Cabify, plataforma tecnológica que funciona como intermediario entre usuarios y conductores (tanto privados con licencia VTC como taxis tradicionales), ha empezado a operar desde este 8 de julio “de forma permanente” en la Bahía de Cádiz, y más concretamente en El Puerto de Santa María y Jerez, aprovechando la avalancha de veraneantes.
Esta firma española ha anunciado que operará con las flotas de grupo Vecttor y todos los titulares de licencias que deseen sumarse a través de su aplicación. Con este movimiento, dice acercar a particulares y empresas “una nueva alternativa de movilidad bajo demanda” a través de su App.
“Aterrizar en esta zona de Cádiz es un paso natural para nosotros porque sabemos que el verano transforma la movilidad y queremos ser el aliado que garantice desplazamientos cómodos y accesibles tanto para los residentes como para los miles de visitantes. Llegamos con vocación de permanencia para impulsar un modelo de transporte que dinamice la economía local y haga de nuestras ciudades lugares más habitables”, afirma Alberto González, director general de Cabify en España.
Fiel a su “modelo de impacto”, la compañía subraya en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz que espera que profesionales de la zona también operen a través de su App.
Cabify opera actualmente en seis países (España, Chile, Argentina, Perú, Colombia y Uruguay) y más de 40 ciudades. Nació en Madrid en 2011, y hoy día cuenta con más de 50 millones de usuarios registrados, 1,5 millones de socios conductores colaboradores y más de 1.000 empleados a nivel global. Y, recalca, declara el 100% de su actividad “en cada uno de los países en los que opera”.
“HABLAMOS DE QUE UNA MULTINACIONAL ENTRA A COMPETIR CON VENTAJA”
Y ante el desembarco de Cabify, Izquierda Unida tanto en Jerez como en El Puerto han instado a los respectivos gobiernos locales, ambos del PP, a legislar para proteger el servicio público del taxi.
Esta formación entiende que este tipo de plataformas “supone una nueva amenaza para la viabilidad económica de numerosos taxistas, que ya vienen soportando dificultades derivadas del aumento de costes, la estacionalidad de la demanda y la falta de medidas de apoyo por parte de las administraciones”.
La implantación de los llamados vehículos de transporte con conductor (VTC) ya ha traído consigo en otras ciudades una saturación del mercado que reduce la rentabilidad del servicio, traduciéndose en menores ingresos, largas jornadas de trabajo y una importante precarización, dispara los “kilómetros en vacío” y agrava la congestión del tráfico y la contaminación, e infla el coste del trayecto en momentos de alta demanda merced a los precios dinámicos.
Así, el portavoz municipal izquierdista en El Puerto, José Luis Bueno, exige al alcalde Germán Beardo que actúe con celeridad para blindar al taxi local frente a una competencia que considera “desleal por diseño” y reclama que el Ayuntamiento no se limite a ser “un espectador pasivo” de la llegada de esta multinacional de las VTC.
“Que llegue una empresa como Cabify en plena temporada alta y el Ayuntamiento no diga ni mu es la mejor foto de las prioridades de este Gobierno municipal. Aquí no hablamos de innovación ni de modernidad, hablamos de que una multinacional entra a competir con ventaja sobre un servicio público regulado, controlado, que garantiza la movilidad de la ciudadanía durante todo el año y que paga religiosamente sus licencias, mientras el PP mira para otro lado”, insiste Bueno.
Eso sí, IU aclara que no está en contra de que haya más oferta de movilidad en verano, “se trata de que esa oferta no se construya a costa de precarizar empleos y de dinamitar un modelo de taxi cuyos profesionales llevan décadas prestando un servicio público en esta ciudad”.
“PROTEGER AL TAXI NO ES DARLE PALMADITAS EN LA ESPALDA”
Igualmente, IU en Jerez dice asistir con preocupación al “encogimiento de hombros” de un Ejecutivo local liderado por María José García-Pelayo que “parece no ser consciente del riesgo que supone la llegada de las VTC a la ciudad”.
La coalición de izquierdas, que ya hace unos años impulsó en la ciudad una “revolucionaria” modificación de la ordenanza para proteger el servicio público del taxi, recuerda que ya por aquel entonces el Gobierno del PP en la Junta de Andalucía miró hacia otro lado frente al asedio al que sometió el lobby de las VTC la normativa municipal.
Es por ello el exconcejal de IU, Raúl Ruiz-Berdejo, urge al equipo de Gobierno derechista a que “no abdique de su responsabilidad y legisle para limitar el impacto que a buen seguro traerá consigo la llegada de la multinacional” y urja al Gobierno de Moreno Bonilla, ahora de la mano de Vox, a aprobar “un marco que minimice dicho impacto, protegiendo el servicio público regulado del taxi, como ya se ha empezado a hacer en otras comunidades”.
“Proteger al taxi no es darle palmaditas en la espalda a quienes representan al sector, es arremangarse y posicionarse frente a quienes vienen a hacer negocio, desregulando el servicio y poniendo en jaque a nuestros vecinos. Y eso se hace gobernando, no mirando hacia otro lado mientras empieza a gestarse la amenaza”, recalca Ruiz-Berdejo.













