Como en muchos ayuntamientos del Estado y de la provincia gaditana, en la plaza del Rey de San Fernando se celebró el pasado 2 de septiembre una concentración supuestamente en apoyo a Ceuta, a partir de una controvertida convocatoria unilateral de la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, del PP, sin consensuar con el resto de partidos.
Pese a que los populares trataron de presionar principalmente a los socialistas vendiendo su protesta como apolítica, “al margen de siglas”, para “trasladar cariño, apoyo y solidaridad a la ciudad autónoma” porque “lo que le pasa a Ceuta le pasa a España”, salvo su socio ultraderechista de Vox desde el PSOE a toda su izquierda del tablero se desmarcaron por ser “una mera estrategia partidista para alimentar discursos de miedo, racismo o xenofobia”.
Y, como era previsible, una manera más de crispar el ambiente contra el presidente del Gobierno enarbolando la bandera nacional y la de Ceuta. De hecho, como en otras convocatorias, en la de La Isla también se gritó “Pedro Sánchez, hijo de puta”, entre otras lindezas. Y se cuestionó que la alcaldesa Patricia Cavada ignorara esta movilización.
“Yo estoy con el discurso de la tolerancia, de los derechos humanos, del respeto de la institucionalidad, de la coordinación entre administraciones y de las soluciones, no de ir a la calle a chillar y a sembrar odio”, se justificaba posteriormente la primera edil del PSOE.
“ESE APOYO DE LOS GADITANOS TRASCIENDE DE SIGLAS”
Unas declaraciones que no han sentado bien al PP provincial, que aprovecha para acusarla de priorizar “la defensa del sanchismo”, que para esta derecha “es ejemplo de corrupción y mala gestión”, a “dar la mano a nuestros vecinos ceutíes y empatizar con el problema que están sufriendo”.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, los populares insisten en ofrecer una imagen inocente y bucólica de esas reciente concentraciones multitudinarias: “si Cavada hiciera una lectura más consciente de la situación, se daría cuenta que todo ese apoyo de los gaditanos trasciende de siglas, de connotaciones políticas o de cualquier barrera que se quiera poner”.
Y además, pasa a comparar su postura (la misma del PSOE federal y andaluz) con la de otros alcaldes socialistas gaditanos que sí acudieron a estas protestas, como los regidores de Chiclana y de Rota, José María Román y Javier Ruiz Arana, respectivamente, aunque ambos le han afeado al PP su “instrumentalización” de la crisis que soporta Ceuta.
La interpretación de la derecha de la actuación de estos alcaldes díscolos con la posición de Ferraz es que “ha podido la humanidad, el sentir, el entender que hay que tomar medidas, que no podemos dejar solos a los ceutíes. Salieron aunque les supusiera un momento difícil hacia sus propias personas porque entienden que esto va más allá, que es algo que trasciende el interés sanchista, que debe prevalecer el interés general”.
Sin embargo, Cavada (en la Alcaldía en San Fernando desde 2015, actualmente con sólida mayoría absoluta), “prefirió aislarse, taparse los oídos y los ojos para no ver más allá, y hacer política y acusar de odio a quienes defendemos la unión con el pueblo de Ceuta. Ha preferido defender al sanchismo”, repiten desde el PP provincial presidido por Bruno García, también alcalde de la capital gaditana.
“EN EL PP NO TENEMOS ODIO A NADIE”
“Nosotros no tenemos odio a nadie, no somos nosotros los que ponemos muros y enfrentamos a la sociedad de forma permanente. No somos los que mandamos cartas dando instrucciones de partido a nuestros alcaldes. Frente a los sanchistas, como ella, a los que les molesta que la gente se una para defender Ceuta, están unos alcaldes valientes que miran por el interés general”, sostiene esta derecha tratando de minar la muy bien posicionada marca Patricia Cavada de cara a las elecciones municipales de mayo.
“El hecho de visualizar públicamente el apoyo de los gaditanos a sus hermanos ceutíes no se puede infravalorar, como ha querido hacer esta dirigente socialista -se añade-, cuando fueron muchas las personas que emocionadas hicieron el esfuerzo de acudir a la convocatoria porque es la única manera que tienen de demostrar a Ceuta que se está al lado de su gente”.
Finalmente, este PP al que la gran mayoría de partidos (que no compartieron la convocatoria unilateral del mismo PP desde la FEMP) reprocha “alimentar la confrontación política y social”, se hace la víctima y se enoja por esas críticas de la alcaldesa isleña, en una entrevista desde el Grupo Joly, lanzadas “directamente a la confrontación”.
“Queremos que quede muy claro que el PP apoya al máximo reclamar al Gobierno de España las soluciones y las respuestas a lo que está ocurriendo en Ceuta. Estamos en eso, unidos a quienes nos necesitan porque es una cuestión de valores, de Estado, de humanidad y, como bien dice algún compañero de Cavada, la política debe estar a la altura de las circunstancias y lo que ocurre en Ceuta bien lo merece”, se sentencia.
Y de paso, se agradece “a todas las personas que el pasado miércoles independientemente de sus pensamientos políticos decidieron salir a la calle para mostrar su apoyo y solidaridad con Ceuta y los ceutíes”. Eso sí, ni una mención ni reproche a los insultos e improperios que se escucharon en sus protestas.













