Continúa la implantación en Puerto Real del contenedor marrón, destinado a la recogida de la fracción orgánica de residuos, y obligatorio en toda España desde 2024 (en base a la Ley de Residuos de 2022), aunque la mayoría de ayuntamientos van tarde.
Alrededor de un millar de hogares puertorrealeños disponen ya de sus kits de orgánica, compuestos por un cubo aireado de 10 litros, un rollo de bolsas compostables y material informativo para facilitar la correcta separación de los residuos en el ámbito doméstico.
Y en paralelo, ya se han instalado 55 contenedores marrones en distintos puntos del municipio. La previsión es alcanzar los 70 en las próximas semanas y 150 más adelante.
El desembarco del llamado quinto contenedor (a través de la empresa pública GEN) está acompañado además por una campaña informativa, bajo el lema ‘Los restos de comida ya no son basuras’, contratada a Hyla Formación; contemplando charlas en centros educativos, encuentros con colectivos y asociaciones vecinales y un amplio trabajo de información directa a la ciudadanía.
En alrededor de cuatro meses se han visitado 3.328 viviendas mediante el sistema puerta a puerta y se han distribuido 8.074 folletos informativos a través de buzoneo en diferentes zonas de la localidad.
Actualmente, el reparto de kits continúa realizándose los martes en el Centro Cívico Río San Pedro, los jueves en la Sala de Barrio 512 y los viernes en el Centro Cultural Rosa Butler, en horario de mañana. Estos puntos están dirigidos de manera exclusiva a residentes de las zonas 1, 2 y 3, mientras que el Ayuntamiento irá anunciando progresivamente nuevas ubicaciones para llegar al resto del municipio.
Asimismo, hasta el mes de septiembre se desarrollarán stands informativos para resolver dudas y seguir fomentando la participación. Las mesas estarán ubicadas los miércoles en la plaza de Correos, los jueves en la confluencia de calle Nueva con calle de la Plaza, los viernes en el mercadillo del paseo marítimo y mercado de abastos, y los sábados en el mercado.
En este nuevo contenedor marrón deben depositarse restos de fruta y verdura, carne y pescado, cáscaras, pan, comida sobrante, posos de café e infusiones y pequeños restos de jardinería. Además, su apertura necesitará una tarjeta identificativa que permitirá implantar sistemas de pago más justos vinculados al grado de separación de residuos realizado por cada hogar.
El objetivo final de esta recogida selectiva es que esa basura orgánica pueda convertirse en compost y/o biogás, cerrando así el círculo de la economía circular y reduciendo la cantidad de residuos que termina en vertederos.
“CADA VEZ EXISTE MAYOR CONCIENCIACIÓN”
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, el concejal de Medio Ambiente, Iván Canca, sobresale la “buena acogida” que está teniendo la iniciativa y ha animado a la ciudadanía a sumarse al nuevo sistema: “la respuesta está siendo muy positiva. Cada vez existe una mayor conciencia sobre la importancia de separar correctamente los residuos orgánicos y sobre los beneficios ambientales y económicos que ello supone para Puerto Real”.
Este concejal verde recuerda que la materia orgánica representa una parte muy importante de los residuos generados en los hogares. “Solo durante 2025 se depositaron en la Villa en el contenedor gris cerca de 17,7 millones de kilos de residuos y aproximadamente el 40% correspondía a materia orgánica. Separar correctamente esa fracción nos permitirá reducir la cantidad de residuos destinados a eliminación y transformarlos en recursos útiles como compost o energía renovable”, insiste Canca.
Y de la misma manera, implicará un ahorro para el Consistorio, ya que actualmente debe abonar 30 euros por tonelada de basura que lleva al vertedero.
Igualmente, insiste en que la implantación del contenedor marrón responde a una obligación legal y no a una decisión arbitraria de la administración local: “estamos dando cumplimiento a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que establece la recogida separada de los biorresiduos por parte de las entidades locales. Además de cumplir la normativa, estamos construyendo un municipio más sostenible y preparado para los retos ambientales del futuro”.













