Chiclana no sufrirá finalmente una huelga de basuras en plena temporada turística. Los trabajadores del servicio de recogida de residuos urbanos y Urbaser, empresa concesionaria, han alcanzado un acuerdo para renovar el convenio colectivo, ya refrendado por la asamblea, lo que supone la desconvocatoria definitiva de la amenaza de paro indefinido.
El entendimiento pone fin a un conflicto laboral que en las últimas semanas ha obligado a ambas partes a negociar en serio, y a ceder. El acuerdo definitivo quedó cerrado este jueves 23 en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (Sercla), en un encuentro en el que también participó el Ayuntamiento.
El convenio resultante tendrá una vigencia de tres años, desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2028. En materia económica, establece incrementos salariales ligados al IPC durante 2026 y 2027, mientras que para 2028 fija una subida del 3%.
El texto incorpora además distintas mejoras sociales y laborales, entre ellas avances en el régimen de vacaciones y excedencias, un aumento de las coberturas de la póliza de seguro y la implantación de la jubilación parcial vinculada a contratos de relevo.
La negociación, sin embargo, ha dejado pendiente uno de los asuntos que más alejaba a las partes: el abono íntegro de las pagas extraordinarias. Lejos de resolverse, el acuerdo alcanzado pospone esa reivindicación para el próximo contrato de recogida de basuras, de manera que deberá contemplarse en el pliego de condiciones de la futura licitación del servicio, para 2029.
LA CHICLANA TURÍSTICA, RESPIRA
La desconvocatoria del paro evita un escenario que preocupaba tanto al Ayuntamiento como al sector turístico, ya que la huelga estaba prevista inicialmente para el 17 de julio, aunque su inicio se fue aplazando conforme continuaban las negociaciones.
Durante el conflicto, UGT llegó a responsabilizar a Urbaser del bloqueo de las conversaciones. El sindicato defendió que la plantilla había actuado con “responsabilidad, profesionalidad y una firme voluntad de alcanzar un acuerdo”, mientras acusaba a la contrata de “ganar más” que en la concesión precedente y de mantener una actitud de “inmovilismo, falta de propuestas y una estrategia de bloqueo”.
La empresa, por su parte, replicó que en todo momento estaba mostrando disposición al diálogo para evitar una huelga muy perjudicial para la “imagen de Chiclana”.
Asimismo, en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz Urbaser sostuvo que cualquier acuerdo debía ser “equilibrado, sostenible y compatible con la viabilidad económica del servicio”, recalcando que el convenio vigente ya recoge una jornada semanal de 35 horas y salarios brutos anuales de entre 31.000 y 39.000 euros para peones y conductores.













