unidades sostenibles y funcionales de gran capacidad, con cenicero y hechas de material más resistente al vandalismo.
Asimismo, gracias a la nueva contrata se ha ampliado la frecuencia del lavado de las papeleras, se ha añadido el suministro, mantenimiento y conservación de 100 aros porta bolsa para suplementar la capacidad de recogida de las papeleras fijas durante la celebración de eventos y se han implementado sensores de llenado en papeleras ubicadas en distintas zonas, para conocer datos sobre su uso en tiempo real.














