Chiclana ha cumplido 150 años como ciudad, y lo ha celebrado con un sábado especial enmarcado en un aniversario que viene celebrando durante este 2026 con diferentes iniciativas y actividades (catas de vinos, libros, concursos, conciertos, exposiciones, conferencias, competiciones deportivas…).
Fue el 8 de agosto de 1876 cuando el rey Alfonso XII firmó el Real Decreto que le otorgaba el título de ciudad (un expediente en el que intervino, desde Madrid, el diputado chiclanero de adopción, el vejeriego Leopoldo de Alba y Salcedo) en reconocimiento a la importancia lograda “por el aumento de población y desarrollo de su industria y comercio”.
Y este sábado 8 de agosto, cumpliéndose esa década y media desde aquella histórica rúbrica, el Ayuntamiento lo ha recordado con un acto institucional por la mañana, y ya por la tarde, con un espectáculo de acceso libre en la plaza Mayor: la representación de la zarzuela ‘La verbena de la Paloma’.
Junto a la subdelegada del Gobierno de España, Blanca Flores, y la delegada del Gobierno andaluz, Mercedes Colombo, el alcalde José María Román presidió por la mañana en la calle La Vega el acto institucional, con el acompañamiento de la Banda de Música Municipal Maestro Enrique Montero y el Coro de Nuestra Señora de Los Remedios.
Contemplando como hito el descubrimiento de un mosaico en honor a Leopoldo de Alba y Salcedo, figura clave en esta concesión del título de ciudad a Chiclana, en la fachada de la actual Farmacia Central, donde residió en aquella todavía villa.
“Si algo define nuestra historia, no son las dificultades, sino las maneras en que hemos sabido superarlas”, subrayó el primer edil del PSOE en su intervención, evidenciando que “hoy contemplamos una Chiclana profundamente distinta. Una ciudad moderna, dinámica, abierta al mundo. Que recibe a millones de visitantes sin renunciar a su identidad. Capaz de mirar al futuro sin olvidar de dónde viene”. Para Román, Chiclana es “una obra escrita durante tres mil años por miles de manos distintas y un solo corazón”.
Hoy, la Chiclana del siglo XXI es casi la única localidad de la Bahía que crece poblacionalmente de forma notable año tras año, superando ya los 90.000 habitantes (aunque cada verano triplica sus habitantes con la llegada de miles de visitantes), y convertida en un destino turístico de referencia nacional.

EXITOSA ‘LA VERBENA DE LA PALOMA’
Ya por la noche-noche, la plaza Mayor reunió a más de un millar de personas alrededor de la representación de la zarzuela ‘La verbena de la Paloma’, contando con el apoyo de la Fundación Cajasol, el Concert Music Festival y empresas locales como Moneleg o Belizón y Rodríguez.
Un centenar de artistas pusieron en escena esta zarzuela (un sainete lírico en prosa original de 1894 con libreto de Ricardo de la Vega y música de Tomás Bretón) con el pretexto de que hace siglo y medio era un género musical por excelencia del país, y que uno de sus números más conocidos, la soleá que interpreta una cantaora desde el Café de Melilla, dice: “en Chiclana me crie; que me busquen en Chiclana si me llegara a perder”.
Según la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz, en el espectáculo participaron el pianista Manuel González Butrón; la cantaora Rosa Doval; la orquesta, solistas y coro de la Asociación Gaditana de Amigos de la Ópera; la coral polifónica Sancti Petri; el grupo de teatro de la Escuela Municipal de Artes de Chiclana junto con actores de Taetro; y el grupo de baile y taller de castañuelas Son y Compás, de Javier Sánchez. La dirección musical corría a cargo del maestro Francisco José Cintado.

EL REAL DECRETO ORIGINAL, A EXPOSICIÓN
En el contexto de este aniversario, hasta final de año el Museo de Chiclana exhibe, en su vestíbulo, el documento original del Real Decreto firmado por el Alfonso XII en 1876, a través del cual otorgaba el título de ciudad a Chiclana.
De cara a su mejor conservación, el restaurador Eduardo Martínez ha procedido a su restauración. Una tarea de limpieza y un enmarcado así como un estuche realizados ad hoc que protegerá este frágil original en los años venideros de los xilófagos (que ya lo han atacado notablemente) así como de la humedad. Además, al volver a guardarse a partir de 2027, se evita la exposición permanente a la acción de los rayos ultravioleta de la luz.
Este documento original se depositará en el Archivo Municipal y será sustituido en el Museo por una reproducción facsimilar en su estado real de conservación. Junto a éste se colocará una restauración digital del mismo que, venciendo las lagunas del paso del tiempo y de una mala conservación prolongada, facilitará su lectura. De esta versión restaurada, el Museo de Chiclana, dentro del conjunto de su aportación a esta conmemoración, ha realizado una tirada limitada de cien ejemplares numerados.













